Personas destacadas de hoy

En la ciudad también se habla

Daniel Filmus entró solo al despacho del jefe de Gobierno, Mauricio Macri, que lo esperaba escoltado por su secretario general, Marcos Peña, y el jefe del bloque de PRO, Federico Pinedo. En lugar del portacedés con forma de bandoneón que le regaló el líder de PRO a la Presidenta el martes, Filmus le entregó un libro del dibujante Miguel Rep, publicado por Página/12. Allí Rep le había hecho un dibujo de la ciudad, en el que se resaltaban la cancha de Boca y la de San Lorenzo, los cuadros de Macri y Filmus. "Son los dos edificios más importantes de la ciudad", bromeó el senador porteño. Macri y Filmus discutieron sobre la ciudad y se cruzaron por las comunas y por la designación de Jorge "Fino" Palacios como jefe de policía. Macri lo defendió y dijo desconocer su libro, en el que omite a los 30 mil desaparecidos argentinos y la Shoá.

"Vengo para salir campeón".

Gary Medel firmó su contrato y habló junto a Bianchi. El chileno dijo que lo soñaba desde chico y que "el hincha se va a encontrar con un jugador con garra y que corre todas las pelotas".

El Bicentenario de la Presidenta

Por Daniel Larriqueta

El 7 de julio pasado, al homenajear a las Fuerzas Armadas con motivo de la Independencia, la presidenta de la Nación llamó a celebrar el bicentenario de la Revolución de Mayo "después de doscientos años de desencuentros, frustraciones y fracasos". No es la primera vez que la Presidenta enarbola este juicio lapidario y desalentador sobre la construcción de nuestra patria, obligándonos a pensar que con ese enfoque ella presidirá, el año entrante, las celebraciones del Bicentenario. Pero, al haberlo reiterado en ese ámbito, el aserto adquirió un significado dramático. Porque se debe suponer que la comandanta en jefe de las Fuerzas Armadas, calidad en la que ella misma dijo hablar ese día, no ignora que se dirige a las instituciones que sembraron América del Sur de mártires en las guerras de la Independencia, cuyos nombres, y los de las batallas principales, resuenan en la mitad de las calles de la capital argentina y de muchas otras ciudades del país.

Todo en calma, por ahora

Por Joaquín Morales Solá

Un largo suspiro de desahogo se percibió ayer sobre las alfombras del Gobierno. La CGT no se había roto, por ahora. Cualquier otra alternativa era desastrosa para la administración. Hugo Moyano es el gran aliado que aún les queda a los Kirchner. No es un amigo fácil ni generoso, pero es un amigo al fin, quizás el único importante en un erial de deserciones. Los "gordos", los "flacos" o los "famélicos", según la extraña jerga del sindicalismo, podrían ser decisivos para alterar la paz social o para quebrar el precario equilibrio de una economía con serios problemas era tan mala como una CGT dividida sin Moyano.