En la pelea con el Cuervo, Wado quedó en el lado oscuro de los vencidos

En la pelea con el Cuervo, Wado quedó en el lado oscuro de los vencidos

La desperonización profunda de Cristina impactó en el más pejotista de los caciques camporistas. Las listas de Unidad Ciudadana representan una contundente victoria de Larroque.

La candidatura de Cristina Fernández de Kirchner y la conformación de la lista de candidatos a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires determinó también, al menos de manera provisoria, otras dos listas que no están anotadas en ningún lado pero las conocen bien los dirigentes de Unidad Ciudadana: las de los ganadores y los perdedores que dejó el vencimiento del plazo para la inscripción de los postulantes que competirán en agosto. En La Cámpora, esa separación de aguas dejó al Cuervo Andrés Larroque entre los vencedores y a su rival interno, Eduardo “Wado” De Pedro, en el lado oscuro de los derrotados.

Es sabido: en la agrupación que conduce Máximo, el hijo de la ex presidenta, conviven dos corrientes referenciadas en esas dos figuras, que se disputaron durante los últimos años la orientación estratégica de la organización y, por lo tanto, de buena parte de las políticas del gobierno kirchnerista.

El mercedino, investido como secretario general de la Presidencia de Cristina, encarnó lo que el sector opuesto designó como el ala pejotista –la de mejor relación con los barones del peronismo- a partir de convertirse en apoderado del Partido Justicialista bonaerense. Con la muerte del Chueco Juan Carlos Mazzón en 2015, De Pedro se posicionó como el interlocutor exclusivo y excluyente de Cristina con intendentes justicialistas y gobernadores. Ese rol generó ruido incluso dentro de sus propias filas, al punto de que buena parte de la militancia comenzó a ver en él a un delegado del PJ ante Cristina, antes que a un operador kirchnerista ante el peronismo tradicional. Esa visión fue, en parte, fogueada por el sector que conduce Larroque, que siempre abogó por el despliegue territorial propio del kirchnerismo en contraposición a los acuerdos con sectores del sistema político tradicional, de los que desconfía desde el vamos. 

Ahora, la estrategia ciudadanista adoptada por Cristina, que descarta hasta formalmente del sello del PJ para desperonizarse y apelar a simbologías más asociadas al centro liberal republicanista, resolvió el debate dentro de la organización con un correlato en las candidaturas de cada sector. 

De todos modos, aunque el frente Unidad Ciudadana excluyó de manera explícita al Partido Justicialista bonerense, incorporó a algunos dirigentes partidarios a las listas, entre ellos, al presidente del partido, Fernando Espinoza, el renacido, que se vio obligado a pedir licencia. 

En este proceso de despejotización, Cristina colocó a la economista Fernanda Vallejos al frente de la lista de diputados, quien ni siquiera participa de la Comisión de Economía del PJ de la provincia, donde sí están Roberto Feletti, Axel Kicillof y el devenido randazzista Agustín D'atellis, y también incluyó al radicalismo.

Con el distanciamiento del peronismo, la definición de los escasos lugares que le tocaron a La Cámpora también favoreció al sector cuervista. En el puesto nueve de la lista de diputados, figura Laura Alonso, ex subsecretaria de Políticas Universitarias de Cristina y militante histórica de Larroque desde los tiempos en los que hacía sus primeras armas en el Bajo Flores. 

A esto se suma que la inclusión en la lista de Magdalena Sierra, actual presidenta del bloque de senadores K en la Cámara alta provincial y esposa del intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, en el puesto 11, que la deja con muchas posibilidades de ingresar al Congreso nacional, le abrirá la puerta a otro hombre de Larroque: Jorge Romero, jefe de La Cámpora de Florencio Varela, identificado por sus enemigos internos como “el cajero” camporista de ese distrito del corazón del GBA. Cuando Gabriel Mariotto era el vicegobernador y presidente del Senado, la incursión de Romero en la lista de senadores, sospechaban algunos, era para seguir de cerca los pasos del ex decano de la Facultad de Lomas y de los senadores camporistas, por ese entonces bastoneros José OttavisJuan Manuel Pignocco y Santiago Carreras. Si Sierra desembarcase en el Congreso, "El Loco", como lo conocen sus compañeros, la reemplazaría en el parlamento provincial.

Nacido y criado en Varela, donde el sábado, junto a Nuevo Encuentro, le armó una lista de concejales alternativa al intendente Julio Pereyra, Romero es uno de los hombres fuertes de La Cámpora en la provincia de Buenos Aires y le reporta directamente al Cuervo.

No será el único. También aparece como candidato por la Tercera sección electoral Facundo Tignanelli, otro que en la estructura interna responde a Larroque. Director de Juventud del Ministerio de Desarrollo de la Nación en los años en que ese organismo era conducido por Alicia Kirchner, es de La Matanza, de familia peronista, y llegó a la agrupación de la mano de Romero en mayo del 2009. Cuenta con una particularidad. Pese a su acercamiento con el sector de Larroque, integra el PJ como secretario de Juventud.  

Un caso similar hay con Florencia Lampreabe, que, como muchos camporistas que encontraron refugio en los municipios afines del conurbano, recaló como secretaria de Desarrollo Social en Hurlingham y hoy es la número 17 de la lista de diputados nacionales de Unidad Ciudadana. Antes fue una de las funcionarias claves que La Cámpora colocó en el Ministerio de Desarrollo Social durante la gestión de Alicia Kirchner, desde donde se buscó fortalecer el despliegue territorial de la organización, una estrategia concebida por el Cuervo. 

Más: la hermana de Larroque, Mariana, integra la lista de candidatos a diputados provinciales por Unidad Ciudadana por la Tercera sección electoral. De entrar, se sumaría a la tropa larroquista que la espera en la Cámara baja bonaerense: Lucía Portos - mirada con algo de recelo por su condescendiente relación legislativa con el vidalista y presidente de la Cámara Manuel Mosca-, Lauro Grande y Miguel Funes.

En el caso de Vanesa Siley, que competirá en el cuarto puesto, hay algunos matices. Mercedina y arquitecta del Sindicato de Trabajadores de la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, tiene buena relación con Wado, pero accedió a la lista más por la Corriente Federal Sindical, el espacio sindical  que conduce junto al bancario Sergio Pallazo. En la interna de La Cámpora, es cercana a De Pedro pero se distanció por la falta de definiciones del kirchnerismo respecto de la construcción sindical y tiene buena relación con Larroque, ya que sus sector es el que por lo general sale a bancar los conflictos de trabajadores.

El correlato de la discusión camporista viene bajando a la Legislatura bonaerense desde la aplastante victoria de CFK en 2011. Aquel tiempo político significaba los días radiantes de otro actor de peso: José Ottavis. El diputado provincial, que no tenía la instalación pública que tiene ahora, era vicepresidente de la Cámara, integraba la mesa de conducción junto a Wado y el Cuervo y armaba listas seccionales. Luego de la derrota de 2015, "El Petiso" quedó en la mira de propios y extraños. Los propios le dieron una última ficha: que contenga a los 36 diputados provinciales que tenía el FpV cuando María Eugenia Vidal se hizo cargo de la gobernación. El regente de Ottavis que tenía que administrar esa ficha era Martín Rodrigo Rodríguez“El Rodra”. Ottavis no pudo controlar al bloque, que terminó votando dividido el endeudamiento para 2016, el primero de la gestión Cambiemos, y con una fractura que desprendió tres sub-bloques. 

Rodríguez no había cumplido su cometido y, para sumarle otro alicente, Ottavis empezaba a ser noticia de los programas de la farándula. Las esquirlas de esa ruptura de bloque y con el propio Ottavis también erosionaron en el ex secretario general de Presidencia, porque Rodríguez era del sector de De Pedro y no había cumplido su cometido. Larroque miraba de costado y con recelo el desmadre en el que se sumergía la agrupación dentro de la discusión de poder. El 2017 le dio revancha. Él ya ganó. De Pedro ya perdió.  

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