Los nuevos heridos porteños

En el FPV, los seguidores de Amado Boudou y la estructura partidaria del PJ, y en el PRO, Gabriela Michetti y su sector fueron los más perjudicados en el cierre de candidaturas. Sin embargo, no fueron los únicos. Éstos son los que sufrieron.

El cierre de listas se vivió de manera espectacular. Se esperaba una definición ajustada, pero la realidad superó a la imaginación y el nivel de tensión y expectativa que se respiró el sábado pasado fue inusitado. El silencio sacerdotal de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para dar a conocer al “elegido”, la interna macrista entre Gabriela Michetti y Rodríguez Larreta y la especulación de Fernando “Pino” Solanas para dar la noticia fueron algunos de los factores que colaboraron para darle a este cierre de listas un suspenso digno de película hollywoodense. Tomadas las decisiones necesarias, los nombres que integran la nómina de candidatos a legisladores y a directores comunales ya están, y, como consecuencia, también están los heridos: aquellos que parecían a un paso de integrarlas, pero se quedaron afuera. Veamos un poco.

El frente K

El caso más significativo en esta repartija fue el del kichnerismo. Cuando muchos indicaban que Amado Boudou sería el elegido, Cristina Fernández de Kirchner sorprendió con la fórmula Daniel Filmus-Carlos Tomada, dejando como primer damnificado en esta decisión al ministro de Economía de la Nación. Sin Boudou como candidato, los que apoyaron su candidatura y que integraron la lista del precandidato también sufrieron el embate. Todos ellos –menos Alejandro Amor, quien tiene sostén sindical– ahora integran un colectivo que responde a una matriz nacional más allá de la vinculación no lograda en el distrito. Se juraron solidaridad a futuro el sábado, una vez conocida la masacre. Boudou ya es y será en el porvenir una suerte de superministro en el Gabinete.

Entre los que no corrieron buena suerte, figura Patricia Vaca Narvaja, la embajadora que viajó –junto a su marido, Gustavo Gemelli– desde México por pedido de Cristina para apoyar al economista. A ella se la había nombrado como posible vicejefa de él. También Eduardo Valdés, que acompañó con un importante grupo de dirigentes agrupados en la Solano Lima. El subsecretario de Obras Públicas de la Nación, Abel Fatala, es otro de los que apoyó incansablemente a Boudou en varios actos proselitistas pero no llegó a su destino. Tampoco le fue bien a la Auditora de la Ciudad, Sandra Bergenfeld. La ex legisladora trabajó arduamente, y desde los comienzos, para que Boudou sea el candidato kirchnerista en la Ciudad. Aportó sus equipos técnicos –que comandó otro olvidado al final del camino: Roberto Feletti– a la campaña del economista pero quedó como una firma testimonial de Boudou en la lista de candidatos a legisladores.

Un poco más cerca, aunque no entrante de ninguna manera, en el número doce, quedó la dirigente del Partido Humanista, Lía Méndez. El subsecretario general de la Presidencia y referente del radicalismo K, Gustavo López; el secretario de la JP porteña, Martín Olmos, quienes también fueron postulados por Boudou, quedaron afuera. Y un dirigente de su riñón como Fernando Gril (referente porteño de Diego Bossio), quedó 27º en la lista. Juanchi Zavaleta, el jefe del operativo, mantenía la calma tras conocerse las decisiones y ya pensaba la estrategia de la próxima jugada de este grupo, por lo que se supo, una movida a nivel nacional.

Pero decir que quedaron heridos solamente los dirigentes que querían que el ministro de Economía fuera el candidato K en la Ciudad es un error. La lista para legisladores y para disputar las Comunas que definió la Presidenta, con colaboración de su secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, y el influyente secretario de Medios, Juan Manuel Abal Medina, dejó también muy dolorido al PJ porteño, incluso a dirigentes cercanos a Carlos Tomada y Daniel Filmus. La mano derecha del ex ministro de Educación, el titular de Cascos Blancos Gabriel Fuks, ni siquiera aparece en la lista, ya que prefirió no ir a los premios en la tira. Más o menos lo mismo viven los dirigentes que propuso Carlos Tomada: Guillermo Oliveri, en representación del Cabildo Abierto (aunque él no pretendía ser), y Raquel “Kelly” Olmos. Metieron a Jorge “Quito” Aragón. Mientras que Ángel “Lito” Borello quedó en el lejano puesto 15.

Un caso que generó mucha polémica es el de Juan Manuel Olmos. El titular del PJ porteño -hombre fuerte del distrito-quedó relegado al puesto once de la lista de legisladores, lo que lo deja afuera de su lugar natural, el Parlamento porteño. Como compensación, lo designaron jefe de campaña de la Ciudad. Nada para UPCN y poco para el Movimiento Evita (aliado a Filmus) terminaron de golpear sobre el PJ. Otra nota merecerían las listas de Comunas, donde también se reflejó el mismo armado y donde los grandes victoriosos fueron los jóvenes de La Cámpora.

Chocados en las colectoras

El sabbatellismo porteño también sufrió las consecuencias de la decisión de Cristina Fernández y tuvo que hacer cambios de última hora antes de la presentación ante la Justicia. La legisladora de Nuevo Encuentro Gabriela Cerruti, que soñaba con ser la candidata a vicejefa de Gobierno en la fórmula K, se quedó con las ganas y bajó a encabezar la lista de legisladores, disminuyendo las posibilidades de quienes siguen detrás.

En el ibarrismo, la aparición a último momento de Susana Rinaldi como segunda candidata detrás de Aníbal Ibarra generó dos grandes doloridos. El primero es el legislador Eduardo Epszteyn, que cedió su lugar para que lo ocupe la cantante y alejó sus posibilidades para reelegir; y la segunda es la dirigente de la Comuna 8, Gladys Ester Miño, que iba a completar el cupo femenino en los primeros tres espacios pero quedó quinta.

Machucados macristas

La definición de la lista PRO también dejó dolidos. La ex vicejefa Gabriela Michetti fue la principal. El legislador Martín Borrelli, su representante en la mesa de negociación, intentó colocar dos legisladores en los primeros doce lugares de la lista pero sólo consiguió poner a Marina Klemensievik en el tercer lugar, mientras que Daniel Lipovetzky quedó número quince, con muy pocas posibilidades de ingresar a la Legislatura. Cercanos a la ex vicejefa porteña, también perdieron los ex legisladores Alejandro Rabinovich y Rodrigo Herrera Bravo. Ezequiel Fernández Langan, actual diputado vinculado a Marcos Peña, a quien le habían prometido la reelección, es otro de los golpeados por el cierre de listas. Por su parte, el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, salió mejor parado que Michetti pero no puede cantar victoria, ya que perdió lugares en las Comunas. Tuvo que ceder la Comuna 3, actualmente a cargo de Mariano Casabella, a manos del Tano Angelici, quien puso primero a Christian Rubén Etchezuri; y lo mismo le sucedió con la 14, donde negoció sacar a Paula Bisiau como directora para poder sumar a la lista de legisladores a Gabriela Seijo en el lejano puesto número 14. Allí le ganó la pulseada Maximiliano Corach, hijo menor del ex ministro. También cercano al jefe de Gabinete, el legislador Avelino Tamargo esperaba lograr su reelección ubicándose entre los primeros doce lugares pero eso no sucedió.

Los pinos hachados

Proyecto Sur no es ajeno a los disgustos poscierre de listas. Quizás el más lastimado de la jugada haya sido Libres del Sur, movimiento que encabeza Humberto Tumini. Si no fuese por Buenos Aires para Todos, que cedió el noveno lugar de la lista legislativa para que lo ocupe Laura González Velasco, el espacio que integra también Victoria Donda no hubiese logrado siquiera un lugar entre los primeros diez. Además, esperaban que Donda fuera la vicejefa del cineasta pero esto no sucedió. Otro que perdió fue Javier Gentilini. El dirigente solanista era quien se encaminaba a encabezar la lista de legisladores, pero Solanas lo sacó a 24 horas del cierre y lo corrió al séptimo lugar, quedando con un pie afuera de la Legislatura, teniendo en cuenta los números que le dan al cineasta las encuestas en estos días, cercanos a los quince puntos. También el hijo de Alcira Argumedo se quedó sin su lugar y, en las Comunas, todos los aliados de Pino fueron los grandes perjudicados. El líder de Proyecto Sur puso gente de su espacio más cercano para encabezar casi todas las secciones y relegó a sus aliados a lugares secundarios.

Los otros lastimados

En un movimiento sorpresivo, con el que decidió su candidatura doble (a jefe de Gobierno y a legislador), el ex jefe porteño Jorge Telerman perjudicó al actual diputado porteño Raúl Fernández, quien iba a encabezar la lista, pero quedó en el segundo lugar. Mientras que los más dañados fueron los propios telermanistas Sergio Beros y Federico Saravia, quienes aspiraban a ocupar un lugar entre los tres primeros, pero no lo lograron, ya que el tercer puesto quedó para Mariana Feuermann, vocera y mano derecha del actual legislador Diego Kravetz, candidato a vicejefe porteño. La bajada de Telerman les cerró el camino.

En la UCR, que ya tenía cerradas sus listas hace rato, los que deberán curarse las heridas son los sectores renovadores que buscaban independencia de Enrique “Coti” Nosiglia. El histórico operador colocó en los primeros cuatro lugares de la lista de candidatos a legisladores a dirigentes de su confianza.

El denarvaísmo porteño sólo logró conformar una colectora de la UCR, encabezada por Jorge Giorno, del Partido de la Ciudad, y quedó con pocas chances de sumar un legislador. Giorno es el único con alguna posibilidad de ingresar a la Legislatura, ya que la denarvaísta Cristina Ventura García de Aurteneche quedó segunda lejos de la lucha, teniendo en cuenta las mediciones de la radical Silvana Giudici.

En la Coalición Cívica, el espacio de Patricia Bullrich, Unión por Todos, perdió la pelea con Sergio Abrevaya y se quedó en cuarto lugar en la lista de postulantes a ocupar una banca en la Legislatura porteña, una ubicación muy complicada teniendo en cuenta las proyecciones de las encuestas.

Estos son algunos de los dolidos por el cierre de listas. Los ganadores hablarán solos.

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