Finalmente la presidenta vino a la región para inaugurar las nuevas sedes de las facultades de Psicología, Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata en el ex Batallón de Infantería de Marina Número 3 (BIM III). Habló de las inversiones realizadas y por realizar en materia de educación y de obra hídrica.
Quien tomó la palabra en primer lugar fue el representante del nosocomio local, uno de los más afectados durante las inundaciones del 2 de abril, quien antes de descubrir una placa conmemorativa referente a las obras realizadas en las instalaciones del centro de salud se refirió brevemente al aporte brindado por el gobierno de la Nación para poder llevar a cabo la reestructuración del lugar y la compra de los equipos que se destruyeron en la tragedia.
Luego, se realizó un homenaje a los doctores desaparecidos Sergio Karakachoff -“El mejor cuadro de Franja Morada. Tal vez por eso se lo llevaron”, dijo después la presidenta-; y a Domingo Teruggi. A través de ellos,se recordó a “las víctimas de Ensenada, Berisso y La Plata”.
Durante la jornada, además de dejar inaugurados los centros de estudio, la mandataria recibió el premio Rodolfo Walsh de la facultad de Periodismo, entregado por la decana Florencia Saintout; y el título de Doctor Honoris Causa de la UNLP en manos del rector de la casa de altos estudios.
También, Juan Cabandié tomó el mismo galardón en nombre de Néstor Kirchner, tras lo cual Cristina contó cómo, junto con su familia, habían decidido que el nieto recuperado número 77 recibiera la distinción, recordando el aprecio que el ex presidente le tenía al joven que había presenciado la baja del cuadro de Videla de la ESMA, allá por el 2004. “Hoy papá no es solo nuestro, es padre e hijo de todo el pueblo”, dijo la presidenta parafraseando a Máximo, y en medio de un estallido de aplausos y cánticos.
EL DISCURSO
Durante su discurso, la presidenta agradeció los reconocimientos resaltando que “este honor no lo recibo yo ni él, lo recibimos en nombre de aquellos que ya no están, que estuvieron en sus aulas, que egresaron, o que quizás siendo estudiantes, no los dejaron terminar sus estudios”; y agradeció a la facultad de Periodismo por el premio Rodolfo Walsh y subrayó la importancia de que fuera entregado también a sus pares latinoamericanos: Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa.
Fiel a su protocolo, contó anécdotas de su propia vida. Narró que comenzó su carrera en “en Humanidades, en la facultad de Psicología; pero mi target no da para psicóloga. La facultad de Derecho funcionaba en el viejo rectorado de la Universidad. Me alegra mucho que la UNLP haya ordenado sacar de la memoria eso y recuperar el viejo Rectorado de la Universidad”, dijo Cristina Fernández, ya que ese sitio luego fue vinculado a la dictadura.
Particularmente sobre el BIM III, dijo que “en este lugar funcionó el batallón de infantería de Marina N° 3, donde se presume que estuvieron detenidos los doctores Karakachoff y Teruggi”.
“En el nombre de ellos hay que rescatar la figura de todos los que estuvieron comprometidos con las causas nacionales y populares. Nosotros no creíamos en la democracia. Teníamos razones, nos habían desalojado del poder en el 55, nos habían proscripto 18 años. Pero aprendimos que la democracia es imprescindible para llevar a cabo los ideales de inclusión, de justicia social, de una patria independiente”.
Finalmente la presidenta se refirió a su gestión y aseguró que "lo que más nos ha distinguido como gobierno es hacernos cargo de los problemas. En 2003 recibimos un país en llamas y no nos pusimos a llorar, sino que nos arremangamos y nos hicimos cargo de los problemas".
INVERSIÓN Y CONTROL CIUDADANO
Siguiendo con su oratoria, Cristina Fernández destacó la inversión de 6 millones de pesos en seis nuevas facultades de la región, y los más de 24 millones al Hospital Español para llevar a cabo tanto su remodelación como la compra de maquinarias destruidas durante la inundación.
Pero quizás lo más significativo fue el llamado a la ciudadanía para que participen del control de las obras hídricas que se realizarán en la zona. “El control va a ser entre la provincia, la Nación, y queremos que los vecinos controlen a la Nación y a la provincia, para que las cosas se hagan bien. Es importante que participen para que se cumplan los trabajos prometidos", manifestó la jefa al anunciar que el estado nacional desembolsará 1973 millones de pesos “contra certificación de obra” para el entubamiento de los arroyos El Gato, Rodríguez y Don Carlos, entre otros; para la realización de tareas de reurbanización en los márgenes de sus cuencas.
“Tenemos una inmensa vocación de solucionar todos los problemas” y “lo que más nos ha distinguido como gobierno es hacernos cargo de los problemas, que creo que es lo distintivo y lo que tenemos que hacer cada uno de los que tenemos responsabilidades institucionales”, dijo la presidenta para cerrar su discurso.
LAS “PERLITAS”
Como suele suceder, siempre hay un grito desaforado en medio de la multitud. “¡Menos policía, más educación Scioli!”, fue el alarido que se escuchó cuando la presidenta nombró al gobernador Scioli en su discurso.
También, mientas la mandataria realizaba un racconto de todas las obras realizadas, alguien chilló: “¡Cristina jugadora de toda la cancha!”. El mensaje llegó distorsionado al escenario -o no-, a lo que la presidenta preguntó: “¿Alguien me pide que arregle la cancha?”. Entre risas, varios aprovecharon para vociferar: “¡Remodelá la cancha del Lobo!”. Finalmente ella, risueña, respondió: “Yo les recuerdo que soy la presidenta de todos los argentinos”.
Por otro lado, en la mitad de las palabras de la jefa de estado se cortó la luz por unos minutos que parecieron eternos. Los militantes comenzaron a cantar, aunque se escuchaba que cada cual hacía un cántico diferente. Finalmente el servicio se restableció, y ella dijo: “Todos vuelven”.
Finalmente, un momento emotivo se vivió cuando Cristina Fernández contó la anécdota de la corbata que llevaba puesta Cabandié, que había sido un regalo de su marido al diputado nacional cuando apenas comenzaba a militar luego de recuperar su identidad.
PRESENTES
En el escenario, ubicados un tanto detrás de la mesa principal, estaban: Pablo Bruera, Enrque Slezack, Gabriel Mariotto, Julio de Vido, Alberto Sileoni, Martín Fresneda, María Rosa de Teruggi, Estela de Carlotto, Florencia Saintout, Hebe de Bonafini, Raúl Alconada, Julio Alak, Débora Giorgi, Andrés “Cuervo” Larroque, Leopoldo Moreau.
Además, estuvieron presentes: Ana Herran de Castagneto, Alberto Delgado, Sabrina Rodríguez, Pedro Borghini, “Taka” Muntaner y Gustavo Oliva, entre otros.





















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