Se supo en Chapadmalal: Marcos Peña fue el verdugo de los parientes

Se supo en Chapadmalal: Marcos Peña fue el verdugo de los parientes

Se viene otro mega decreto. Muchos funcionarios se irán a la casa. ¿Se vengarán? La arquitectura que piensa Capitanich. 

Sale el decreto-ómnibus: Los que se van, ¿serán opositores?

De vuelta del encierro en Chapadmalal, el gobierno entierra el Carnaval con pirotecnia y también explosiones de profundidad. En estas horas, para hablar de detonaciones, se publicará el decreto-ómnibus de la nueva estructura del gabinete, con eliminación de cargos. Muchos funcionarios se van a la casa, otros bajan de categoría a directores nacionales. Un riesgo en la volátil política criolla, en la cual, cuando un funcionario deja el cargo, se pasa directamente a la oposición. Es un misterio lo que ocurrirá, y por dónde vendrán las represalias. También se terminan de retirar los parientes de los funcionarios, cumpliendo un dictamen que, se supo en los pasillos de Chapadmalal, fue una ocurrencia que bajó Marcos Peña desde las alturas estratégicas de Jaime Durán Barba. El jefe de gabinete sacrificó a por lo menos a un hermano y su propio padre en la faena, pero lo hizo para matar con tamaña vacuna los efectos de la crisis Triaca, que conmovió a otro familión. Una desgracia para el gobierno de Mauricio Macri, que tiene muy en alto a la familia como célula básica de su gobierno.

Los elegidos del club del helicóptero

En el viaje a Chapadmalal, que nadie rescata por el contenido, se vieron algunos gestos familieros con los cuales Macri quiso transmitir precedencias del alma. Llevó a todos los participantes en un avión de la flota presidencial, pero al llegar al aeropuerto de Camet, pasó una listita con los privilegiados que lo acompañarían en el helicóptero hasta la residencia presidencial. En la pequeña cabina repartió afinidades para que los demás supieran por dónde van sus emociones, y quien manda en serio. Subieron él, junto al piloto, y detrás, en parejas, Luis Naidenhoff y Mario Negri - radicales que manejan los interbloques del Congreso -, Patricia Bullrich y Gustavo Santos -, ministros que controlan la seguridad y la hospedería de Chapadmalal, respectivamente-, y Mario Quintana y su secretario personal. Con eso bastaba para saber por dónde quería llevar Macri la reunión, que incluyó hasta el llenado de un formulario de evaluación de lo discutido, que recogió Quintana en persona. Alguno se resistió a llenarlo, pero le dijeron que era anónimo. Ya la prensa ha contado todo lo que por ahí pasó, y si hubiera que elegir un dictamen del presidente fue el llamado a proteger lo que se ha logrado, de las opacidades de conducta o apresuramientos. Dijo en un momento: “No podemos tomar decisiones sino desarrollamos la capacidad de explicarlas bien al público”. Atinado para un gobierno que ha pagado un precio alto por los prejuicios y malentendidos sobre lo que hace y no hace. Sobre malentendidos, se preguntaban todos en dónde está Lilita. Tranqui: hasta el 28 estará en Punta del Este.

Agenda española para Nicolás Dujovne

De esa reunión partió cada cual con tareas para la casa. El grupo “ojazos” (Peña-Quintana-Lopetegui) debe terminar el texto de los tres proyectos del desguazado DNU desregulador, que van esta semana al Congreso. Otros, como Jorge Faurie y Francisco Cabrera, a meter presión para que en la próxima reunión de cancilleres del Mercosur en Asunción se pueda firmar algún tipo de acuerdo político para el tratado de libre comercio con la Unión Europea que, si se logra, será el primero en la historia entre dos comunidades de naciones. Otro ministro, Nicolás Dujovne, parte hacia Madrid en donde le espera el jueves su par, Luis de Guindos, Ministro de Economía, Industria y Competitividad, para un encuentro en Nueva Economía Fórum, un club de empresarios que junta a decenas de hombres de negocios. Es una misión adelantada para discutir la agenda del viaje de Mariano Rajoy a Buenos Aires en la primera semana de abril. El viernes estará en otra algarada pública con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. España es el valedor principal de la Argentina en Europa, y promueve sus posiciones y las de Mercosur en la negociación con la Unión Europea. También le ha abierto las importaciones de biodiésel e intenta frenar las trabas que le quieren poner a ese producto otros países de la región.

Fuerte olor a nafta con la venida de Rajoy

Esta agenda española tiene un fuerte olor a nafta porque los dos países tienen pendiente algunos entuertos desde que la Argentina, con el anterior gobierno, estatizó las acciones de Repsol en YPF. La Argentina está demandada por un grupo de abogados expertos en litigios corporativos en nombre del fondo Burford Capital, que compró los derechos y acciones del juicio que habían iniciado dos de las empresas Petersen, que tenían acciones de YPF en la era Repsol, y que fueron a la quiebra al ser expropiadas a la compañía española. Reclaman resarcimientos por más de US$ 5.000 millones en los tribunales de Manhattan y las demandas están en una segunda instancia hace casi un año. Pueden ocurrir dos cosas. Una, que el tribunal de alzada las rechace y le de la razón a la Argentina, que sostiene que esa estatización fue una decisión soberana, no judiciable, y que hubo un pago a Repsol. La otra posibilidad es que se abra el juicio. En ese caso, la estrategia de los abogados de la Argentina (los estudios Cravath, Swaine & Moore LLP y Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom) dirigidos por el procurador del Tesoro Bernardo Frías y el asesor Fabián Rodríguez Simón, es plantear que se revise el origen político de la relación Repsol-Eskenazi-Kirchner, con lo cual estos socios van a verse en la necesidad de dar explicaciones inconvenientes. Macri ya recibió, hace un año, el mensaje de Antoni Brufau, titular de Repsol: “Que cuente con nuestra mejor voluntad para terminar con los temas legales con YPF”, mandó a decir a través del embajador Ramón Puerta. De aquellos polvos, estos lodos.

En el Savoy, otro encierro con radicales

Los radicales que participaron de esta juntada playera se reencuentran mañana en el hotel Savoy, adonde tienen otro encierro partidario de los bloques de diputados y senadores nacionales. Participará el presidente del Comité Nacional Alfredo Cornejo, y escucharán el diagnóstico de la economía de un variado trío. Estará Alfonso de Prat-Gay, ex ministro de Hacienda y proto candidato a gobernador o legislador por Tucumán. Puso allí domicilio el año pasado; llega finito a la elección con los papeles, y mejor si gana algún cargo; la puede pelear. También va Eduardo Levy Yeyati, responsable dentro del gobierno del profético programa Argentina 30-30 y que sostiene una agenda desarrollista que le fascina a Macri; también estará Maximiliano Castillo, experto en presupuesto que tiene un cargo en la jefatura de Gabinete pero que reporta al radicalismo. Después de esa mesa habrá debate sobre la política global con Carlos Pérez Llana y Pedro Villagra, ex vicecanciller y “sherpa” (con perdón de la palabra) del G-20. Por la tarde, a puertas cerradas, se debatirá la agenda legislativa. El miércoles, con los resultados de esa peña, hace su primera reunión el nuevo Comité Nacional del partido. Se repartirán los cargos de la mesa que faltan asignar y seguramente quedará confirmado Enrique Nosiglia como titular de la comisión de Acción Política, timón del partido. Para tomar envión, Mario Negri pasó ayer por Capilla del Monte, Córdoba, adonde se festeja un extravagante Festival Alienígena bajo las mancias que inspira el cerro Uritorco. No hay fotos.

Pacto de un sábado a la noche en Lavallol

Jorge Capitanich arrastró su lento caracol de sueños a los arrabales, llamado por los coroneles que diseñan alguna forma de retorno del peronismo al centro del escenario. Fue el sábado a la noche en Lavallol, donde habita el ex vicegobernador Gabriel Mariotto, y lo esperaban allí Alberto Rodríguez Saá, Mariano, el Pinedo, que eligió el peronismo (es diputado provincial)-, y algún agregado opinador como Artemio López, estrella del cristinismo que fue. Este grupo tiene a su cargo el diseño de la principal cumbre del peronismo cristinista, que se hará en San Luis el 17 de marzo, unos días más tarde del 11 de ese mes, que era la fecha original en evocación del triunfo camporista de 1973. Había dificultades de organización para llegar a ese día. En la preparación hay novedades logísticas, como que Capitanich habilitó para sí el uso del despacho que tuvo cuando era senador nacional, y que ocupa hoy María Inés Pilatti Vergara en el anexo de la ex Caja de Ahorro. Allí recibió en la semana a Sergio Uribarri, al ex intendente Omar Laborde, al ex diputado Edgardo Depetri y al fubista Itai Hagman, que se le había animado a Filmus y a Guillermo Moreno en las PASO a diputado nacional. También visitó el santuario de los porteros de los Santa María, adonde estuvo con Daniel Filmus, que limpia y da esplendor, como las academias.

Esperable: Cristina dice que no será candidata y se va a Francia

De este pergeño tiene detalles – aunque la esconden - Cristina de Kirchner, a quien Capitanich visitó en el Instituto Patria el jueves. La ex presidente le volvió a decir que no tiene intención de ser candidata a presidente en 2019. Nadie le termina de creer porque en 2017 había dicho que no quería ser candidata a senadora, y después se anotó y ya tiene la banca. Capitanich, con impaciencia, cree que debe resolverlo cuanto antes porque la formación paga un costo tanto si ella es candidata, como si no lo es. En el primer caso, aporta votos, pero también rechazos. En el segundo caso, abre la puja por la candidatura presidencial. Ella se toma su tiempo y desmarca. No estará en la cumbre de San Luis del 17 de marzo, porque tiene que viajar a Francia. Va invitada por el dirigente socialista Jean-Luc Mélenchon, un personaje extravagante que se ha declarado kirchnerista y chavista, y que visitó el país en su momento para hacer campaña en favor de la malhadada ley de medios audiovisuales. El dirigente se presenta como pos socialista y discípulo de Ernesto Laclau, el profesor-becario que le rompía la paciencia a Héctor Timerman pidiéndole viáticos y pasajes para viajar por el mundo y hacer propaganda oficial, hasta su muerte en una piscina de Sevilla, en 2014. Era un divulgador de Jorge Abelardo Ramos, a quien calificaba como el pensador político más importante de la Argentina en el siglo XX (exageración con la cual Laclau se calificaba a sí mismo).

Unificar el peronismo sin mirar haca atrás e imitarlo a Macri

El formato de Capitanich es abrir grupos de unificación del peronismo en todos lados, por eso abre su oficina en el Senado (es senador suplente hasta 2019) y viajará a Córdoba y Corrientes junto a Agustín Rossi. Imaginativo, tiene una minuta que prevé varios puntos de acción: 1) una ingeniería electoral, que consiste en lograr que en las PASO presidenciales de 2019 participe la mayor cantidad posible de candidatos. Eso abre varias ventanillas al voto peronista y busca achicar la captura por el macrismo de fracciones del peronismo, con el propósito de impedir un triunfo de Macri en primera vuelta, y que algún candidato entre al ballotage; 2) una arquitectura electoral: acordar un programa con todas las tribus, que unifique el voto peronista en un eventual ballotage. El detalle es que hay piedra libre para interpretar el pasado, es decir, una amnesia del ciclo K para amortiguar el anticristinismo que profesa el peronismo de la gobernabilidad, que se referencia hoy en los gobernadores y en el bloque Pichetto. En este punto, aporta Felipe Solá, el Caballero Audaz: cree que Cristina dirá que es candidata, pero que antes de las elecciones se va a bajar por temor a perder con Macri, y va a dejar el trabajo de unificación ya hecho. 3) una táctica: imitar a Macri. El Coqui chaqueño reconoce en el presidente que siempre fue un opositor consecuente al gobierno peronista, fuera cual fuese el tema. Nunca defraudó a los suyos resignando el ánimo opositor. Ganó porque jugó siempre al mismo número. Eso, cree este diseño, tienen que hacer todos los peronistas.

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