Una calma repleta de desafíos

Una calma repleta de desafíos

La calma alcanzada a nivel financiero significó un pequeño alivio para una sociedad sometida a un estrés permanente los últimos tres años. Sin embargo, a medida que se sostiene en el tiempo y se vuelve a recuperar el pulso normal, comienzan a ser más visibles la fragilidad de los hilos que sostienen esa estabilización y, por sobre todo, las amenazas que la acechan a mediano plazo. En particular, la preocupación empieza a deslizarse del dólar a la inflación, que gana velocidad con independencia de la cotización de la divisa.