En alerta por el freno de la obra pública, los intendentes peronistas delegan en Kicillof la relación con el gobierno de Milei

En alerta por el freno de la obra pública, los intendentes peronistas delegan en Kicillof la relación con el gobierno de Milei

Con un escenario totalmente diferente al proyectado si Massa ganaba la elección, los jefes comunales esperan por certezas y no saltan, por ahora, la línea de mando. Dejarán que la Provincia intervenga en el vínculo con la Casa Rosada.

Por: Facundo Cottet.

Tras el resultado del balotaje, el peronismo entró en una fase de reacomodamientos donde los intendentes también jugarán su partido. Uno de ellos es la relación que mantendrán con la Casa Rosada y el Gobierno nacional. Hasta el momento no hay puentes ni canales de comunicación definidos. La estrategia es que, en principio, ese vínculo lo centralice el gobernador bonaerense Axel Kicillof.

Acostumbrados a “saltear” a los gobernadores, los intendentes han tenido en distintos momentos de los últimos gobiernos línea directa con la Casa Rosada. Néstor y Cristina Kirchner hicieron gala de esa dinámica. Mario Ishii de José C. Paz era uno de los que hablaba directamente con Néstor Kirchner, solo para citar un ejemplo.

Alberto Fernández también lo intentó en algún pasaje de su mandato, aunque la respuesta variaba según el pulso político. Con todo, el último presidente que tuvo el peronismo recibía con asiduidad en Casa Rosada a intendentes del conurbano como Juan José Mussi (Berazategui), Alberto Descalzo (Ituzaingó) o el diputado nacional y ex intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra.

Ahora y con una nueva camada de intendentes -más jóvenes- el plan es que sea Kicillof el que traslade reclamos, pedidos y demás. Parece así dejarse atrás algunos resquemores hacia la figura del mandatario bonaerense de parte del grupo de intendentes. Algo que tenía que ver más con las formas que con el fondo. “Eso -la relación con Casa Rosada- lo vamos a dejar en manos de Axel, ya está bastante hablado”, admite ante la consulta de Infobae un intendente de un importante municipio de la Tercera sección electoral.

Intendentes peronistas de la Primera y Tercera sección electoral en la jura de Kicillof (@mayrasmendoza)

Hay un tema que tiene en alerta a los intendentes y es el freno a la obra pública del gobierno nacional, que son las grandes obras estructurales con impacto directo en sus ciudades. En el marco de los primeros anuncios para reducir el déficit fiscal, una de las medidas es no realizar obra pública nueva; además del recorte en la transferencia de algunos fondos o programas que se ejecutaban bajo el Ministerio del Interior de la Nación en la gestión del hoy senador nacional Eduardo de Pedro.

Algunos intendentes conocen al hombre designado para la agenda interior del gobierno de Milei: Guillermo Francos. Es que el funcionario nacional fue presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires durante el 2007 y el 2011, en el primer mandato de Daniel Scioli al frente de la gobernación bonaerense. Con el universo libertario más duro, el vínculo es casi nulo.

Kicillof se reunió con Francos antes de la asunción de Milei. El mandatario le trasladó una serie de necesidades para el funcionamiento del estado provincial y las proyecciones que tenían para el año que viene. Con los anuncios de Caputo, todo quedó en consideración. Incluso, en aquella reunión el ministro del Interior aún no tenía precisiones del plan económico que ya está en marcha. En el nuevo gobierno nacional, Economía administrará el manejo de los Aportes del Tesoro Nacional que durante el gobierno peronista eran administrados por el Ministerio del Interior y es un tema expectante para los gobernadores y en consecuencia para los intendentes.

Para empezar a dar certezas, el próximo martes se producirá el primer encuentro formal entre Milei y los 23 gobernadores, además del Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Durante toda esta semana que pasó Kicillof alertó por el recorte de los fondos nacionales a la administración bonaerense. Por decantación, la preocupación llega a los intendentes. Este viernes, el gobernador bonaerense participó vía zoom de la reunión con Francos y el resto de los gobernadores en lo que será la previa a la cumbre del martes de la que participaría el presidente.

El presidente Javier Milei (Adrián Escándar)

Hay, también, una lectura más política en la decisión de delegar en el gobernador las mediación con la Casa Rosada. Un grupo de intendentes más cercanos al mandatario provincial tienen en su agenda de construcción política posicionar a Kicillof como el conductor del peronismo. Uno de ellos es Mario Secco, de Ensenada. Semanas atrás durante una reunión entre los más de 80 jefes comunales de Unión por la Patria y el gobierno provincial, Secco había detallado que en ese encuentro le pidieron a Kicillof “que conduzca”, y que lo iban a respaldar. Otros intendentes, solo se acoplan a esta decisión.

El grupo de intendentes que rodea a Kicillof -que además de Secco incluye también a Jorge Ferraresi (Avellaneda), Fernando Espinoza (La Matanza), Fabián Cagliardi (Berisso), entre otros- pone sobre la mesa en esa idea de que Kicillof sea conductor y para la discusión interna del peronismo, la reelección que obtuvo en octubre. En distintas oportunidades, Kicillof también habló de que el proyecto que encabeza fue refrendado por el voto popular.

Por su parte, el gobernador adelantó tras la jura de ministros que debía hablar con los intendentes sobre las medidas. “Estamos muy atentos y además con la vocación de, como corresponde, defender los intereses de la Provincia. Es una provincia que necesita más escuelas, hospitales, salas de salud y lo aclaro desde ya: tenemos 135 municipios y en casi 100 de ellos, por ejemplo, el único prestador de salud es el Estado y no por una cuestión ideológica”. Entonces, planteó Kicillof, “con los intendentes, con los que también hablaremos después de las consideraciones, tenemos que estar preparados para lo que viene, dar cuenta de lo que representamos, el bienestar de la provincia de Buenos Aires”.

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