Elecciones 2023: Los nombres que juegan el bullrichismo y el larretismo en PBA

Elecciones 2023: Los nombres que juegan el bullrichismo y el larretismo en PBA

El compañero de fórmula de Grindetti se acotó a una elección interna entre tres nombres. Santilli mantiene el misterio pero no oculta el desfile de dirigentes. Habrá dos armados en provincia y cada uno pondrá en juego un número parecido de bancas en el Congreso. Los protagonistas.

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CARLA PELLIZA

El silencio de los feriados se trasladó a las fuerzas políticas. A cinco días del cierre de listas, todavía es “muy prematuro” especular con los nombres que podrían integrarlas y recién el miércoles comenzarán las negociaciones arduas. Sin embargo, algunas caras se empezaron a acomodar en el tablero, tanto las que piden pista como las que, ya con un asiento firme en los últimos años, necesitarán renovar la voluntad popular. En Buenos Aires, Juntos por el Cambio llevará, al menos, dos listas.

Eso quedó fuera de dudas hace tiempo, cuando Patricia Bullrich anunció que, lejos de lo deseado por el líder político Mauricio Macri, competiría en los 135 municipios. Esa amenaza hizo que algunos dirigentes se pasaran a sus filas para intentar evitar una PASO, pero Horacio Rodríguez Larreta decidió no quedarse pasivo y dará batalla.

 

Durante todo el fin de semana largo, las negociaciones pasaron por lo bajo. Los días hábiles serán los que encuentren alguna persiana levantada. Por ahora, el panorama más claro, llamativamente, apareció del lado del bullrichismo. Fue el último sector en acomodar las piezas y optar entre cuatro posibles postulantes a la gobernación. En busca del vice, las opciones se acotaron a tres.

Néstor Grindetti viajó a Pinamar para encontrarse con Cristian Ritondo, probablemente su primer candidato a diputado nacional con la intención de que presida la Cámara en caso de que Cambiemos y la lista de Bullrich ganen las elecciones. Se vieron con Martín Yeza, el alcalde del distrito y jefe de los equipos técnicos del legislador para afinar detalles de las decisiones que se oficializarán el sábado.

El cacique de Lanús está entre dos radicales, uno compartido con Bullrich, y un peronista. Por el lado boina blanca las opciones transitan entre Miguel Fernándezintendente de Trenque Lauquen que no buscará la reelección y coordinador de los alcaldes UCR provinciales; y Maximiliano Abad, presidente del partido en la provincia.

En el mundo bullrichista se dio la particularidad de que Abad se transformó en una especie de comodín. En caso de pactar con Patricia y convertirse en su vice a nivel nacional, Grindetti deberá abandonar esa opción que, en principio, ya tiene buen conocimiento del manejo de la Legislatura bonaerense y sería una pieza importante.

De pactar con Bullrich pero no para ser su vice sino el compañero de Grindetti, se acomodarían las piezas en provincia y la ex ministra de Seguridad buscaría a su pareja en el interior del país. Ese acuerdo definirá muchas instancias. De hecho, dos diputados nacionales que responden a Abad tendrán que renovar sus bancas este año o buscar otras oportunidades en sus distritos y eso dependerá de la negociación en las altas esferas. Esos nombres son los de Karina Banfi y Sebastián Salvador.

La tercera opción manejada por Grindetti es la de Joaquín de la Torre, ex intendente de San Miguel y ex funcionario de María Eugenia Vidal. Una de las opciones que manejó Bullrich como posible nombre para la gobernación. Un dirigente que no hubiera apoyado una postulación de Ritondo. Si fuera él, compartirían boleta.

De la Torre es un hombre fuerte en la populosa primera sección electoral del conurbano bonaerense y mostraría, también, lazos con el peronismo no kirchnerista pero desde un costado más combativo al mostrado por Larreta con, por ejemplo, sus vínculos con Miguel Ángel Pichetto o Juan Schiaretti, la incorporación – por ahora– fallida de la alianza.

De esos tres nombres debería salir la fórmula. El armado tendrá su propia lista de legisladores nacionales, provinciales, intendentes y concejales. A nivel país, pondrá en juego bancas interesantes y muchas de ellas serán clave a la hora de renovar y representar sectores aliados. Al mencionado Ritondo, del bando de María Eugenia Vidal, se le sumará, por el sector bullrichista, Sebastián García de Luca, un dirigente del riñón de Emilio Monzó que se convirtió en una figura clave al organizar toda la estructura bonaerense.

Esos dos deberían tener un lugar garantizado o en la boleta de legisladores o, más arriesgado, en un futuro gabinete. También se apostarán las bancas del macrista de Mauricio Macri, Pablo Torello; la de María Luján Rey; la de Alberto Assef y la de la vidalista Mercedes Joury, que podría correr un poco de riesgo, sobre todo porque deberán intercalar nombres entre la lista ganadora y perdedora de las PASO, camino a las generales.

Diego Santilli no dejó ver sus cartas. Se mencionó una posible fórmula con Guillermo Montenegro ante la dificultad del radicalismo, pero quedó descartado el viernes. Los rumores sobre Martín Tetaz parecieron quedar disipados, aparecieron en escena las figuras de Gustavo Posse –de fuerte peso territorial– y de Danya Tavela, diputada de Evolución. Ambos, radicales con espalda lousteauista. En los últimos días sonó un pedido de pista de Cynthia Hotton, que ahora se desempeña como funcionaria en la Ciudad pero que en 2021 hizo una buena elección en Buenos Aires. Pero el silencio se hizo sentir.

Larreta se mostró con Martín Lousteau el lunes feriado en el campeonato del asado, una señal para reforzar la alianza entre los dos sectores pese a que, según manifestó, su candidato en la Ciudad será Jorge Macri. Ese vínculo, al igual que el mantenido con Gerardo Morales, tendrá impacto en el armado provincial para bien y para mal. La UCR que responde a estos dos dirigentes buscará ocupar muchos lugares en las listas y en un posible gobierno de Cambiemos. Pero, también, alejará a los enfrentados con ellos. De ahí el alineamiento de Abad con los halcones.

El jefe de Gobierno, en Buenos Aires, pondrá en riesgo algunas bancas cuyos nombres se repetirán para renovar o para tener una silla ejecutiva. Serán nombres de peso pesado como Silvia Lospennato, Camila Crescimbeni o Waldo Wolff (que fue reemplazado por Gabriel Mraida, ex titular del IVC porteño, cuando se sumó al Gobierno de la CABA).

También pondrá en juego bancas de los aliados. A fines de la semana pasada, Larreta, Santilli y Elisa Carrió hicieron una caminata por el interior bonaerense. El acuerdo entre ellos no es secreto y habrá una ardua negociación para que la Coalición Cívica no pierda escaños. Mónica Frade y Mariana Stilman terminarán sus cuatro años como representantes del pueblo de la provincia. A su vez, Miguel Bazze, de la UCR moralista, será otro de los que apuesten el asiento.

El reglamento para la distribución de lugares en las listas post PASO

Este año, Buenos Aires también tendrá su elección para la Cámara Alta y Cambiemos pondrá en juego dos de tres senadores. Uno por el bullrichismo y otro por el larretismo. En el caso del primero, bajo el nombre de José Torello, un cercano de toda la vida de Mauricio Macri. Como con Pablo en Diputados, la posibilidad de renovar o de encontrar un lugar seguro a futuro mostrará el acuerdo –o no– con el ex presidente. El armado del jefe de Gobierno, en tanto, lo hará con Gladys González.

Cada equipo tendrá sus listas, por lo tanto se deberán intercalar las caras de ambas post 13 de agosto. Según el reglamento, quien salga segundo en la interna y consiga entre 25 y 30% de la PASO de Juntos por el Cambio podrá colar sus nombres en los lugares “entrables” titulares 4 y 9 y la llenar el casillero expectante número 14.

En caso de sacar entre el 30 y el 40%, el premio se agrandará y habrá una repartición más ecuánime: el perdedor colocará figuras en los puestos seguros 4, 7, 10, además del 13 y 16. Finalmente, con más del 40% las figuritas se multiplicarán y se ubicarán bancas en los casilleros “entrables” 2, 5, 6, 9, 10 con la potencialidad tener nombres, también, los renglones 13 y 14. Con más dificultades, también en los 17 y 18.

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