Cristina deberá resolver varios temas urgentes al regresar a las actividades

Cristina deberá resolver varios temas urgentes al regresar a las actividades
El mes de ausencia de la Presidenta hizo que se acumularan cuestiones vitales para el futuro de la gestión y para la construcción política del kirchnerismo; gabinete, Congreso, medidas económicas y peronismo, entre los más importantes

La danza de nombres para ocupar un lugar en el elenco de colaboradores presidenciales se acentuó a partir de la derrota electoral. Poco afecta a los grandes cambios de ministros, esta vez tampoco se espera un giro más allá de algunos reacomodamientos. El gran misterio se concentra en el equipo económico, sobre todo en medio de las fuertes internas que se desataron a partir de la ausencia de Cristina en el día a día de la gestión. Según fuentes oficiales, la jefa del Estado seguiría manteniendo el actual esquema de interlocución radial con sus funcionarios, para repartir el poder entre Guillermo Moreno, el secretario de Comercio; Axel Kicillof, viceministro de Economía, y Hernán Lorenzino, el jefe de ambos que actúa más como un secretario de Finanzas que como el líder del Palacio de Hacienda. Disipar las tensiones entre Mercedes Marcó del Pont (Banco Central) y Ricardo Echegaray (AFIP) dependerá de una decisión más profunda de la Presidenta. Sus mandatos están desacoplados del resto de los integrantes del gabinete nacional.

Entre los cargos más destacados, la silla del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, se convirtió en un eslabón más de las internas del poder. Surgieron desde las entrañas del Gobierno nombres como el del gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, para ese cargo, o un intendente bonaerense.

No es un dato menor que en los últimos días, amenazado por los rumores, Abal Medina levantó el perfil y mantuvo activa la gestión en la Casa Rosada en ausencia de la Presidenta. Carlos Zannini, el secretario de Legal y Técnica, impulsa ahora a Florencio Randazzo para el despacho del jefe de Gabinete. Pero el ministro del Interior y Transporte no quiere saber nada y prefiere consolidarse en la gestión ferroviaria, el trampolín para su carrera a la gobernación en 2015. De hecho ayer, un sábado, estuvo recorriendo una fábrica ferroviaria recuperada.

Los cambios obligados estarán en Agricultura, donde Norberto Yauhar quedó fuertemente desgastado tras la derrota en Chubut por 30 puntos contra Mario Das Neves. El otro ministro en duda es el de Salud, Juan Manzur, diputado electo por Tucumán. Sus allegados dijeron que hará lo que diga la Presidenta, pero ya renunció una vez a un cargo electivo, cuando fue votado como vicegobernador.

2. AUTORIDADES DEL CONGRESO

Otra de las áreas de poder que esperan definiciones de Cristina es el Congreso. Con el recambio legislativo tras las elecciones, la Presidenta tiene varios cargos para designar.

Entre los más importantes, deberá definir si mantiene a Julián Domínguez como presidente de la Cámara de Diputados, un hombre que también suena para integrarse al gabinete nacional.

De todas maneras, el mayor debate se dará al interior del bloque kirchnerista, comandado por Juliana Di Tullio tras la salida de Agustín Rossi.

Poco afecta a los cambios drásticos, Cristina hizo aquel enroque obligada para despejar la pelea política en el peronismo de Santa Fe, cuando nombró a Rossi ministro de Defensa.

Ahora deberá definir si mantiene a Di Tullio, elegida en segundo lugar de la lista bonaerense detrás de Martín Insaurralde.

La discusión en el bloque está abierta en función de la fuerte presencia de bonaerenses al mando de los cargos más importantes del cuerpo que traerá reclamos de los representantes del interior.

De hecho, en los últimos días el diputado chaqueño José Mongeló planteó que "si la presidencia de la Cámara está en manos de la provincia de Buenos Aires, quien presida el bloque debería ser un compañero del interior".

Los demás cargos que esperan la decisión presidencial, aunque con menos peso político, son las presidencias de las comisiones, como las de Asuntos Constitucionales, la de Presupuesto o la bicameral de Trámite Legislativo, entre las de mayor trascendencia.

Tampoco se esperan movidas en ese ámbito y se mantendrían Diana Conti, Roberto Feletti y Jorge Landau, respectivamente.

Una que sí se preocupará la Presidenta por reforzar será la comisión de justicia, que hoy está presidida por Jorge Yoma, una figura que hace meses ya está definitivamente con una postura crítica al Gobierno.

En el Senado, las definiciones pasarán por la presidencia provisional del cuerpo, en la que se mantendría Beatriz Rojkés de Alperovich, la esposa del gobernador tucumano, y el jefe de bloque, Miguel Pichetto, después de su victoria electoral en Río Negro.

3. APLICACIÓN DE LA LEY DE MEDIOS

Con la declaración de constitucionalidad de la ley de medios por parte de la Corte Suprema, el Gobierno deberá definir a partir de ahora si aprobará o no el plan que presentó el Grupo Clarín para adecuarse a la nueva norma.

Si bien todo dependerá del análisis técnicos y jurídico del plan de crear seis empresas distintas, la última palabra la tendrá Cristina, en función de los informes que le acerque el presidente de la Afsca, Martín Sabbatella.

Su cargo, de hecho, será otra de las definiciones clave que deberá tomar la jefa del Estado cuando regrese a la actividad. El mandato del ex intendente de Morón y diputado en uso de licencia se vence el 10 de diciembre, como el del resto del directorio. El jueves pasado el Congreso, a través de la comisión bicameral de seguimiento de la norma, definió a los tres representantes del Parlamento, pero la decisión del presidente queda en manos de Cristina. Por el momento, en la Casa Rosada sostienen que Sabbatella seguramente seguirá en su puesto en función de que a partir de ahora puede terminar de aplicar la ley tras los cuatro años de parálisis.

4. EL PAPEL DE INSAURRALDE

Dentro de los nombres para integrarse al gabinete surgió en la última semana el de Martín Insaurralde, intendente de Lomas de Zamora y diputado nacional electo por la provincia de Buenos Aires, que fue nada más ni nada menos quien encabezó la lista del oficialismo para competir contra Sergio Massa.

Sus colaboradores sostienen que si la Presidenta lo llama para ocupar un ministerio, renunciará a la banca. Lo mismo aclaran que sucederá si quien lo convoca es el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, con quien ha mostrado una gran sintonía durante la campaña, y cuyo vínculo se ha mantenido incluso después de las elecciones.

En la provincia de Buenos Aires es donde aparece con mayores chances, según describieron cerca del mandatario. El todavía intendente espera aún un guiño de Cristina para definir.

Será ella quien decidirá si asume o no su lugar en la Cámara baja. El miércoles, de todas maneras, Insaurralde se reunió con Julián Domínguez, presidente del cuerpo, lo que pareció una señal de su desembarco como legislador.

5. EL RUMBO DE LA ECONOMÍA

Tras la derrota, los rumores sobre las futuras medidas que tomará el Gobierno se apoderaron de todos los despachos oficiales. A su regreso a la actividad diaria, la Presidenta deberá resolver el avance del acuerdo para el pago a los fondos buitre, a las empresas con litigios contra la Argentina ante el Ciadi, el tribunal arbitral del Banco Mundial, y el posible desembolso para cancelar la deuda con el Club de París, el otro eslabón de la política de desendeudamiento externo que lleva adelante el ministro de Economía, Hernán Lorenzino.

Está pendiente, en tanto, alguna decisión relacionada con la fuga de dólares y la caída en las reservas, y las opciones en estudio para frenar la salida de la moneda norteamericana en turismo, al filo de la temporada de verano.

Dentro del combo de medidas que quedaron pendientes cuando la Presidenta tomó licencia está la presentación de un megaplán para el combate del trabajo no registrado, como parte de la ronda de diálogo que Cristina Kirchner había iniciado tras la derrota en las elecciones primarias.

Desde entonces anunció los cambios en el impuesto a las ganancias, y dejó a los ministerios que debatieran en comisiones sector por sector. Una de las promesas de anuncios estaba relacionada con el área de Trabajo, para crear beneficios impositivos a las pequeñas y medianas empresas que registren a sus trabajadores.

La otra opción que se comenzó a analizar en los despachos oficiales es el pago de un plus de fin de año para jubilados y beneficiarios de asignación universal, una medida que la Presidenta suele tomar antes de Navidad en años en los que las cuentas públicas están más holgadas. Tras la derrota, de todas maneras, se espera algún golpe de timón para retomar la iniciativa política sobre todo tras la licencia y destinada a los sectores de menos recursos.

6. CONDUCCIÓN DEL PERONISMO

La fecha más urgente es el martes próximo, cuando venza el plazo para la inscripción de quienes competirán por la presidencia del PJ bonaerense. En manos hoy de la ministra de Gobierno de Scioli, Cristina Álvarez Rodríguez, ese espacio está en crisis con reiteradas postergaciones de comicios internos y a punto de perder la personería.

La fecha de las elecciones es el 15 de diciembre, y en la carrera se anotó el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza. Pero aún de reposo, la Presidenta dejó trascender que le gustaría que fuera Daniel Scioli el nuevo presidente, hoy a cargo del partido, pero a nivel nacional.

La opción del gobernador tiene consenso entre los intendentes, y aunque él no quiere, podría aceptar el pedido presidencial. La jugada de Cristina de trasladar a Scioli a la provincia está en tándem con la idea de postergar hasta marzo la elección interna de autoridades a nivel nacional. En caso de que la jueza con competencia electoral María Servini de Cubría se lo impida, la jefa del Estado se volcaría por dejar a cargo del PJ a algún gobernador sin proyección electoral hacia 2015.

7. LA DENUNCIA CONTRA URUGUAY

Cuando todavía estaba en funciones, Cristina Kirchner había ordenado endurecer su política exterior con Uruguay después de varios desencuentros con el presidente José "Pepe" Mujica.

Tras el fracaso de la cumbre entre ambos mandatarios en Buenos Aires, la jefa del Estado avanzó en sus quejas formales por la autorización que había dado Mujica a la pastera UPM (ex Botnia), de Fray Bentos, para aumentar su producción anual de pasta celulosa.

Cuando todavía Cristina no había sido operada, el canciller Héctor Timerman había dicho que el Gobierno presentaría ante la Corte Internacional de La Haya una nueva denuncia por contaminación contra el país vecino, anuncio que aún no fue implementado y que, según fuentes de la Cancillería, llevaría algún tiempo instrumentarla.

El reposo estricto de la Presidenta en la quinta de Olivos obligó a ambas partes a bajar el nivel de confrontación (Mujica mismo dijo que esperaría su recuperación antes de volver a conversar del tema), que ahora podría reeditarse a partir del alta médica..

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