Gustavo Béliz, el enigmático, y “El Coti” Nosiglia en Boca Juniors

Gustavo Béliz, el enigmático, y “El Coti” Nosiglia en Boca Juniors

Ministro todólogo

Gustavo Béliz es un hombre clave en el esquema de poder de Alberto Ángel Fernández. A pesar de haber sido expulsado del primero gobierno K por el mismísimo Néstor Kirchner, hoy forma parte del núcleo más cerrado de decisiones del electo Presidente. Muchos lo ven apenas un escalón por debajo de Santiago Cafiero, el poderoso próximo jefe de Gabinete, quien guarda bajo siete llaves el organigrama (los “ravioles”, como se dice en la jerga política) de la futura administración peronista. Béliz será, hasta el momento, el ministro de Asuntos Estratégicos, una especie de sucesor de la cartera de Modernización que creó el macrismo y que conduce, aún, el amigo presidencial Andrés Ibarra.

Por allí, pasarán proyectos de modernización del Estado, así como reformas de fondo, incluso hasta para la renegociación de la deuda, aupado en la experiencia que este ex ministro y abogado recabó en su largo paso por el BID, Banco Interamericano de Desarrollo. Pero Béliz resulta para muchos, dentro del peronismo, un verdadero enigma. Por ejemplo, por la relación activa que mantiene con varios sindicalistas, que tramita en paralelo con las gestiones de Claudio Moroni, quien es -vox populi- el próximo ministro de Trabajo. Muestra de esto fue que acompañó a Alberto Fernández y a Santiago Cafiero el día en que el futuro mandatario visitó la CGT.

O esta semana, cuando participó de la asamblea anual de la Federación Argentina de Empleados de Comercio, donde se mostró con el eterno Armando Cavalieri: allí, en Parque Norte, habló de la “Inteligencia Artificial para el nuevo desarrollo argentino”, pues Béliz quiere sumar a los caciques sindicales a la innovación y al boom de las tecnologías emergentes. De paso, algunos ven la mano del futuro ministro albertista en el acercamiento entre Cavalieri y Hugo Antonio Moyano, quienes abandonaron su antiguo enfrentamiento y empezaron a coordinar acciones, con la empresa Mercado Libre​ en su vereda de enfrente. Además de todo esto, el inquieto -y silencioso- Béliz escoltó a Alberto Fernández en la reunión con embajadores de Unión Europea, en el Hotel Hyatt. Un todoterreno a la derecha…

Hablando de gente misteriosa, el inoxidable Enrique Nosiglia ha vuelto a ponerse en movimiento en los últimos días, pendiente de la interna radical para definir autoridades de los bloques de diputados y senadores nacionales de la UCR, así como de las disputas partidarias donde el jujeño Gerardo Morales casi termina a los trompis con el mendocino Alfredo Cornejo. Allí, “Coti” Nosiglia juega junto al ex gobernador de Mendoza y titular del radicalismo y con Martín Lousteau, quien pretende quedarse con algún importante cargo en el Senado, después del 10 de diciembre. Pero para no aburrirse, “Coti” dio un golpe de timón contundente en la vida partidaria de su club de fútbol: Nosiglia abandonó las filas angelicistas y mandó a los suyos a embanderarse junto al Topo Gigio. De este modo, los seguidores y amigos del veterano dirigente radical dieron su apoyo a Jorge Amor Ameal, a Mario Pergolini y a Juan Román Riquelme.

Pero no será a través de cargo o lugar alguno en la lista electoral, sino que lo harán mandando a votar por la lista del “Frente para recuperar la identidad xeneize” (pavada de nombre eligieron…). De este modo, “Coti” generó la furia del “Tano” Daniel Angelici, quien es el padrino de la lista que encabeza Christian Gribaudo. ¿Qué opinará Mauricio Macri de la movida del radical Nosiglia? Qué nervios...

La patota del Doctor

Mientras todos pugnan por saber el nombre del futuro Ministro de Economía o Hacienda, alguien recaló en un dato histórico:“la patota del “Bisonte” tiene alquilado esa silla tan codiciada. ¿De qué se trata? “El Bisonte” era el apodo de Oscar Alende, creador del Partido Intransigente, fuerza casi desaparecida que aún aporta algo de peso al Frente de Todos. La fuerza juvenil del PI era el FSI, Frente Secundario Intransigente, del que formó parte Nicolás Dujovne, del FSI del Nacional Vicente López, y el que también integró Matías Kulfas, del FSI de la Escuela de Comercio Carlos Pellegrini. Claro que pasaron por esa fuerza política en etapas diferentes: Dujovne, en el 83-84 y Kulfas, en el 87-89. ¿Será finalmente Kulfas el “elegido” de Alberto? Se siente, se siente, Alende Presidente... 

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