Macri le reserva un asiento a Cristina y activa bilaterales PJ

Macri le reserva un asiento a Cristina y activa bilaterales PJ

La Casa Rosada ampliará convocatoria al kirchnerismo a pedido de Massa. También abre agenda de temas y define fixture para audiencias con los presidenciables.

La Casa Rosada incluirá al kirchnerismo en la convocatoria para negociar un acuerdo de gobernabilidad con Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto. El Poder Ejecutivo Nacional habilitó a Emilio Monzó y Federico Pinedo para abrir el diálogo con Unidad Ciudadana en el Congreso. Agustín Rossi y Máximo Kirchner serán los interlocutores en Diputados.

El Presidente se comunicó el viernes telefónicamente con Massa, Urtubey, Pichetto y también con Roberto Lavagna. El mensaje fue, más allá del contenido genérico de los 10 puntos de acuerdo, enfocar en la posibilidad de consensuar un núcleo básico de entendimientos para evitar un colapso de la economía que no sólo complicará a Cambiemos sino también a quien se haga cargo del próximo gobierno. El jefe del Frente Renovador hizo dos pedidos puntuales. El primero fue realizar la convocatoria por escrito. Massa compartió ayer el cumpleaños de su esposa, Malena Galmarini, junto al expresidente español Felipe González. Y difundió un comunicado donde advirtió que “los acuerdos no se construyen por Whatsapp”.

El jefe del Frente Renovador, al igual que Lavagna, fue crítico del modo y el contenido de la convocatoria del Gobierno nacional para negociar un acuerdo de gobernabilidad con la oposición. Pero no rompió puentes con la Casa Rosada. Reclamó, sin embargo, que la convocatoria sea más amplia e incluya a toda la oposición, en referencia tácita a la ex presidente. Si bien el Ejecutivo agregó ahora una silla para Cristina en esa mesa de diálogo, en el Gobierno descuentan que no aceptará la convocatoria. Pero la estrategia, hasta ahora vetada por Marcos Peña, de abrirse al peronismo funcionará para la Casa Rosada como un termómetro de unidad del PJ.

¿Qué hará Massa? ¿Declinará el llamado al diálogo y jugará en tándem con Cristina o se sumará al frente anti kirchnerista que intentó motorizar la Casa Rosada con esta convocatoria? Tal vez el oficialismo no logre cerrar un acuerdo de políticas de Estado con este llamado pero tendrá un panorama más claro de los movimientos del massismo y el kirchnerismo de cara al cierre de listas. La reaparición de Monzó y el despliegue de Frigerio en el esbozo del borrador del acuerdo reflotan al ala política del Presidente y, más allá del ensayo de acercamiento al peronismo federal, también funciona como una señal ante el pedido de apertura en Cambiemos motorizado por Martín Lousteau.

Ayer en la Feria del Libro, Frigerio, Horacio Rodríguez Larreta y el radical Alfredo Cornejo se ubicaron en la primera fila de la presentación de “Bajo el agua”, el último lanzamiento editorial del ex ministro de Economía. “Estoy convencido que podemos trabajar entre todos”, afirmó allí Lousteau. Lo escuchaban también Diego Santilli; Daniel Angelici; Marco Lavagna y los históricos dirigentes Ricardo Alfonsín, Federico Storani y Enrique Nosiglia.

El intento de reciclar Cambiemos siempre chocó con el veto de Peña, defensor del purismo PRO y presunto estratega de una avanzada contra el peronismo que llevaría a la ola amarilla a expandirse en las provincias. Hoy la estrategia es defensiva: terminar el mandato y conservar provincia de Buenos Aires, Capital Federal y los territorios de la UCR, Mendoza, Jujuy y Corrientes.

En Casa Rosada también sondearon al gerente de la liga de Gobernadores PJ, el cordobés Juan Schiaretti. Hoy María Eugenia Vidal estará en Córdoba para apoyar a Mario Negri. El 12 de mayo serán las elecciones provinciales. Schiaretti, de diálogo directo con Macri, pidió que los gobernadores queden al margen de la convocatoria. Al menos por ahora. El cordobés no quiere nacionalizar su figura antes de los comicios locales. La inclinación de los gobernadores peronistas por Macri como el presunto “mal menor” ante la posibilildad del regreso de Cristina es el principal activo político y electoral de la Casa Rosada que no logra exhibir músculo propio. Un fenómeno similar ocurre en la provincia de Buenos Aires en el vínculo de Vidal con la liga de intendentes que lidera, con excepciones, Martín Insaurralde. Prefieren mantener la cohabitación con la gobernadora del PRO a quedar como rehenes de una posible administración de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires.

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