Por: Martín Dinatale.
El mapa electoral porteño será desde esta semana una suerte de antesala de lo que significarán las elecciones nacionales: un extenso collage de alianzas y acuerdos electorales ajenos a toda ideología o emblemas partidarios históricos. El único nexo que muestra la mayoría de los candidatos es el de ganar los comicios. No importa con quién, cómo ni cómo sea.