El área de Gestión Pública, que dejó vacante Abal Medina cuando pasó a la Secretaría de Comunicación, pasó a ser una subsecretaría.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, salió presto a asegurar que el cambio no implica un recorte en su poder. El funcionario, que firma el decreto junto a la Presidenta, sufrió recientemente la salida de su órbita del manejo de las fuerzas de seguridad y el relevo de algunos funcionarios que él había promovido.
A través de su cuenta de Twitter y antes de que la noticia fuera publicada por los portales, Fernández se apuró a afirmar que la lectura de que pierde poder por el hecho de que tiene ahora seis secretarías en vez de siete es propia de algún "tarambana".
En los considerandos del decreto 196, se argumenta que la modificación del organigrama busca "lograr el perfeccionamiento de la utilización de los recursos públicos tendiente a una mejora sustancial en la calidad de vida de los ciudadanos, focalizando su accionar en la producción de resultados que sean colectivamente compartidos y socialmente valorados".
Las secretarías que siguen bajo la órbita del jefe de Gabinete son: Gabinete, Comunicación, Relaciones Parlamentarias, Integración Nacional, Ambiente y Administración y Evaluación Presupuestaria. La Secretaría de Gestión Pública reduce su rango a Subsecretaría y quedará en el organigrama de la Secretaría de Gabinete, a cargo de Silvina Zabala. Gestión Pública estaba vacante luego de que Juan Manuel Abal Medina fuera designado como secretario de Comunicación Pública.



Comentá la nota