Carrera al Senado: se largo la “rosca” para definir los candidatos de la crucial elección de 2017

Carrera al Senado: se largo la “rosca” para definir los candidatos de la crucial elección de 2017

Cada sector ya piensa en la pelea por las tres bancas en la provincia de Buenos Aires, que volverá a ser la “madre de las batallas”. En Cambiemos hay olor a interna. El peronismo tiene tantas caras como dudas. La centroizquierda se rearma y aspira a dejar de sur testimonial.

Por Diego Lanese

En los últimos años, las elecciones de medio término suelen ser un termómetro que no mide bien el clima político general, y que incluso contradicen lo que sucede luego con ls ejecutivas. Pasó en 2009 y el frente PRO-Peronismo (que no tuvo candidatos en 2011, pese a ganarle a entente Néstor Kirchner, Daniel Scioli y Sergio Massa) y en 2013 con el arrollador Frente Renovador, que luego no pudo terminar en segunda vuelta, desbancado por un oficialismo en pleno desgaste y una oposición heterogénea y en plena construcción. Para el 2017, la cosa puede ser similar. El actual gobierno de Cambiemos enfrentará el lógico desgaste producto de sus medidas antipopulares y una economía que en este prometido segundo semestre no arranca, para lo cual lograr una buena cantidad de votos es fundamental.

Un detalle de estos comicios legislativos será que se renuevan senadores nacionales por la provincia de Buenos Aires. Y allí la historia marca que se ponen en juego más que elecciones de medio término. Las que enfrentaron al ex presidente Raúl Alfonsín y al futuro presidente Eduardo Duhalde fueron clave para la debacle final de la Alianza (ganó el voto impugnado), las que le dieron el triunfo a Cristina Fernández de Kirchner sobre Hilda “chiche” Duhalde fueron el golpe final que el kirchnerismo le dio al aparato duhaldista, quedándose con la suma del poder dentro del peronismo.

Más allá de los antecedentes, los comicios del año próximo son claves para el gobierno y el resto de los espacios. Los primeros deberán plebiscitar la gestión, enmarcada hoy por las dificultades, y buscar sostener el poder legislativo que le permita tener una segunda mitad de gestión con poder de decisión en las cámaras. Y para las figuras de la oposición, será vital posicionarse como la alternativa, ya que en la actualidad la dispersión del peronismo abrió la puerta a una reconstrucción de esa figura. La pregunta es saber si en 2017 se definirá como una única figura, o se potenciarán varios frentes para las presidenciales de dos años después. En este informe, Política del Sur sondea en las principales ideas de los espacios para esas elecciones, sabiendo que es muy prematuro hablar de candidatos, pero entendiendo que la “rosca” previa ya está lanzada. Y hay mucho que negociar antes de que las lapiceras empiecen a escribir nombres.

Cambiemos, con olor a interna

El oficialismo nacional y provincial tiene dos desafíos de cara a 2017. Por un lado, consolidar una fuerza legislativa que le permita afrontar los dos años que le quedan de gestión con una mayor gobernabilidad que la actual, que lo obliga a concesiones con bloques que se sabe buscarán derrotarlo en las presidenciales. Y por el otro, sostener el frente que hasta el momento salvo algunas excepciones se movió de forma despareja, inorgánica. Las quejas del radicalismo y sus amenazas de formar listas propias, más el impulso de Elisa Carrió como posible candidata, hacen pensar en un futuro de internas, aunque todos los actores coinciden que es demasiado pronto para pensar en esa alternativa.

El gran candidato, impulsado por los intendentes del PRO, parece ser Jorge Macri, quien aparece junto a Néstor Grindetti como la figura de proyección que reúne dos condiciones fundamentales: son “amarillos” y tienen poder territorial.

En la carrera Aparece Carrió como una figura de contrapeso, con buena imagen en la gente pero sin inserción en el territorio, que luego de pelearse con María Eugenia Vidal firmó la semana pasada la paz, y podría ser una alternativa. La promueve su espacio (el minúsculo CC-ARI) y el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Emilio Monzó, como adelantó Política del Sur en mayo pasado.

En tanto, los radicales quieren lugares en esos espacios, y amenazan con armar espacio propio. Lo dijo el propio Ricardo Alfonsín, e hizo estallar la polémica. “Hay algunos actores que creen que esta relación tiene que crecer desde el silencio del radicalismo y esto tiene que crecer desde el aporte y la crítica”, aseguró el secretario general de la UCR bonaerense, Ricardo Sánchez.

Los dichos del dirigente generaron una dura polémica con el subsecretario de Asuntos Municipales de Nación, Lucas Delfino, que cruzó a Alfonsín y rechazó cualquier idea de interna. “Para candidato a senador nacional 2017, lo ideal sería tener una fórmula unificada porque el año que viene se va a votar de una manera diferente por el voto electrónico”, sostuvo en declaraciones a Política del Sur Radio.

“Yo planteé que las declaraciones de Ricardo Alfonsín no representan a los radicales de Cambiemos que construimos para fortalecer el gobierno de Cambiemos. Basta ver el gobierno para darse cuenta que no es necesario consultar a los radicales porque son parte de ellas y tienen un montón de organismos. Creo que Ricardo Alfonsín habla más por una cuestión personal que por una cuestión partidaria”, planteó.

Más allá de la polémica (Sánchez mando a “lavarse la boca con lavandina” a Delfino por sus críticas a Alfonsín), lo que parece claro es que lo ideal está lejos de lo posible, y si bien Cambiemos no está en condiciones de desgastarse en una lucha intestina, hay demasiados actores para conformar, y pocos espacios.

PJ: la era post K

La gran incógnita del panorama que se abre para 2017 es el peronismo, en todas sus versiones. Si la nueva conducción nacional del PJ no puede dar con la llave que cierre la gotera de dirigentes y críticas, en la provincia de Buenos Aires la ausencia de liderazgos parece dejarle servido el avance de Sergio Massa, que ya conversa con el Movimiento Evita y espera para hacer su jugada.

Antes de meterse en esa pelea, el diputado nacional deberá tener en cuenta que si bien no hay un nombre para manejar los hilos bonaerenses, si hay un sector: los intendentes. Nucleados detrás ellos, muchos peronistas buscarán armar un frente competitivo que los saque de la derrota, y para eso quieren que sean dueños exclusivos de las decisiones.

Como le dijo a Política del Sur Radio el presidente del Concejo Deliberante de Lomas de Zamora, Santiago Carasatorre, “hay un grupo de intendentes que trabajan en pos de la unidad del peronismo y empiezan a caminar en distintos Municipios donde no gobierna el PJ y quedaron un poco huérfanos de referentes”.

Los jefes comunales del Grupo Esmeralda (ex Grupo de Padua), se muestran como los encargados con derecho propio para armar las listas en 2017. “El grupo integrado por intendentes que ganaron tienen el derecho adquirido para encargarse de las futuras listas”, ratificó Carasatorre.

En esta idea coinciden muchos. “A partir de la derrota en la que se perdió la Provincia y la Nación y donde sólo se ganó en 55 Municipios, nos pareció que el peronismo se debía una reflexión de los motivos de ese escenario. Ahí, creo que son los intendentes que tienen la legitimidad del voto de la gente, que les otorga el derecho y la obligación de ser los conductores del peronismo bonaerense a partir de esas derrotas y desde allí construir una alternativa que no se preocupa por los más débiles”, expresó el ex diputado provincial Guido Lorenzino.

Si en esta espacio hay lugar para quienes todavía responden a la conducción de Cristina Fernández de Kirchner es un misterio. Una pista de esto puede darla la reunión que mantuvo uno de los referentes del kirchnerismo, Edgardo Depetri, con Martñin Insaurralde. “Creo que en 2017 el tablero será Macri, Massa y el peronismo que somos nosotros y creo que tiene que trabajarse en el marco del Frente para la Victoria donde tanto Cristina Fernández como Daniel Scioli tienen un lugar”, dijo Depetri.

En tanto, Jorge Ferraresi, que lidera los intendentes “pro Cristina”, se mostró conciliador con este nuevo grupo. “Cada uno se junta por afinidad, lo cual, no significa que no tengamos encuentros desde distintos lugares. Nosotros pertenecemos al lugar del campo nacional y popular, nuestro liderazgo es Cristina, en tanto, otros construyen desde otro lugar”, dijo. “El proceso de unidad será en función del peso específico que cada grupo uno tenga”, agregó consultado por Política del Sur.

En el Frente Renovador, parece claro que Massa irá por la senaduría, el tema es saber si logra introducir su espacio en una pelea –que deberá ganar –con el resto del peronismo –o si busca la fórmula que pensó cuando rompió con el oficialismo en 2013: ganar y después hacer campaña dos años. El primer paso lo dio, pero la irrupción de Macri como “opositor ideal”, más el poco peronismo con que nutrió su carrera, lo dejaron sin el segundo paso. Habrá que ver la estrategia que elige en ese nuevo escenario.

Desojando la Margarita

Producto de su enfrentamiento legal y mediático con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, este año la figura de Margarita Stolbizer comenzó a crecer en las consideraciones. Si bien tiene una larga trayectoria en ese espacio difuso llamado progresismo, sus últimos movimientos y opiniones la situaron más cerca de ser una variante hacia la izquierda de cambiemos y el Frente Renovador que de la referencia socialdemócrata que muchos quieren que represente.

Lo cierto es que para Stolbizer y su GEN el 2017 es un volver a empezar. El frente Progresistas, integrada por el Partido Socialista, el propio GEN y Libres del Sur hoy ya no existe, tras el magro resultado que cosechó en las presidenciales de octubre pasado (2,51 por ciento).

A la hora de “barajar y dar de nuevo”, en el entorno de la dirigente tienen claro que no será una elección para ir solos. “Lo que está decidido es no ir solos a las elecciones, sino que buscaremos crear un frente”, le confirmó a Política del Sur una fuente del partido. En estos momentos, las alternativas parecen ser dos: o dejarse seducir por los llamados de maría Eugenia Vidal –de muy buena relación personal con Stolbizer –o concretar los “coqueteos” con Sergio Massa.

En el primero de los casos, en el PRO no se desvelan por sumar al espacio, pero Vidal considera que puede ser una figura para sumar a su gobierno, más que al armado electoral. Los muchos candidatos que hay en cambiemos hacen poco probable la llegada de la dirigente, que en estas horas se ve más cerca de Massa.

“Hace 15 días estaba casi todo cerrado para un acuerdo con el Frente Renovador, una alianza electoral, pero hora está en veremos”, dijo una de las fuentes consultadas por este medio. El tema que desaceleró la negociación fue una serie de encuentros de Masa con referentes del gobierno kirchnerista, como el senador Miguel Ángel Pichetto y su par Juan Manuel Abal Medina. Stolbizer estuvo la semana pasada en la Rural con referentes del massismo, en un encuentro al que había invitado al ex gobernador Hermes Binner, que por problema de salud no puso estar.

La llegada de Binner le abrió la puerta al socialismo, que busca socios sobre todo en Santa Fe, donde la UCR confirmó que deja la alianza de gobierno y lo enfrentará en 2017. En este punto, en el partido hay dos posturas: una que no cierra la chance a acordar con Massa, que encabeza el propio Binner y el actual gobernador Miguel Lifschitz, y otra que la descarta totalmente, cuyo referente es el ex mandatario Antonio Bonfatti.

Un Pino bonaerense

Fuera de estos tres grandes bloques (oficialismo, oposición justicialista y armado no peronista), el resto de las fuerzas deberán pelear por un electorado atomizado, que salvo el FIT –que tiene desde hace un tiempo un “nicho electoral” –varía su representación de acuerdo a las circunstancia. Lo que parece claro que la centroizquierda quedó salida de este mapa preelectoral, y algunos sueñan como una reconstrucción de la mano de la figura de Fernando “pino” Solanas. Alrededor del actual legislador por la Ciudad de Buenos Aires ya trabajan para que compita por una banca en 2017, en el hostil territorio de la provincia de Buenos Aires. Según las versiones, el líder de Proyecto Sur se encamina a encabezar un conglomerado de partidos, agrupaciones y referentes políticas y sociales que busquen hacer pie en territorio bonaerense. La idea es “recuperar la mística” del peronismo, y le apuntan a la “unidad nacional”.

Según pudo saber Política del Sur, un grupo de partidos y dirigentes ya convenció a Solanas para que compita en 2017 por la senaduría por la provincia de Buenos Aires. Si bien le quedan dos años de mandato por su banca porteña, al cineasta le seduce la idea, y el armado ya comienza a tomar forma. El eje de la construcción será Proyecto Sur, al que se sumarán diversos espacios. Desde la Ciudad de Buenos Aires, Gustavo Vera será uno de los impulsores de la candidatura. Cabe recordar que Vera fue elegido diputado de la Ciudad de Buenos Aires por aquel heterogéneo armado que llevó a Solanas al senado, y luego rompió para forma Bien Común.

En este armado bonaerense, ya hubo contacto con algunos sectores que se fueron del Frente para la Victoria, y que no se integraron a otras fuerzas o espacios. Uno de estos sectores podría ser Colina, que tuvo como referencia a la actual gobernadora de Santa Cruz Alicia Kirchner, y cuyos referentes bonaerenses se encuentran “sin conducción”.

En este camino, no fue casual que Solanas compartiera una actividad con otro dirigente del kirchnerismo hoy sin conducción. Hablamos del ex titular de la Cámara de Diputados nacional, Julián Domínguez. Vera, Solanas y el ex precandidato a gobernador por la Provincia se reunieron para analizar la Encíclica Laudato Si del papa Francisco, donde se denuncian los problemas medioambientales, y que podría ser eje rector de este grupo en formación. En este sentido, el armado bonaerense de Solanas buscará unificar esta denuncia del Sumo Pontífice con  el proyecto nacional e Juan domingo Perón, que se será uno de los temas más referidos en la futura campaña.

A nivel local, quienes acompañaron al cineasta en la presentación de su documental –que recupera partes inéditas que le hizo el propio Solanas a Perón en el exilio –serán de la partida del armado. Allí estuvieron El referente del Movimiento Primero la Patria Juan Carlos Vacarezza, el juez de la Cámara de Apelaciones del Trabajo, Néstor Rodríguez Brunengo, el secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Almirante Brown, Luis Monteiro, el titular provincial de Proyecto Sur, Alberto Aramouni; y los referentes locales Luis Alberto Torres y José Quarracino. Estos serían los encargados del armado en el sur del conurbano, de Lomas de Zamora y la Tercera.

Una de las ideas del armado es mostrarse tanto crítico el gobierno de Mauricio Macri como del kirchnerismo, y buscar reunificar el peronismo bajo la imagen del propio Perón “Recuperar la voz de nuestro líder”, afirman las fuentes consultadas.

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