Por: Walter Curia
Paredes recién pintadas, apenas un escritorio y unos pocos cuadros. Uno es una rareza: el pueblo Felipe Solá, en el sur de la Provincia, que acaba de cumplir su centenario. Otro es una foto trucada: Perón estrecha a Felipe en un abrazo sin tiempo ni lugar. La oficina del diputado y ex gobernador bonaerense desmiente su prudencia. Es el local de un candidato listo para la pelea electoral. ¿Contaba Solá con la jugada de Reutemann cuando montó su oficina?