Casi al unísono, la CGT y la CTA que comanda Hugo Yasky (y que en los hechos conduce políticamente a la de Pablo Micheli) rechazaron en las últimas horas la pauta de aumento salarial del 23 por ciento que busca el Gobierno para el año que viene y advirtieron que el 2019 puede ser conflictivo si el Ejecutivo decide avanzar con la reforma laboral.