Por Eduardo Duhalde
La dirigencia rural argentina tiene en la actualidad una oportunidad histórica para fortalecer nuestro sistema democrático. Tras emerger de la batalla por la resolución 125 como un conjunto de líderes que se puso de pie en favor de la producción agropecuaria, los máximos referentes del campo deben hoy darle a ese liderazgo un carácter más amplio y permanente.