En medio de gran expectativa y después de tres semanas de debate, el sínodo sobre la Amazonia culminó hoy con un documento final que, tal como se esperaba, propuso la ordenación de hombres casados para hacerle frente a la falta de sacerdotes en zonas remotas y reabrió el debate sobre el diaconado femenino. Será el Papa quien, en los próximos meses, deberá decidir cómo implementar estos cambios pastorales que dividieron durante la asamblea a reformistas y conservadores y acapararon la atención mediática.