Jorge Kissner recibió hace una semana un corazón que días después rechazó. Sorpresivamente, en las últimas horas comenzó a evolucionar. "Es un milagro", le dijo su esposa a Clarín.
"El miércoles y el jueves los médicos nos dijeron que las probabilidades de sobrevida eran mínimas. Y en algún punto empezaron a prepararnos para lo peor. Creían que no pasaba la noche del miércoles porque el cuadro era gravísimo. Nos explicaron que lo único que podían hacer era darle sostén al nuevo corazón con medicación, para ver si lograban bajar el rechazo y estabilizar los demás valores. Increíblemente, Jorge respondió. Estamos felices", contó Gabriela a Clarín.
Jorge Rodríguez Kissner, 47 años, obstetra, recibió un trasplante de corazón el domingo 4, tras pasar casi veinte días en emergencia nacional. Una miocarditis viral fulminante, cuyos síntomas empezaron el 12 de diciembre, destruyó su corazón y lo dejó al borde de la muerte. Su única posibilidad de seguir con vida era un trasplante de corazón, y pasaron muchos días hasta que el órgano llegó. Durante ese período, Rodríguez Kissner estuvo conectado a una máquina que lo sostuvo con vida, pero la demora deterioró las funciones de su organismo y su cuerpo tuvo muchas dificultades para adaptarse al nuevo órgano.
"El miércoles y el jueves estuvo muy mal, y fuertemente medicado. No había posibilidad de un nuevo trasplante: la única opción era medicar y esperar. Así, el viernes los valores empezaron a mejorar, levemente. Y el sábado ya pudieron bajarle un poco la medicación. El domingo le retiraron el balón de contrapulsación y le empezaron a hacer pruebas para sacarle el respirador. Todavía no lo hicieron, pero tal vez en el día de hoy puedan lograrlo. Jorge está despierto, algo sedado, pero muy atento a todo lo que pasa. Se pasa horas mirando los dibujos que los nenes le mandan", comentó Gabriela.
Su estado sigue siendo delicado, pero las mejorías son notables y continuas, confirman los médicos. "A lo mejor en estos días ya puede ver a los chicos, que lo extrañan mucho. Quiero que los dos más chicos, que hace un mes que no lo ven, puedan al menos mirarlo un rato para que sepan que su papá está, que no desapareció. Y que la está peleando", comentó su mujer, la mamá de sus tres hijos.

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