El titular del peronismo bonaerense ya se juntó con Massa, llamó a Randazzo y vio a Bossio. Mientras Insaurralde insiste con un frente amplio electoral sin excluir al cristinismo
La pretendida renovación del peronismo, al parecer, no se toma vacaciones. Tampoco es que tengan tanto tiempo: el 2019 está a la vuelta de la esquina. Después de su foto con Sergio Massa, que generó revuelo en la tropa renovadora ante la mera mención de un reencuentro de Cristina Fernández de Kirchner con quien fuera su Jefe de Gabinete, el titular del PJ bonaerense, Gustavo Menéndez, piensa trascender sus fronteras provinciales: está armando ahora un tour nacional, con puntapié la próxima semana, para reunirse con gobernadores del PJ.
Después de ver al tigrense, de llamar a Florencio Randazzo, de fotografiarse con el diputado Diego Bossio, figuran ahora en la agenda del intendente de Merlo desde el salteño Juan Manuel Urtubey (con quien compartió escenario semanas atrás, junto al senador Miguel Ángel Pichetto), el formoseño Gildo Insfrán, el sanjuanino Sergio Uñac, el entrerriano Gustavo Bordet y el puntano Alberto Rodríguez Saá. Pero, también, el cordobés Jorge Schiaretti, un histórico referente del PJ mediterráneo anti-K. Desde el mandatario surgido del riñón de Juan Manuel De la Sota no confirmaron la eventual cita.
En la agenda de Menéndez también están apuntados, para más adelante, la santacruceña Alicia Kirchner, el pampeano Carlos Verna, el chaqueño Domingo Peppo y la fueguina Rosana Bertone. También el tucumano Juan Manzur, a quien en ciertas aventuradas mesas del peronismo ya postulan como figura para las próximas presidenciales...en caso de dar por perdidos los comicios ante un reelecto Mauricio Macri. "Sería un fusible, no vamos a quemar a un buen presidenciable sin aspirar al menos a un ballottage", es la maquiavélica hipótesis en algunas tertulias.
El cronograma no queda ahí: puertas adentro de la provincia, aún está pendiente la postergada reunión de los consejeros partidarios, luego de la renovación dela cúpula. Ahora está fijada para el próximo domingo 28 en San Bernardo. Esa cumbre será el prólogo del primer encuentro clave del PJ bonaerense del año: el Congreso partidario, con localidad aún por designar, previsto en principio para el 16 de febrero. Su presidente será el apartado matancero Fernando Espinoza, diputado de Unidad Ciudadana, lo que implicaría un faltazo (si se cursan siquiera las invitaciones) del massismo y el randazzismo.
En paralelo a la búsqueda de conectividad con el PJ de la vereda de enfrente (si bien varios supieron compartir la misma en su momento) que impulsa Menéndez, en una especie de juego de doble comando, el lomense Martín Insaurralde, tras un asado con Máximo Kirchner, insiste con armar un frente común que no excluya a la ex Presidenta. "Como dirigentes intermedios no podemos discutir el liderazgo de Cristina", dijo a La Nación. Parece algo acordado, ambos intendentes se vieron la semana pasada.




















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