La pobreza registró una baja de 1,3 puntos en el primer semestre del año con relación al mismo período del año pasado y alcanzó una tasa de 27,3%. Sin embargo, ese mismo dato evidencia un aumento con respecto al 25,7% que había mostrado durante el segundo semestre de 2017, lo que implica un cambio de tendencia negativo en este indicador social que tiende a profundizarse.