Wado 2023, ensayo con andamiaje K para apurar a Alberto Fernández

Wado 2023, ensayo con andamiaje K para apurar a Alberto Fernández

A falta de mesa del FdT, el cristinismo se suma a la instalación de uno de los suplentes del peronismo para forzar a "debatir la estrategia electoral".

Por Sebastián Iñurrieta

 

"Está queriendo debatir la estrategia electoral del Frente de Todos y en ese marco está incrementando sus recorridas y apariciones públicas". Van 72 horas con el kirchnerismo en modo full Eduardo de Pedro y con esa frase categórica lo graficó un nuevo trabajador de la campaña Wado 2023. El ministro del Interior recibió flores in situ de Axel Kicillof, fue merecedor de un retuit de Cristina Fernández de Kirchner, un gesto mucha veces replicado; compartió un acto con Máximo Kirchner y, en una entrevista, planteó públicamente su reproche contra un off the record de dominio público de Alberto Fernández.

 

Los gestos a la vista de todo el mundo no muestran lo que subterráneamente cambió en el dispositivo wadista: De Pedro pasó de ser el embajador designado por la vicepresidenta para tender puentes con los distintos círculos rojos, como diplomacia camporista, a ser acompañado por parte del dispositivo cristinista. Monitoreo, dirían en un caso; incorporación a un proceso más general, dirían en otro. "No es (Florencio) Randazzo, no hay vanidades personales en esto, está para ocupar el puesto en que el espacio político lo necesite", prometen en la planta baja de la Casa Rosada. La instalación corre en paralelo a los andariveles por los que se mueve el clamor para convencer a CFK de recalcular su promesa de no ser candidata "a nada" y a la carrera que está corriendo Sergio Massa para que no lo alcancen las llamas de la inflación y quemen su traje de presidenciable.

Dos cosas ocurrieron, casi en paralelo, una endógena y otra exógena. Una fue la foto que generó un ruido que logró trascender el habitual hermetismo de La Cámpora, la que mostró al funcionario sonriendo en una cena de Expoagro junto al directivo de Grupo Clarín, Jorge Rendo. El resquemor se trasladó al éter K, al punto que el mismo De Pedro salió a aplacar el enojo radial del periodista Víctor Hugo Morales. En el cristinismo afirman que la respuesta, coordinada, fue parte de una estrategia de crisis. "Hay compañeros que se equivocaron y pensaron que Wado está trabajando para él y no es así, cumple el mandato que le dio Cristina de hablar con estos sectores", argumentan a su lado. Entre dientes, mascullan que la foto fue "editada", "recortada" y repartida con malicia.

Como fuera, lo cierto es que De Pedro tuvo que dar explicaciones, justo después de que CFK lo citara para responder a los argumentos por su condena en la causa Vialidad. "El código penal reemplazó al código electoral", dijo la vice, repitiendo las palabras del ministro. El moño del operativo respaldo se completó con un retuit de @CFKArgentina al ministro, una acción 2.0 no tan habitual en la vice.

Después de la foto con Rendo, el cristinismo armó otra foto, esta vez de respaldo. En Lomas de Zamora, De Pedro compartió un acto institucional con Kicillof y Máximo Kirchner. Hubo un apoyo dialéctico. "Quiero decir que Wado es un excelente ministro del Interior", lo endulzó el gobernador. Una primera lectura refleja que Kicillof buscó, con De Pedro, ocupar el casillero presidencial en el que algunos lo quieren ubicar, mientras él sigue apostando a su reelección. En las mediciones que circulan en el kirchnerismo, el gobernador es el mejor recipiente de los votos que trasladaría una Cristina Kirchner que no fuera candidata "a nada", como prometió. La irrupción de Wado en estos días puede terminar de verificar si se mueve el amperímetro electoral de su figura. Sería un win-win para ambos.

En el wadismo manejan los mismos guarismos, pero explican que la transferencia de votos es mayor con Kicillof por su nivel de conocimiento y aducen que, proporcionalmente, el electorado cristinista se inclina por ambos por igual. Además, existe el expediente Alberto: como las comparaciones son odiosas, cerca del ministro no les cae en gracia el antecedente 2019, si bien es lo que entusiasma al wadismo. "Hay con Cristina una consolidación del electorado ideológico que, sea cual sea su decisión, va a trasladar su piso a quien elija", dicen.

Hasta ahora De Pedro venía siguiendo la hoja de ruta de cualquier aspirante a la Presidencia: viajes al exterior con traje de candidato, reunión con el empresariado y con las dirigencias políticas provinciales, actos en el interior del país y actividades de campaña para instagramear. Le sumó un choque directo con la Casa Rosada donde trabaja, al responder a la entrevista en off the record del Presidente, al recordarle con ironía -pero sin nombrarlo- que si 20 años marcan la fecha de vencimiento del kirchnerismo, él en 2003 llegó como jefe de Gabinete de Néstor Kirchner. Su queja por un monto fijo para trabajadores y trabajadoras con sueldos retrasados disparó un cruce entre su compañera de gabinete, Kelly Olmos, y la administración kicillofista.

La segunda cosa que ocurrió antes del lanzamiento del operativo instalación fue, después del bluf de la mesa del Frente de Todos (FdT) que nunca más se congregó para discutir una estrategia en común, la irrupción de Daniel Scioli. El misterio que mantiene Fernández no es novedad: en la mesa del FdT le reclamaron que fuera más explícito si pretende buscar la reelección y el Presidente se limitó a tomar nota de la sugerencia. "Los tiempos empiezan a apremiar", justifican en el cristinismo, con una parte que sigue agitando la bandera del operativo clamor CFK 2023, mientras se barajan otras opciones. Wado es una de ellas.

Como contó Letra P, fue el mismo De Pedro el que puso primera en la avanzada K contra el embajador en Brasil. Chicana mediante, celebró la gobernación de Kicillof enalteciendo las épocas de Felipe Solá en La Plata, evitando los ocho años del exmotonauta que hubo en el medio. "No fue improvisado", se limitaron a reconocer a su lado, con picardía. La evaluación alrededor de la campaña Wado 2023 es que, mientras juega al misterio, Fernández trabaja en su candidatura, mientras guarda a Scioli bajo la manga. La campaña naranja también comenzó con todo: este jueves, Scioli desembarcó en Córdoba, donde visitó las plantas de IVECO y de Fiat-Grupo Stellantis.

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