Por Eduardo Van Der Kooy
Podrá Mauricio Macri dilatar mucho más una definición sobre su candidatura presidencial? ¿Podrá el Peronismo Federal seguir haciendo su juego prescindiendo de una alianza con el PRO? ¿Podrán Felipe Solá y Mario Das Neves seguir navegando a media agua? ¿Logrará Elisa Carrió sostener sus ambiciones electorales autonómicas? Todos estos interrogantes –y otro manojo que se podría añadir– surgieron luego de la decisión del radicalismo de confirmar para el 30 de abril una interna abierta entre dos de sus candidatos: el diputado Ricardo Alfonsín y el senador Ernesto Sanz. Julio Cobos prefiere reservarse para las internas nacionales obligatorias que el Gobierno promete convocar en agosto, pero sobre las cuales existen ahora muchísimas más dudas que certezas.