Mar del Plata marcó el punto de partida de la campaña electoral

Mar del Plata marcó el punto de partida de la campaña electoral
Los principales referentes políticos del país ya pasaron por la ciudad durante la temporada y adelantaron el debate político que se viene durante el 2011. Los paseos por la Rambla, el puerto y el contacto cercano con la gente estuvo en la agenda de los candidatos.
Desde la profundización del modelo kirchnerista hasta las críticas al modelo radical. Desde las promesas de orden del Peronismo Federal hasta el cuidado de los recursos humanos de Proyecto Sur. Desde las posibles alianzas del Pro hasta el pronóstico de triunfo en primera vuelta de la Coalición Cívica.

A pesar de las profundas diferencias que los separan, los principales partidos políticos tuvieron una coincidencia: en verano, eligieron Mar del Plata para marcar el punto de partida de la campaña electoral.

Lo foto con el mar de fondo, el paseo por la Rambla o la visita a la Cantina del Puerto fue una tentación a la que los candidatos no pudieron resistirse. No era para menos: según las cifras del Ente Municipal de Turismo, casi dos millones de turistas pasaron por Mar del Plata sólo en enero. Ante este escenario, oficialistas y opositores centraron sus agendas en Mar del Plata. Y cada uno con su estrategia buscó captar votos que en octubre pueden convertirse en clave.

LA CAPITAL ofrece un repaso por las visitas a la ciudad de los principales dirigentes que calentaron la arena política durante enero y lo que va de febrero. Sus frases polémicas, sus recorridas y hasta sus análisis del país que se viene a partir de octubre.

Cristina y Scioli

La Presidenta tenía previsto llegar la última semana de enero a Mar del Plata. Pero el mal clima y una descompensación le impidió hacer el viaje. Finalmente, el viernes pasado Cristina Fernández llegó a la ciudad. Y lo hizo manteniendo un gran contacto con la gente. El helicóptero aterrizó en el helipuerto del Hermitage Hotel y desde ahí caminó hasta el NH Gran Hotel Provincial. De buen humor, durante el trayecto, la Presidenta no paró de sacarse fotos con los turistas y de emocionarse cada vez que le nombraban al ex presidente Néstor Kirchner. Lo mismo hizo cuando volvió para irse de la ciudad.

En cuanto a la gestión, Cristina Fernández usó el sistema de teleconferencias para inaugurar la TV Digital y una delegación del Anses en el Puerto. También siguió de cerca las obras del emisario submarino, firmó un convenio para remover tres barcos del puerto y celebró que las obras para combatir la erosión costera haya permitido tener una nueva playa en Constitución y La Costa. Además, antes de irse de la ciudad, recorrió el NH Gran Hotel Provincial.

Desde lo político, la Presidenta ratificó que seguirá impulsando el turismo como generador de empleo y cuestionó las teoría del derrame de los noventa.

De todas maneras, la figura fuerte del oficialismo que más actividades desarrolló en Mar del Plata fue el gobernador Daniel Scioli. El mandatario bonaerense siguió de cerca las novedades del Operativo Sol, promovió políticas públicas como la prevención de la violencia doméstica, inauguró las escuelas abiertas de verano y hasta jugó al fútbol para promover el deporte. También se presentó en varios de los multitudinarios recitales que se hicieron en el Paseo Hermitage y estuvo en la apertura de la Fiesta de los Pescadores .

La agenda del gobernador también incluyó caminatas por el puerto, diálogo con los turistas en la costa, inaugurar la segunda etapa de la Estación Transformadora Ruta 2 y el centro de salud ubicado en Chapadmalal junto a Diego Maradona. "La gestión está por encima de las candidaturas", repitió una y otra vez para no hablar si irá por la reelección. Eso sí: en un encuentro kirchnerista en el NH Gran Hotel Provincial aseguró que Cristina lidera el proyecto y les dijo a los referentes oficialistas que con él pueden estar tranquilos.

Macri, Duhalde y De Narváez

La agenda de Mauricio Macri en su paso por Mar del Plata fue la de un candidato presidencial. Se reunió con industriales, recorrió una fábrica, paseó por la Cantina de los Pescadores, jugó al fútbol en el balneario 12 y fue a ver el clásico Boca- River. Los movimientos del jefe de gobierno fueron un anticipo de lo que anunció hace sólo unos días en Capital Federal: competirá por la presidencia.

En Mar del Plata, Macri ya había adelantado que faltaba poco para la definición. Y una entrevista con LA CAPITAL dejó entrever su futuro y hasta analizó el escenario para octubre. "Arrancar de una segunda posición expectante es un buen punto de partida", reconoció después de conocer que las últimas encuestas lo dan en el segundo lugar de intención de voto, pero muy lejos de Cristina.

El líder del Pro no descartó una alianza con Eduardo Duhalde pero dejó en claro que seguirá construyendo desde su partido. "Soy muy respetuoso de lo que está haciendo el Peronismo Federal pero mi prioridad es convocar a más gente a hacer política", afirmó desde el Hotel Sasso donde se selló el acuerdo bonaerense entre su primo Jorge Macri y la diputada Graciela Camaño.

En ese mismo hotel, el ex presidente Eduardo Duhalde presentó el 17 de enero su libro "De Tomás Moro al Hambre Cero: la renta básica de la ciudadanía".

Duhalde ya había estado unos días antes en Mar del Plata junto al sindicalista Luis Barrionuevo. Pero la presentación del libro fue su acto político más fuerte durante la temporada. "Me echan la culpa de todo porque están en estado de pánico", dijo en referencia al gobierno nacional y las acusaciones sobre que era el provocador de violentos conflictos sociales. Y siguió con las críticas: "No entiendo a estos peronistas que tienen que pasar siete años para anunciar la asignación universal y después festejan el primer aniversario"; cuestionó.

Otro de los referentes de los peronistas alejados del gobierno que pasó por Mar del Plata fue Francisco De Narváez. El diputado nacional eligió caminar por la banquina del puerto para sacarse fotos con los turistas.

También se reunió con empresarios del sector y se sumó a las críticas hacia el kirchnerismo. "El país es un caos", afirmó. Y vaticinó su triunfo: "Como en el 2009, en octubre vamos a ganar".

Alfonsín y Sanz

Algunos dirigentes radicales lo vivieron como un viaje en el tiempo. Para otros significó la posibilidad de volver a recuperar los días de gloria en unos pocos meses. El 29 de enero, en peatonal San Martín y San Luis, Ricardo Alfonsín convocó a cinco mil personas para contar su plataforma de gobierno y pronosticar que en octubre el radicalismo vuelve a la presidencia. El lugar no fue elegido al azar: veintisiete años antes, su padre Raúl, hizo su última visita a la ciudad antes de convertirse en Presidente de la Nación. "Dicen que el radicalismo sufre el poder. Ese es otro mito que va intentar explotar el oficialismo. Pero le vamos a demostrar que se puede ejercer el poder de manera republicana", dijo Alfonsín ante sus seguidores. A pesar que durante los cincuenta y ocho minutos que duró su discurso habló como si fuera el candidato presidencial de la UCR, no se olvidó de las internas partidarias. "Primero debemos ganar el 30 de abril y después en octubre para volver a la presidencia", afirmó.

Por ahora el único rival confirmado de Alfonsín es Ernesto Sanz. Y el senador tampoco estuvo ausente en el verano marplatense. "Decidí arrancar la campaña en esta ciudad porque hay muchos argentinos de diferentes lugares del país que están dispuestos a escuchar propuestas", se sinceró mientras recorría las instalaciones del NH Gran Hotel Provincial y las comparaba con el palacio francés de Versailles.

Sanz también en Mar del Plata le marcó la cancha al vicepresidente Julio Cobos. "Si quiere ser candidato que se sume a la interna del radicalismo", le dijo. Y para el futuro del partido sostuvo que los mejor sería una alianza con el socialista Hermes Binner.

Carrió y Pino

Elisa Carrió apostó fuerte por Mar del Plata. Las dos últimas elecciones ganadas en la ciudad impulsaron a la líder de la Coalición Cívica a lanzar su nueva candidatura a presidente en pleno verano. Tres semanas atrás, ante las casi dos mil personas que llegaron hasta el Club Quilmes, Carrió anunció que intentará reemplazar a Cristina Fernández de Kirchner. Esta vez lo hizo con un estilo sin profecías catastróficas, pero con fuertes críticas al gobierno. "El problema del país es de mafia, corrupción y mentiras", dijo rodeada de su compañero de fórmula, Adrián Pérez, y de los principales referentes de los distritos más importantes del país. En su lanzamiento, Carrió también pronosticó un primer lugar en primera vuelta y el triunfo en el balotaje. "Vamos a gobernar con todos y para eso aún nos quedan ministerios vacantes para los posibles acuerdos", se aventuró al pensar cómo será el futuro si en octubre las urnas la llevan hasta la Casa Rosada.

Otro de los dirigentes nacionales que no dejó de visitar la ciudad en enero fue Pino Solanas. El candidato a presidente de Proyecto Sur lució un estilo informal, caminó por la Rambla tomando mate y no paró de sacarse fotos con la gente. También dio una charla en un hotel céntrico, comió pescado en el puerto y paseó por la peatonal San Martín, donde les contó su plataforma a los turistas. En el momento de hablar de política, Pino Solanas fue duro con el gobierno. "Es corrupto y entregó las riquezas naturales", dijo, aunque le reconoció ser progresista en muchos aspectos. En cuanto al futuro electoral, el candidato de Proyecto Sur bromeó al graficar las negociaciones con el GEN -partido liderado por Margarita Stolbizer- para lograr un acuerdo electoral que los lleve juntos hasta octubre. "Estamos bailando un tango: damos un pasito para adelante y otro para atrás. Pero seguiremos insistiendo en la necesidad de conformar un espacio juntos", dijo.

Un desfile de funcionarios y de legisladores

A pesar que sus visitas fueron fugaces, los referentes del kirchnerismo estuvieron en la ciudad durante el verano. Entre ellos se destacaron el ministro de Economía, Amado Boudou; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; el ministro de Planificación, Julio De Vido; la ministra de Industria, Débora Giorgi; el ministro de Turismo, Enrique Meyer; el diputado nacional, Agustín Rossi; la legisladora porteña, Maria José Lubertino; el senador nacional, Daniel Filmus y el líder del MTV Evita, Emilio Pérsico, entre otros.

De los funcionarios de Daniel Scioli llegaron a la ciudad

el ministro de Seguridad y Justicia, Ricardo Casal; el ministro de Salud, Alejandro Collia; el secretario de Turismo, Ignacio Crotto; el jefe de la policía bonaerense, Juan Carlos Paggi; y la subsecretaria de Atención a las Adicciones, Gabriela Torres, entre otros.

Por parte del radicalismo también estuvieron el titular del Comité Nacional de la UCR, Angel Rozas; el senador Gerardo Morales; el jefe del radicalismo bonaerense, Miguel Bazze; el titular porteño del partido, Carlos Más Vélez; y el presidente del bloque de diputados, Ricardo Gil Lavedra, entre otros.

En el Peronismo Federal también se destacó con la presencia del gobernador de Chubut, Mario Das Neves; el precandidato a gobernador, Jorge Macri; la senadora nacional Hilda Duhalde; el dirigente gastronómico Luis Barrionuevo

Por el socialismo, estuvieron el senador nacional Rubén Giustiniani y el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz.

Además, de las figuras políticas nacionales y provinciales la mayoría de los intendetes de las localidades de la zona también pasó por Mar del Plata. En resumen: fueron pocos los que se perdieron la ciudad en plena temporada.

Aún no terminó

Para lo que resta de febrero se espera que varios de los políticos de renombre nacional vuelvan a la ciudad. Entre ellos se especula con que vendrán el ex presidente Eduardo Duhalde y hasta existe la posibilidad que la presidenta, Cristina Fernández de Kircher, regresa a fin de mes.

Cobos, el gran ausente

De los candidatos con aspiraciones a llegar a la Presidencia de la Nación, el vicepresidente, Julio Cobos, fue el gran ausente en la temporada de verano marplatense.

Cobos, que aún no definió si participará de la interna radical y hasta puso en duda su candidatura, descansó en Mendoza y después eligió como actividad cruzar la cordillera de Los Andes.

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