Hay más interrogantes que certezas

Hay más interrogantes que certezas
Una elección fuertemente polarizada -con final abierto- en lo que será la puja electoral más reñida desde el comienzo de la democracia. Un duelo de fondo que enfrenta al Gobierno provincial con el poder central, necesitado como nunca de un triunfo en Corrientes.
La intervención a la Justicia y al Partido Liberal siguen en el tapete, mientras sorprenden acuerdos inesperados como el de los hermanos Romero Feris, o el de los primos Colombi. A última hora, Nito Artaza se anotó para las primarias. El PaNu y el autonomismo van con lista propia, con el fin de no comprometerse -por ahora- con ninguno de los dos principales frentes. El martes llega a Corrientes un alto funcionario del Gobierno de Sergio Massa, que expondrá en el Hotel Guaraní sobre seguridad. Massa espera una mega encuesta para definir si se lanza como diputado nacional.

Por CONFUCIO

o comerse los amagues". La frase del argot futbolero es aplicable al escenario electoral, una vez cerradas las alianzas. De aquí hasta el 22 de junio, fecha tope para la inscripción de candidaturas, muchas cosas pueden cambiar. Varios de los principales protagonistas del juego se reservan sus cartas hasta último momento.

Este grado de incertidumbre crece al calor de las suposiciones sobre si, en el marco del conflicto con el Poder Judicial en torno a la constitucionalidad o no de la convocatoria para la elección popular de los miembros del Consejo de la Magistratura, el Gobierno impulsaría la suspensión del llamado a las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias previstas para el 11 de agosto.

Es obvio decir que la incógnita principal gira aún en torno al intendente de Tigre, Sergio Massa, que insiste en dejar abiertas casi todas las opciones. Su privilegiado posicionamiento en las encuestas le permite esas licencias. Pero las expectativas generadas -por las especulaciones acerca de su eventual candidatura- tienen una dinámica propia.

A esta altura de los acontecimientos, Massa puede decidir entre las variadas alternativas disponibles, pero si no se postula personalmente como candidato a diputado nacional su prestigio político podría experimentar un golpe extremadamente severo.

El Gobierno nacional apuesta a que Massa apoye una lista encabezada por su mujer, Malena Galmarini, sea por dentro o por fuera del Frente para la Victoria. Si fuera por dentro, en la Casa Rosada se supone que esa lista obtendría la minoría, pero fortalecería las chances de la nómina oficialista. Si fuera por afuera, podría restarle votos a la coalición liderada por Francisco De Narváez.

Lo único que el kirchnerismo consideraría verdaderamente peligroso es que Massa decida finalmente presentarse como candidato. El detalle es que una semejante hipótesis, nada improbable, evaluada en términos de su envidiable imagen pública, resulta cada vez más costosa políticamente para el Intendente de Tigre.

INCÓGNITAS EN EL OFICIALISMO

La trascendencia del rol atribuido a Massa es un signo de la inestabilidad del panorama electoral en la Provincia de Buenos Aires. Encuestadores como Jorge Giacobbe afirman incluso que el Frente para la Victoria perdería ajustadamente contra De Narváez, y escandalosamente contra el Intendente de Tigre. Cualquiera de ambas dos variantes podría desencadenar una crisis de gobernabilidad.

Estas prevenciones explican la honda preocupación adicional que se advirtió en el Gobierno apenas conocida la tragedia ferroviaria de Castelar. Es que el ministro de Interior y Transportes, Florencio Randazzo, que sonaba cada vez con más fuerza como reemplazante de su colega de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, cuya candidatura fue puesta en duda a partir de las inundaciones en La Plata, como primer candidato a Diputado en la lista oficialista, está excesivamente asociado a la política ferroviaria como para salir ileso de este infausto episodio.

Es probable que la ruleta de las candidaturas vuelva a girar. O se vuelva a posar sobre Alicia Kirchner, o se detenga en el joven y ascendente intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, a quien algunos ocurrentes bautizaron como "el Massa del kirchnerismo"; o caiga en el hiperactivo viceministro de Seguridad, Sergio Berni, cuya influencia en dicha área creció exponencialmente tras la renuncia (tal vez remoción) de la ministra, Nilda Garré.

Las circunstancias transforman a Berni en un personaje central para la estrategia electoral del oficialismo. Es archisabido que el tema de la seguridad ciudadana es la principal demanda de la opinión pública en general y, particularmente, en la Provincia de Buenos Aires. Berni, médico militar, paracaidista y senador provincial en uso de licencia, parecería tener todos los atributos necesarios para erigirse en el "Rambo" que el Gobierno necesita para demostrar que presta atención a esa acuciante demanda.

SEGURIDAD VS JUSTICIA

En este tema, ejercitando una cintura política que sus detractores se niegan obtusamente a reconocer, Cristina Kirchner resolvió poner en blanco sobre negro la responsabilidad que les corresponde en el tema a los jueces. De este modo, la primera mandataria intenta sumar un argumento de alto impacto a la virulenta ofensiva gubernamental por la "democratización de la Justicia".

Esta señalización choca con la corriente ideológica "garantista" que se había instalado con fuerza en el Ministerio de Seguridad durante la gestión de Garré, con la oposición interna de Berni y el patrocinio del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), que preside el periodista Horacio Verbitsky. Ciertos reemplazos de funcionarios registrados en la cartera se explican en función de este viraje, en el que las consideraciones de la política práctica prevalecieron sobre las ideologías.

Nada es gratis en política. El Gobierno afronta un daño colateral. En el mundo judicial, el máximo exponente de la escuela "garantista" no es otro que Eugenio Zaffaroni, que es hoy el único magistrado de la Suprema Corte de Justicia que el Poder Ejecutivo todavía considera confiable.

Con marcada intencionalidad, en los fundamentos del polémico fallo con que la juez, María Servini de Cubría declaró la inconstitucionalidad de varios artículos de la ley de reforma del Consejo de la Magistratura, se citan algunas opiniones de Zaffaroni, vertidas como convencional en la asamblea constituyente que reunida en Santa Fe, en 1994, incorporó a la Carta Magna el texto del artículo 114, cuya interpretación es hoy motivo de litigio.

En los mentideros forenses se comenta que ese dato fue suministrado a la Magistrada por un viejo amigo, el ex ministro del Interior, Carlos Corach, quien -en aquellas circunstancias- era presidente de la Comisión Redactora del nuevo texto constitucional.

DIVISIONES OPOSITORAS

Más allá de las incesantes especulaciones acerca de acuerdos posteriores, el cierre del plazo para la anotación de los frentes electorales reveló los muy graves obstáculos que se interponen en la articulación de una coalición entre el peronismo opositor y el PRO, que ambas partes consideran tan necesaria como dificultosa.

Estos escollos, que obviamente benefician al oficialismo, alimentan también a la convergencia de fuerzas de centro izquierda que en la ciudad de Buenos Aires, a partir de una competencia interna con varios postulantes reconocidos que aspiran a protagonizar el único espectáculo atractivo de las elecciones primarias del 11 de agosto, hasta el punto de que muchos de sus promotores sueñan con derrotar al PRO en su bastión territorial porteño y de ese modo dejar a Mauricio Macri fuera de la carrera presidencial.

Paradójicamente, ésa es la última expectativa de algunos asesores de Roberto Lavagna, quienes piensan que, en función de ese peligro mortal, Macri volverá a ofrecerle al ex Ministro la candidatura a la Senaduría, que esta vez sería aceptada sin tantos pruritos y condicionamientos. Aunque ese acuerdo genere nuevamente rispideces en el ya fragmentado mosaico del peronismo opositor.

Otra consecuencia del desentendimiento entre los peronistas disidentes y el PRO se registra en Córdoba, donde las encuestas indican una muy leve ventaja del ex gobernador peronista, Juan Schiaretti sobre el diputado radical, Oscar Aguad.

Así como en la ciudad de Buenos Aires la centroizquierda puede liquidar políticamente las ambiciones de Macri; en Córdoba, el ex Interventor Federal en Corrientes puede terminar con la chance presidencial de De la Sota.

En este terreno, las especulaciones se invierten: De la Sota podría pedirle al árbitro de fútbol Héctor Baldassi, quien en algunas encuestas mide, en términos de intención de voto, cerca de diez puntos porcentuales, que se incorpore como candidato a Diputado en la lista del justicialismo.

¿Y LA PROVINCIA?

Daniel Scioli parece haber aprobado el último examen bravo del primer semestre. Con el acuerdo con los principales gremios docentes, pareció terminar el conflicto que dejó a las aulas vacías durante, al menos doce días desde el inicio de clases. Y, con ello, la imagen de déficit de gestión, que venía siendo potenciada tanto por la oposición como por la ortodoxia kirchnerista.

Lógicamente, el Gobierno cedió y realizó un esfuerzo notable. Primero, en acortar el tiempo de pago del aumento en cuotas, llevando a la última cuota, prevista para enero de 2014, a octubre de 2013. En segundo lugar, habrá algún refuerzo en el salario básico en blanco.

Todo ese mejoramiento de oferta significará un esfuerzo fiscal de 500 millones de pesos para el ejercicio 2013. Su origen estará en un mayor endeudamiento o en postergación de obras públicas, según se filtró en las últimas horas.

El conflicto docente fue, tal vez, el último obstáculo importante de gestión. Ahora, sólo queda el conflicto político con el kirchnerismo. Por caso, la grieta que abrió el discurso de Cristina de hace quince días y que dejó una reconciliación pendiente entre Scioli y la Casa Rosada.

A MARGARITA LA

NIEGAN, PERO…

Muchos señalan por estas horas que Massa, experto en calcular sus pasos políticos, hizo una maniobra más testimonial que material. Podría dejarlo en carrera para 2015, pero también le podría ocasionar muchísimos costos políticos. En síntesis, Massa deshoja la margarita, aunque lo niegue en público.

La maniobra consistió en dejar sólo una huella de su autonomía política personal, anotando ante la Justicia Electoral a su Frente Renovador. Ocurre que el miércoles venció el plazo, según el cronograma, para la inscripción de alianzas, y el jefe comunal de Tigre entendió que ese paso había que darlo para tener disponibles, en simultaneo un plan A, un plan B, un plan C y un plan D que se terminarían de definir con la presentación de las candidaturas y la elección del vehículo que las canalizaría, quitándole tiempo a los otros frentes para readecuar sus respectivas estrategias.

Pero aun cuando también está a la vuelta de la esquina la obligación de presentar listas, Massa todavía no decidió si hará lista conjunta con otros sectores del kirchnerismo o del peronismo disidente; si lo hará en soledad o, como se dice en los últimos días, se "guardará" para 2015.

Esta cuarta opción, según dicen, es la más aconsejada por más de un intendente de los 16 que lo acompañan. La conclusión de muchos "massistas" es que hay un final de ciclo kirchnerista, donde Sergio no debe sacarse la foto.

La prudencia es la predominante en el discurso en "on" de los massistas. Pero una excesiva prudencia que produce también un discurso lleno de indefiniciones y misterio.

En la jerga política se dice que este tipo de discursos, de "tirar la piedra y esconder la mano" ha sido la moneda corriente en los últimos meses de parte de este espacio político.

Simplemente, hasta ahora la gran definición es que Massa quiere competir y deja que los demás hablen por él. Sin embargo, más de un legislador que lo representa es muy reacio a dar más definiciones sobre si la competencia será por dentro o fuera del kirchnerismo.

Mientras tanto, Massa sólo apuntó a Daniel Scioli como blanco de su munición gruesa. El chisporroteo le dio mayor protagonismo al tigrense, atacando tal vez la mejor área de gestión de la Provincia, la optimización de la recaudación tributaria. Pero Massa encontró un talón de Aquiles en una "injusta distribución del esfuerzo"; fue cuando señaló que a un Country se le cobraba más barato que a los barrios más populares.

Muchos dicen que Massa en algo coincide con Scioli, y es que al kirchnerismo hay que dejarlo que "se cocine en su propia salsa", como les gustaba decir a los cafieristas en la década del ochenta.

Esto es que los "k" hagan su propia movida y sus esfuerzos para conservar su poder. Dejar que den su pelea para que obtengan, si pueden, el número que los haga felices, esto es, el 30 por ciento que necesitan para conservar bancas de diputados nacionales. Pero calculan que, vedada la posibilidad de ganar una reforma constitucional, esta situación les generará, obligadamente, un "fin de ciclo".

El kirchnerismo quedaría así, como un espacio que les permitiría negociar algunas cosas, pero dejarían de tener el timón del barco…

LOS K NO MIRAN A MARGARITA,

PERO SÍ A FLORENCIO

La postulación de la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, parece ser una anécdota superada, sin posibilidad de cristalización alguna. La respuesta diplomática es que no tiene domicilio en Provincia de Buenos Aires. Pero es cierto que los asesores jurídicos podrían hacer un esfuerzo para promover apelaciones y demás recursos para, al menos, reclamar su habilitación.

El problema es que su poca aceptación pública, según las últimas encuestas, en las que pelea el segundo puesto debajo de Francisco De Narváez, provocó un replanteo en la ortodoxia kirchnerista.

En consecuencia, la figura de Florencio Randazzo empezó a cotizar para encabezar la nómina de Diputados nacionales. Randazzo ya fue candidato en más de una oportunidad, pero fue testimonial, dado que aunque fue electo, renunció a la banca para asumir en funciones ejecutivas.

El dirigente, oriundo de Chivilcoy, tiene tropa propia en la Legislatura y en concejos deliberantes, además de tener influencia sobre varios intendentes oficialistas.

Florencio aceptaría la invitación para competir en los comicios. No sólo por una cuestión de "ponerse al servicio de la causa", sino porque esto le generaría un protagonismo en territorio bonaerense de cara hacia la Gobernación en 2015. Ese protagonismo hoy lo cedió a favor de otras figuras de la provincia, como Julián Domínguez, titular de la Cámara de Diputados de la Nación.

El interrogante es en qué medida la última tragedia ferroviaria lo afectará para un desafío de esta naturaleza.

Encuestas ordenadas en las últimas horas permitirán tomar entre miércoles y jueves una decisión para no equivocarse en el principal distrito electoral del país.

Importa recordar que otro hecho inesperado como el temporal en La Plata, fue el punto de inflexión en la imagen de Alicia Kirchner. Las imágenes televisivas que se difundieron con los reproches que recogió comenzaron a minar su capital político que mostró una tendencia declinante desde entonces, al punto que obligó a desempolvar el nombre sustituto de Florencio Randazzo paradójicamente hoy, ante una situación similar.

LA CAPITAL, UN TORBELLINO

Un marcado escenario de fragmentación de la oferta electoral de las fuerzas opositoras al kirchnerismo fue la principal conclusión que arrojó el vencimiento del plazo fijado para inscribir los frentes que competirán en las Primarias de agosto y los comicios legislativos de octubre en la Ciudad de Buenos Aires.

Apenas el endeble acuerdo opositor entre los partidos de centroizquierda de la Ciudad, que se replicó también en el territorio bonaerense con el costo político de la división interna de sus principales componentes, intentó romper con esa lógica y ofrecer alguna señal de construcción política conjunta, aunque su real dimensión recién será palpable en el trámite mismo de la campaña electoral.

En cambio, y a pesar de las gestiones de última hora que desataron múltiples especulaciones, el PRO de Mauricio Macri terminó por desechar la posibilidad de un entendimiento por un armado conjunto en la ciudad con el ex ministro, Roberto Lavagna y el PJ disidente y ratificó que irá sólo junto a un puñado de viejos aliados a dar la pelea por confirmar su preeminencia política en el distrito porteño.

Dentro de ese grupo logró colarse Patricia Bullrich, con su Unión por Todos, confirmando un acercamiento al PRO que viene negociando desde hace meses.

Fracasadas las gestiones con el macrismo, Lavagna decidió inscribir su propio frente en la Ciudad con los partidos FE (de Gerónimo Venegas) y Acción Ciudadana, pero no dio por terminadas del todo las negociaciones con el Jefe de Gobierno.

En su entorno plantearon -en las últimas horas- la posibilidad de que finalmente el ex Ministro se incorpore a las boletas del PRO en calidad de extra partidario, aunque en ese esquema se verá sensiblemente menguada su fortaleza para imponer candidatos propios en los lugares expectantes de las listas porteñas, como aspiraba el lavagnismo al iniciar las conversaciones con Macri.

Como era previsible, el final del plazo para la oficialización de alianzas ratificó la definición de la estrategia electoral de la Casa Rosada en el territorio capitalino, donde competirá con la lista del Frente para la Victoria, en la que confluyen una decena de fuerzas aliadas, casi con la segura postulación de Daniel Filmus para renovar su banca en el Senado.

A la competencia se sumarán también los candidatos del denominado Frente de Izquierda y los Trabajadores, que en esta oportunidad logró acuerdos para presentar listas conjuntas en 19 distritos, y los sectores del progresismo porteño que quedaron heridos por el entendimiento político entre Fernando "Pino" Solanas y Elisa Carrió.

El kirchnerismo fue quien más celebró la confirmación del escenario de fuerte fragmentación de la oferta electoral en la Ciudad. Si bien el acuerdo de último momento alcanzado entre el radicalismo, el FAP, Solanas y Carrió para definir las candidaturas de su frente en las Paso sumaría una tercera alternativa de peso en el distrito, cerca de la presidenta Cristina Fernández insisten en que se trata de un esquema que sólo dividirá los votos de las fuerzas de la oposición a la Casa Rosada. La por ahora postulación en soledad de Lavagna en el distrito fortalece aún más esas previsiones.

En el entorno presidencial sostienen que la irrupción de esa alianza y la postulación del ex Ministro de Economía complican sobre todo las expectativas del macrismo, de reforzar su nivel de adhesiones en la Ciudad y consolidar una mayoría propia en la Legislatura porteña, una de las principales metas que se auto impuso el Jefe de Gobierno de cara a las próximas elecciones.

Es más, no son pocos los funcionarios del Gobierno que hasta ponen en duda la estabilidad de la construcción de centroizquierda una vez superada la definición de las primarias. "Varios egos van a estallar por el aire", arguyen entre los principales responsables de la campaña K.

En el PRO no ocultaron su fastidio por el lanzamiento de Unen, la alianza que acuñaron las fuerzas de centroizquierda porteña y que definirá sus candidatos en las primarias de agosto entre la dupla de Alfonso Prat-Gay (Coalición Cívica) y Ricardo Gil Lavedra (UCR), la sociedad entre Solanas y Carrió, y el flamante binomio que sellaron esta semana Rodolfo Terragno y Martín Lousteau, postulantes para la Cámara alta y Diputados, respectivamente.

Pese a que las últimas encuestas en el distrito ratificaron que la postulación de Gabriela Michetti sigue al frente de las preferencias del electorado de la Ciudad, los equipos de Macri compartieron una lectura similar a la del kirchnerismo respecto de la conformación de Unen: están convencidos de que ese frente complicará en mayor medida a la oposición que al oficialismo nacional.

Incluso, temen que reste votos a sus propios candidatos y profundice luego de octubre el escenario multipartidista en la composición de la Legislatura local, forzando a Macri a la negociación permanente con diversos sectores para lograr la aprobación de sus principales decisiones de gestión.

Para los responsables de la campaña macrista la situación sería aún más preocupante si finalmente Lavagna mantiene su postulación en soledad, por lo que la alternativa de sumar al ex ministro como extra partidario en su propia boleta se convierte también para el PRO en un proyecto seductor, que podría terminar de conciliarse en los próximos días.

ESCENARIO PROVINCIAL

A noventa días de las elecciones del 15-S, la cuenta regresiva se abrió en un escenario nacional extremadamente complejo, prueba de lo cual es la situación del propio peronismo de Santa Cruz, en el cual el poder central no pudo poner orden al punto que el Partido Justicialista concurriría con candidatos propio a diputados nacionales, diferentes de los del Frente para la Victoria que será el instrumento de lucha que utilice el kirchnerismo para intentar mantener la primacía electoral en la cual el crecimiento de la UCR es un dato de la realidad que ya se registró en las últimas elecciones de 2011.

Esta necesidad de Cristina en su Provincia es la que tiene José Manuel de la Sota que corre con el serio riesgo de perder Córdoba a manos de Oscar Aguad, cuyo excelente posicionamiento en las encuestas obligó a la convención de la UCR a modificar la carta orgánica para permitir una segunda reelección del ex Interventor Federal en Corrientes, que espera para dentro de muy poco un fallo que por unanimidad del más alto Tribunal de la Nación confirmaría el sobreseimiento dispuesto en primera y segunda instancia de los tribunales correntinos.

Otro que siente el sofocón es Daniel Scioli. Obligado a no romper por ahora con el poder central, el Gobernador de primer Estado argentino tiene la amenaza de que finalmente Sergio Massa se decida a competir y termine imponiéndose por sobre el candidato del FpV, sobre Francisco De Narváez y el candidato de la entente Stolbizer-Alfonsín. Si ello ocurre, Scioli verá comprometida sus aspiraciones de suceder a Cristina en 2015.

En este marco, las elecciones de Corrientes están llamadas a estar en la vidriera nacional como lo está la posible Intervención Federal a su Poder Judicial, que a fuego lento se cocina, con pronóstico incierto, en el Senado de la Nación.

El último miércoles pegaron el faltazo el Presidente del Superior y el Fiscal General, que dejaron desairados a los pocos miembros de la Comisión de Asuntos Constitucionales presentes para un pedido de explicaciones que Carlos Rubín se anticipó a expresar que no estaba dispuesto a dar en ese ámbito.

En el ínterin, la posición pública del Obispo mayor de Corrientes, en sintonía con la senadora Josefina Meabe, que invocaron la existencia de remedios constitucionales dentro del ámbito de la Provincia, y un nuevo pedido de juicio político firmado esta vez por nada menos que tres jueces de Cámara, lo cual alcanza otra dimensión en la medida en que ya el reproche surge del propio corazón de la Justicia correntina.

Cómo terminará esta reyerta, parece difícil vaticinarlo. Con la misma objetividad que la semana pasada, anunciamos el inminente fallo de la juez María Servini de Cubría, que finalmente se confirmó en los términos anticipados, y como hoy damos por seguro el veredicto del más alto Tribunal de la Nación, confirmatorio de la inconstitucionalidad de la reforma de la misma forma podemos decir que hay tantas posibilidades de que la intervención prospere como que finalmente quede en agua de borrajas.

Algo parece claro en este punto, y es que Ricardo Colombi está decidido a jugar todo lo fuerte que sea necesario para resistir el embate federal y continuar con su labor de proteger los intereses de sus ciudadanos.

LOS LIBERALES SE

CRUZAN LANZAS

Mientras el cassanismo dio muestras de su poderío con los cónclaves de San Luis del Palmar y de Empedrado los llamados liberales K dieron señales con una reunión en la sede del PL de la calle Rioja desde donde renovaron su decisión de acompañar la alianza del FpV.

Una de las voces más duras del mitin del sello celeste fue la del cruceño "Marito" Fernández, que tuvo duros reproches para la continuidad de la sociedad política con el radicalismo, dando señales claras de que está dispuesto a ser el candidato local del Frente para la Victoria, secundado por Cañete, un hombre que hasta hace poco estaba envuelto en temas de enriquesimiento ilicito.

Lo cierto es que unos y otros están pendientes de lo que la Cámara Electoral Nacional resuelva en torno a los planteamientos sobre la prórroga de los mandatos y al recambio del Interventor pedido desde el cassanismo.

La decisión del máximo Tribunal del fuero Electoral recién se conocería para fines de junio, probablemente entre el jueves 27 y el martes 2 de julio, previo dictamen de Jorge Felipe Di Lello, fiscal Electoral.

"LOS HERMANOS SEAN

UNIDOS, PORQUE ESA

ES LA LEY PRIMERA…"

El cierre del plazo para la inscripción de las alianzas terminó por mostrar a los hermanos Romero Feris sellando un acuerdo que EL LIBERTADOR había anticipado tiempo atrás.

El Partido Nuevo y el Partido Autonomista irán con boletas y candidatos propios a las primarias del 11 de agosto.

La idea de esta toma de distancia apunta a recrear la impronta conservadora, buscando un espacio que se supone más importante del que parece, a la vez que hacer pesar el poco o mucho capital político que ambos partidos conserven.

No se descarta la posibilidad de ir solos en las provinciales, apostando a la candidatura de Nora Nazar, o de cerrar acuerdos superadores con ECO, o con el Frente para la Victoria según cuál de ellos esté en condiciones de satisfacer las pretensiones de los hermanos Romero Feris, que pasan por la Vicegobernación y dos diputaciones salibles; una para cada sector.

En este marco, no se descarta que una de ellas, sin duda la primera, podría ser para el propio José Antonio Romero Feris que, aunque mira con simpatía la posibilidad de ir como candidato en la Capital Federal no desecharía la variante de volver después de casi cincuenta años a la Cámara de Diputados de la Provincia, donde comenzó su carrera política.

LOS PRIMOS NO SE

QUEDARON ATRÁS

El cierre de las Paso mostró otra sorpresa, para muchos mayúscula y para otros no tanto. Los primos Colombi dieron por cerradas las diferencias del pasado y trabajarán juntos bajo el paraguas de ECO, en las Primarias.

Gustavo Valdés será el candidato radical; en tanto que Arturo Colombi representará al partido de Francisco De Narváez en lo que será una interna de la interna en la cual seguramente el menor de los Colombi llevará las de perder, más allá de que su retorno al oficialismo gobernante lo pondrá en carrera para futuras responsabilidades.

UN DATO DE LA REALIDAD

El inesperado acuerdo logrado en el justicialismo a mediados de enero, con la conjunción de las dos principales líneas internas que coincidieron en el apoyo a Colombi debía necesariamente producir un reacomodamiento en el tablero político de la Provincia.

Nunca como ahora el justicialismo había llegado brindando una imagen de unidad que es -sin duda- un valor agregado para un partido que, por más de cuatro décadas, no logró volver al Sillón de Ferré.

Ricardo Colombi, aunque mantiene sus dudas sobre la fortaleza del acuerdo logrado en el justicialismo, y considera que -en la recta final- saltarán los tapones y se hará realidad aquellas palabras de Jorge Luis Borges, que hablaba de que los peronistas son incorregibles. Lo cierto es que, por las dudas, ha tomado sus recaudos para estar en condiciones de competir con un peronismo que eventualmente pueda llegar a la contienda en el máximo de su potencial.

Apunta a fortalecer los acuerdos con los jefes comunales, y a tratar de que no quede ningún cabo suelto.

Ya no es el Colombi de años atrás. Se maneja con más realismo, y no duda de hablar con quien deba hablar a la hora de cerrar acuerdos que considera provechosos para todos los correntinos. Se debe considerar que durante su mandato tuvo que luchar con una desinversion por parte del Gobierno Nacional y malversacion de fondos y transparencia por parte del Gobierno Municipal.

En el medio, y por ahora, las candidaturas de Manuel Sussini y de Nito Artaza a las que podría sumarse la de Nora Nazar.

Se trata de una elección muy reñida, en la que todo tiene que ver con todo y en las que las Paso -si finalmente se realizan- no dejan de ser parte de lo que es la pelea por el premio mayor.

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