Será una semana especial la que comienza. Por estas horas la presidenta Cristina Kirchner tendría que estar en Cuba, con escala posterior en Venezuela, pero ahora deberá limitarse a una agenda acotada y Light por prescripción médica. Volverá el miércoles a la Casa Rosada pero sus laderos adelantaron que no hará muchos movimientos porque la recaída que tuvo la semana pasada fruto de una lipotimia la obligó a bajar la intensidad de sus actividades. Esto implicará alguna que otra reunión protocolar que tratarán de difundir sus voceros con un variado menú de fotos para mostrar que la jefa del Estado ya está otra vez a toda máquina, aunque en verdad sea a media máquina. Con esto se buscará también desterrar cualquier versión malintencionada de la salud presidencial, un tema de abordaje delicado.