Se aprobó un repudio al intento de magnicidio a Cristina con el texto que pidió la oposición

Se aprobó un repudio al intento de magnicidio a Cristina con el texto que pidió la oposición

No hubo menciones a "la violencia política" y al "discurso de odio". Juntos por el Cambio se hizo presente con autoridades.

Por Mauricio Cantando.

La Cámara de Diputados aprobó este sábado una declaración conjunta de repudio al intento de magnicidio a la vicepresidenta Cristina Kirchner, que por pedido de Juntos por el Cambio fue similar al texto consensuado en el Senado, con un pedido a la "paz social" y sin las menciones a la "violencia política" y "discursos del odio" que tenía la propuesta oficialista.

Sólo así JxC aceptó sesionar y envió un contingente con autoridades de cada bloque y diputados de la zona, aunque no evitó su interna: el PRO no dio quórum, no se quedó a presenciar el debate y expuso sus diferencias con la UCR y la Coalición Cívica. Sí ayudó para que se inicie la sesión Alberto Assef, de Unir, aliado del principal frente opositor.

Nunca hubo más de 40 de JxC de los 116 del interbloque. La izquierda se abstuvo porque considera que "paz social" podría colisionar con el derecho a protesta. Los liberales no se opusieron al texto consensuado, pero protagonizaron los discursos más duros. Javier Milei se retiró del recinto al grito de "Son una casta".

Como explicó LPO, en Juntos no había acuerdo hasta este viernes sobre si convenía participar de la sesión y votar la resolución propuesta por el oficialismo. Prevaleció una posición intermedia, que era la de participar e intentar cambiar el texto, como finalmente ocurrió, tras una negociación que dejó heridas internas.

La propuesta la acercaron los jefes de Juntos a los del oficialismo, que insistían en su proyecto original, que además de las referencias a las "violencia política" y a "discursos de odio" resistidas por Juntos, en sus fundamentos aludía a sectores políticos, medios de comunicación y la justicia como exponentes de esas expresiones. 

En el PRO estaban decididos a no asistir a la sesión si se votaba ese texto y Germán Martínez, jefe del oficialismo, aceptó modificarlo y redactar uno similar al que habían consensuado los jefes de bancada en el Senado el jueves, hora después del intento de magnicidio a Cristina. 

Primó la idea de llevarse un repudio de toda la Cámara, donde el oficialismo no es mayoría. Y lo exhibió ante invitados especiales como los ministros del Gabinete y embajadores. Una sesión en minoría hubiera sido un papelón y era más negocio ceder. 

El oficialismo aceptó cambiar su proyecto de repudio por el que se aprobó en el Senado y no hace referencias a los discursos de odio y a la violencia política. Y garantizó una sesión sin cruces fuertes. 

La negociación se cerró por tandas: la presidenta de la Cámara Cecilia Moreau con el jefe de la UCR Mario Negri; y Martínez con el jefe del PRO Cristian Ritondo, quien ultimó la redacción final con Silvia Lospennato. 

La principal diferencia es que no se habla de "violencia política" y "discursos de odio", sino que, además de solidarizarse con Cristina, piden a "la dirigencia y a la población a buscar todos los caminos que conduzcan a  la paz social". 

Mantiene el pedido de justicia y exige el "pronto esclarecimiento y condena a los responsables de este hecho lamentable que empaña la vida en democracia". En Juntos pusieron mucho énfasis sobre este aspecto.

 

 

 

La sesión no tuvo militancia en los palcos, como había pedido la oposición, pero sí la visita de ministros como Martín Soria (Justicia), Jorge Taiana (Defensa), Juan Cabandié (Ambiente) y Alexis Guerrera (Transporte). 

También la presenciaron la portavoz Gabriela Cerruti; el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, la titular del INADI Victoria Donda y el estado mayor conjunto de las fuerzas armadas. 

Los únicos momentos tensos los aportaron los liberales y la izquierda, que se quedaron a participar pero acusaron al oficialismo de hacer una utilización política del intento de magnicidio a Cristina Kirchner. 

La presidenta de la Cámara Cecilia Moreau se cruzó con los liberales. Primero frenó a Espert cuando se desviaba del tema. "Aquellos que hablan de discursos del odio no tienen la menor idea de lo que es discurso de odio. Lo que hay acá es discrepancias políticas e ideológicas". 

Repudió el ataque a la vice pero lo consideró un hecho policial y cuando aludió a las causas judiciales de Cristina Kirchner, Moreau lo detuvo. "Habíamos acordado que no nos desviábamos del tema".    

Milei complicó más ese plan y después de repudiar el ataque a Cristina, "porque cualquier liberal repudia la violencia", consideró "dantesco declarar un feriado" por el ataque. "¿Alguien me puede decir dónde está el feriado por la masacre de Once, cuando mataron a Alberto Nisman, o por las víctimas de la embajada de Israel o de AMIA?".

Como se negaba a decirle presidenta, Moreau la despidió con un diputada y Milei no soportó las burlas de los oficialistas. "¡Castas! ¡No tienen más privilegios que los demás!".

La respuesta llegó desde la izquierda, cuando Miriam Bregman, quien además le pegó al oficialista Leandro Santoro comparar por twitter a izquierda y liberales. 

"El diputado se tuiteó encima. ¿Cómo se le ocurre compararlos con nosotros que salimos a repudiar esto desde el primer momento? Usted quiere la paz social de la CGT, que deja que le roben el salario a los trabajadores y no dicen nada. Nosotros no".

El Frente de Todos y Juntos se cuidaron de no subir de tono el debate, tanto que entre los oficialistas no hubo oradores que se desbanden. "Cristina está viva, pero podría no estarlo. Cristina está viva porque los disparos no salieron. El jueves, lo que hicieron sin querer fue cambiar la historia del país para siempre", leyó Mónica Macha.

Miriam Bregman. 

También hablaron la formoseña Soledad Parola, la bonaerense María Rosa Martínez y la santacruceña Paola Vessvessian. Máximo Kirchner no estuvo en la sesión.

Los opositores se expresaron con Carlos Gutiérrez (Córdoba Federal) y Luis Di Giácomo (Juntos Somos Río Negro). Por Juntos no hablaron del PRO y los radicales hicieron presencia con sus jefes de bloque: Rodrigo De Loredo (Evolución) y Negri, quienes luego dieron una conferencia conjunta.

"El atentado a la vicepresidenta ha sido un hecho que desafía la vida de las instituciones y de las personas. Por eso estamos presentes, dispuestos a ayudar. Pero por eso venimos también a exigir, y exigimos, como todos los argentinos de bien, el rápido esclarecimiento de lo ocurrido", sostuvo Negri.

El debate lo cerró el jefe del oficialismo Germán Martínez, quien celebró el acuerdo pero anticipó que insistirá con legislar contra el odio. "No hubiera sido lo mismo un comunicado, una foto en una escalera, una mención en redes sociales. Estamos en el lugar que tenemos que estar, en este recinto, diciendo lo que tenemos que decir".

"¿Alguien tiene duda de que hoy hay discursos de odio contra Cristina Kirchner? No somos nosotros, el mundo discute los discursos de odio e incluso en algunos países hubo legislaciones concretas", concluyó. 

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