Vidal sumó a otro intendente opositor y avanza en el armado de la pata peronista de Cambiemos

Vidal sumó a otro intendente opositor y avanza en el armado de la pata peronista de Cambiemos

Con la inclusión de Torchio, de Carlos Casares, ya tiene 7 más. Además, tiene guiños de Ishii y Granados.

En el comienzo del año electoral, María Eugenia Vidal intenta ampliar su base de representación territorial con más intendentes peronistas. El último contacto es el jefe comunal de Carlos Casares, Walter Torchio, en la gravitante Cuarta Sección Electoral del interior bonaerense.

La proximidad política del alcalde, electo por el FpV, se consolidó con la visita oficial de Vidal a las comunas cercanas de Chivilcoy (FR) y Chacabuco (UCR). Ambas constituyen (¿constituían?) el living político de Florencio Randazzo, ex ministro del Interior, y Julián Domínguez, hasta hace un año presidente de la Cámara de Diputados. Y Vidal entró al vecindario sin golpear las manos.

En simultáneo con esta visita, Torchio se reunía con el viceministro del Interior, Sebastián García De Luca, para temas operativos de gestión. Cambiemos ya incorporó a intendentes como Ismael Passaglia (San Nicolás), Hernán Bertellys (Azul), Carlos Berterret (Coronel Pringles) y Adrián Sánchez (Exaltación de la Cruz). También a Joaquín De la Torre (San Miguel), con licencia y actual ministro de Gobierno. Incluso, Passaglia es expectante de un lugar en el Ministerio de Salud nacional.

En este esquema, aunque sin integración al macrismo, los intendentes Alejandro Granados (Ezeiza) y Mario Ishii (José C. Paz) aportarán a la estrategia electoral oficialista. ¿Cómo?. Con una oferta propia, diferenciada de la eventualidad de dos representaciones partidarias del tándem Cristina Kirchner-Daniel Sioli y el espacio promovido por otros sectores referenciados en el Grupo Esmeralda, integrado por intendentes que remiten a Gabriel Katopodis (San Martín) y Martín Insaurralde (Lomas de Zamora).

Un dato: Ishii y Granados podrían, llegado el caso, utilizar el sello del Partido Celeste y Blanco que alguna vez encabezó Francisco De Narváez.

Además, en el tablero está dispuesta la concurrencia de algunas brigadas en dispersión del ex kirchnerismo en el Senado y en Diputados de la Legislatura. Varios ya hicieron la mudanza conformando minibloques y ayudaron a la aprobación del Presupuesto 2017.

De esta manera, la estrategia de acumulación queda expuesta. Coordina Vidal y su ministro de confianza, el jefe de Gabinete, Federico Salvai. Marca un tono diferente al desarrollo político- electoral del gobierno de Macri. Allí, su jefe de Gabinete, Marcos Peña, orienta un pensamiento más rígido de alianzas. La limitación sería el peronismo estandarizado. “No es posible un cambio con los mismos personajes”, alegan.

Concuerda Emilio Monzó, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, aunque previene: “No hay que tener prejuicio para sumar dirigentes. Cambiemos fue una exitosa experiencia electoral pero hoy está vacío”, fue la advertencia.

Esta clase de diagnóstico público irrita la sensibilidad macrista. Vidal también se incomoda. No obstante, en terreno y sin necesidad de mayores discursos, la gobernadora aprovecha la molicie del PJ para ganar aliados. Uno de los últimos es el intendente de Castelli, Francisco Echarren, quien quedó a cargo de la secretaría de Vivienda y Hábitat. Con este jefe comunal, la Gobernación completa un staff completo del 37% de cargos en manos de peronistas de origen o en “actividad” (más del doble que en Nación).

¿Alcanza para un armado ambicioso de medio término?. Parece que no. Hace pocas horas, Vidal mandó al flamante presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Manuel Mosca, y al ministro De la Torre para organizar la mesa política del Interior. Estuvieron con el intendente de Junín, Pablo Petrecca y una docena de alcaldes. En esa sección, Cambiemos tiene 15 intendentes y en toda la Provincia, con nuevos socios, llega a los 70. Hoy la convocatoria era Olavarría, el martes Bahía Blanca y después Mar del Plata, cabecera de distrito donde la administración macrista transcurre menos acompasada

Coment� la nota