Por Eduardo Aulicino
Jugar a dos bandas no es cosa de exquisitos del billar, sino de principiantes, pero es habitual entre políticos. Los kirchneristas más duros, o cristinistas, ensayan algo parecido con la ofensiva apuntada a la gestión de Daniel Scioli en el área de seguridad. Intentan esmerilar al gobernador, en la misma línea de choque que reflotaron las colectoras, y buscan mostrar planteos propios frente al grave problema de la inseguridad, que para Olivos siempre fue un tema inexistente y ahora sería ajeno .