En la Casa Rosada aprovecharon la reaparición de Cristina Kirchner para intentar desviar la agenda. En paralelo, posterga las reuniones de la cúpula libertaria y evita responderle a Patricia Bullrich. El vínculo con el PRO tampoco se reactiva, pese a algunas coincidencias legislativas
Por Federico Galligani
Mientras busca recuperar la agenda pública mediante una nueva confrontación discursiva con el kirchnerismo, el Gobierno decidió en los últimos días evitar respuestas públicas a los gestos de autonomía de Patricia Bullrich y postergar nuevamente las discusiones internas, en un contexto en el que tampoco logra reactivar el vínculo con el PRO y las negociaciones por el Presupuesto 2027, la reforma electoral y los acuerdos territoriales siguen sin definiciones.
Te puede interesar:Paliza histórica para Trump: ¿Y ahora?
De cara a los comicios del 2027, desde el presidente Javier Milei hasta varios miembros de su Gabinete empezaron a estar más pendientes de cualquier aparición del peronismo duro para marcar las diferencias que tienen con ese espacio y presentarlo como el principal rival.
PUBLICIDAD
Un ejemplo de esto fue la buena recepción que tuvo en la Casa Rosada la declaración de Cristina Kirchner insinuando una eventual candidatura suya si es que los tribunales internacionales revisan la condena por corrupción que pesa sobre ella y ya ratificó la Corte Suprema a nivel local.
Te puede interesar:Filoso mensaje de Santiago Caputo tras las reuniones del estratega digital de Lula con Massa y Cristina: “Si tu mensaje es una mierda”
Más recientemente, quien salió a sentar una posición para diferenciarse de la oposición fue el asesor presidencial, Santiago Caputo, que está a cargo de la estrategia comunicacional de Milei.
CFK junto a André Janones, Chico Kertész y Rafael Marroquín, del equipo de campaña de Lula
El consultor, que desde hace aproximadamente un año comenzó a manejarse en las redes sociales con su cuenta oficial -antes se le atribuían varias paralelas-, se hizo eco de la visita a la ex presidenta y a Sergio Massa de los especialistas que le armaron la campaña digital a Luiz Inácio Lula da Silva, que dio vuelta la elección en Brasil y terminó consiguiendo su cuarto mandato.
Te puede interesar:El Gobierno admite que se agota la paciencia con Patricia Bullrich y advierten: “Es momento de frenar”
PUBLICIDAD
Se trata del diputado André Janones, conocido como “el general de Lula”, y los estrategas Chico Kertész y Rafael Marroquim, que mantuvieron reuniones que generaron expectativa sobre el futuro del armado electoral del PJ.
“Dado que ninguno de ustedes entiende nada de la materia y se suben a cualquier bondi con tal de mantener cierta esperanza de hacerse con el poder, paso a explicarles que por más herramientas tecnológicas que tengas a disposición, si tu mensaje es una mierda no hay nada que te pueda salvar“, escribió Caputo.
Para el asesor de Milei,. “todos los que vendan una solución tecnológica como herramienta determinante para ganar una elección son unos fantasmas que se quieren llevar unos mangos“, ya que “lo único determinante para ganar (o perder) una elección es el mensaje”.
PUBLICIDAD
“Les deseo mucha suerte tratando de convencer a la sociedad argentina que no son una banda de delincuentes repitiendo las mismas ideas que fracasaron durante 100 años rodeados de las mismas caras que nos arruinaron”, cerró.
Los estrategas también visitaron a Massa
Mientras el Gobierno intenta recuperar el camino en lo discursivo, de cara a la sociedad, internamente continúa postergando las discusiones con propios y aliados.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, suspendió el martes la reunión de la mesa política que habitualmente se realiza en la Casa Rosada, por lo que ya pasaron dos semanas sin encuentros formales del reducido grupo que integran los máximos referentes del espacio.
PUBLICIDAD
En esta oportunidad, el argumento fue que dos de sus miembros, el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, estaban de viaje en los Estados Unidos, aunque por el momento, tampoco hay una fecha confirmada para el próximo cónclave.
La suspensión también evitó una nueva reunión cara a cara entre Bullrich y el resto de la cúpula libertaria, después de las diferencias que la senadora expuso en las últimas semanas.
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara Alta aprovechó ese escenario para reunir a su propia tropa en una de las oficinas que mantiene desde hace años en el barrio porteño de Palermo.
PUBLICIDAD
Estuvieron presentes su jefe de campaña y legislador de la Ciudad, Juan Arenaza; los diputados Damián Arabia, Silvana Giudici, Alejandro Bongiovanni, Mariano Campero, Patricia Vásquez, Sabrina Ajmechet, María Luisa Estevarena, Verónica Razzini, Carlos Almena, Lorena Petrovich y Martín Matzkin.
También participaron Gerardo Milman, asesor de Bullrich en la Cámara, y el exintendente de Tres de Febrero y actual senador bonaerense Diego Valenzuela. Los únicos dirigentes de este sector que no asistieron fueron el rionegrino Aníbal Tortoriello y los cordobeses Luis Picat y Laura Rodríguez Machado.
Bullrich con parte de su círculo íntimo
“Hablamos sobre nuestros legisladores nacionales, de la ciudad y la provincia de Buenos Aires, analizamos el escenario económico y político y los desafíos pendientes, cada uno aportando la mirada de su lugar. Compartimos información y coincidimos en la importancia de mantenernos en contacto e intercambiar miradas”, explicó a Infobae uno de los dirigentes que estuvo en la reunión.
PUBLICIDAD
La foto volvió a ser leída dentro del oficialismo como una señal de autonomía de la ex ministra de Seguridad, que desde hace semanas busca mantener una agenda propia sin romper con La Libertad Avanza.
“No fue nada del otro mundo, nos juntamos como siempre, vemos cómo está el mapa político, hacemos análisis, pensamos en el curso de acción y sobre el final nos sacamos una foto para poner nerviosos a algunos”, provocó una persona de su círculo íntimo.
Durante la reunión, los dirigentes también comentaron el paquete de alivio para las pequeñas y medianas empresas que anunció el ministro de Economía, Luis Caputo, con medidas como la suspensión de embargos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) hasta mayo de 2027.
PUBLICIDAD
Según explicó uno de los asistentes, todos coincidieron en que las disposiciones “parecen muy positivas”, pero reconocieron que es cierto que también se señaló que Bullrich era quien venía impulsando ese tipo de reclamos desde hacía tiempo.
Ese punto generó malestar en sectores de Balcarce 50. La senadora celebró en redes sociales la decisión y recordó que había planteado la necesidad de atender la situación de las pymes.
Desde el resto del oficialismo interpretaron que buscaba adjudicarse parte del anuncio, en desmedro del funcionario y la diputada Lilia Lemoine, una de las dirigentes más cercanas a Javier y Karina Milei, respondió ese posteo con un mensaje de agradecimiento al titular del Palacio de Hacienda.
PUBLICIDAD
No obstante, la orden que predomina entre los dirigentes más cercanos al Presidente sigue siendo la de no profundizar la confrontación con Bullrich, aun cuando algunos sectores observan con preocupación sus declaraciones sobre la situación económica, la política internacional y su proyección hacia 2027.
Lemoine destacó el rol de “Toto” Caputo en las medidas económicas
En paralelo, el Gobierno mantiene congelada la relación con el PRO. La mesa que La Libertad Avanza y el partido fundado por Mauricio Macri habían acordado realizar cada 15 días en la Casa Rosada dejó de reunirse con regularidad.
La última cita formal fue el 24 de septiembre y, aunque desde ambos espacios se mantenían canales informales, todavía no hubo una convocatoria para retomar el diálogo.
“Dejá, ni queremos escribirles. Con el quilombo que tienen con Bullrich deben tener suficiente”, bromeó un alfil del macrismo al ser consultado sobre la ausencia de una nueva invitación.
La situación se complica porque el PRO mantiene una actitud oscilante frente a la agenda legislativa. El partido no acompañó algunas propuestas del Gobierno, como el proyecto sobre biocombustibles, y planteó reparos al Presupuesto 2027, donde reclama cambios tributarios, reglas de transparencia para las concesiones viales, fondos de coparticipación para la Ciudad de Buenos Aires y la extensión de los regímenes de promoción automotriz y autopartista.
No obstante, por el otro lado, el partido también coincidió rápidamente con La Libertad Avanza en rechazar la posibilidad de habilitar reelecciones indefinidas de intendentes en la provincia de Buenos Aires.
Ese alineamiento no alcanza, sin embargo, para despejar las tensiones en el principal distrito electoral del país. La Libertad Avanza busca crecer con dirigentes propios y acuerdos selectivos, mientras el PRO reclama definir reglas de competencia antes de avanzar con una alianza de cara a 2027. Las diferencias se cruzan con la discusión por las PASO, el Presupuesto y la relación con los gobernadores.
En ese marco, el Gobierno vuelve a utilizar la polarización con el kirchnerismo como uno de los pocos puntos de coincidencia que ordenan a sus distintos sectores. La Casa Rosada insiste en presentar las elecciones del año que viene como una disputa entre el modelo libertario y el regreso de las estructuras políticas que cuestiona, mientras deja para más adelante la resolución de sus propios conflictos internos.
















Comentá la nota