Hubo pocos intendentes del conurbano y una fuerte presencia de las agrupaciones juveniles
En la primera fila se ubicó el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, que anteayer se había despachado con una foto con Hermes Binner que irritó a la Casa Rosada. Un día después se apareció por el acto de cierre, pero sin movilizar a sus tradicionales hombres con pecheras verdes, y sólo estuvo, parado, su hijo Facundo, candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires.
Los intendentes del conurbano, habituales en los actos kirchneristas, esta vez fueron bien escasos. Se vio a Darío Díaz Pérez, Alejandro Granados, Hugo Curto y Fernando Espinoza. Estaban las Madres de Plaza de Mayo, representadas en Hebe de Bonafini, y las Abuelas, con Estela de Carlotto a la cabeza.
La estética del acto de la Presidenta no tuvo un solo recuerdo del PJ. Una pantalla gigante en el centro pasaba una y otra vez los spots de campaña de Cristina.
La jefa del Estado había compartido unos minutos antes del acto con su compañero de fórmula, Amado Boudou. El fue quien se dedicó a resaltar todas las medidas del kirchnerismo, mientras Cristina lo miraba, seria, en el centro del escenario. Ella se dedicó a recordar a Néstor Kirchner. En primera fila estaban su mamá, Ofelia, y su hermana Giselle. Cerquita quedó la novia de Boudou, Agustina Kampfer, con un peinado recogido al estilo Eva Perón.
Las jóvenes kirchneristas le pusieron color a la tarde ante la demora de la Presidenta. A la derecha se ubicó La Cámpora; a la izquierda, la JP Evita, y en el centro, coloreaban la escena varias agrupaciones más chicas, como el Partido Comunista. El peronismo, en sí, no aportó.
Entre los gobernadores, uno de los grandes ausentes fue el de Córdoba, Juan Schiaretti, después de los comicios en la provincia y la ruptura de José Manuel de la Sota con la Casa Rosada. El otro que no asistió fue el jujeño Walter Barrionuevo.
Tan kirchnerista fue la convocatoria que mientras se retiraban, el secretario Carlos Zannini, muy risueño, le decía al gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, qué podían hacer con Boca. "Y dale para adelante, Carlitos, tenemos que sumar a todo el kirchnerismo ortodoxo", se burlaba el mandatario. Zannini propuso dejar fuera de la hipotética intervención al ministro del Interior, Florencio Randazzo, más peronista.
SABBATELLA CERRÓ CON CRITICAS A SCIOLI
LA PLATA.- A pocas cuadras de la Casa de Gobierno provincial, el candidato a gobernador Martín Sabbatella cerró ayer su campaña y arremetió contra Daniel Scioli: "La provincia de Buenos Aires tiene un gobierno conservador e ineficiente. No expresa el cambio", disparó el diputado, aliado a la presidenta Cristina Kirchner. Rodeado por una murga, Sabbatella dijo que los candidatos opositores, como los justicialistas Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saá, "nos invitan a retroceder al pasado y al fracaso", y consideró que "se puede gobernar mejor la provincia de Buenos Aires".





















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