Horacio Rodríguez Larreta busca afianzar su liderazgo nacional sin generar fisuras en Juntos por el Cambio

Horacio Rodríguez Larreta busca afianzar su liderazgo nacional sin generar fisuras en Juntos por el Cambio

Con su gira por el interior, el alcalde pretende mejorar la performance de la oposición en distritos estratégicos y posicionarse con miras a 2023

 

Horacio Rodríguez Larreta enfrenta un nuevo desafío en su carrera maratónica hacia la Casa Rosada. Sorteado el test como diseñador de la oferta electoral de Juntos por el Cambio en la ciudad y la provincia, el alcalde porteño activó su plan para posicionarse a nivel nacional como la figura más rentable de la oposición para suceder a Alberto Fernández en 2023.

Mientras intenta neutralizar a sus rivales internos, Larreta avanza con sigilo en la construcción de su proyecto presidencial. “Está enfocado”, dicen quienes lo frecuentan. En la primera etapa de la campaña, se dedicó exclusivamente a promover a Diego Santilli y a María Eugenia Vidal, sus apuestas electorales, para garantizarse un éxito de su experimento. Y, a diferencia de Patricia Bullrich y Mauricio Macri, sus principales retadores en la pelea inconclusa por el liderazgo de Pro, o su socio radical Martín Lousteau, no se involucró en las disputas internas de Juntos por el Cambio en el interior del país. “Fue una decisión estratégica para preservarlo”, dicen desde el larretismo. Tras el triunfo opositor en las PASO y ya sorteadas las internas de JxC en las urnas, una táctica que le permitió a la coalición ampliar su base de sustentación, Larreta inició la fase dos de su plan: se calzó el traje de referente nacional y, con sus credenciales de jefe de Pro del AMBA, salió a promocionar a los candidatos de la fuerza en diez distritos clave.

Para mantener latente su sueño de alcanzar la presidencia, Larreta necesita que Juntos por el Cambio se consolide como una alternativa de gobierno para 2023. Por eso, teje para amalgamar a las distintas vertientes de la fuerza en todo el país y sumar adeptos a su proyecto. “La idea de la gira no es armar la representación de Larreta, sino sostener y mejorar el resultado de las PASO”, repiten en el entorno del jefe porteño. Es que frente a una UCR revitalizada y con ambición de poder, un Macri agazapado y una Bullrich en plena edificación de su candidatura presidencial, Larreta sabe que debe caminar con pies de plomo en su carrera hacia la Casa Rosada para evitar fisuras internas: “Paso a paso”, evangeliza a los suyos.

Rodríguez Larreta y Luis Juez, durante el relanzamiento de la campaña de Juntos por el Cambio en Córdoba

La travesía del alcalde por el interior comenzó el jueves en Córdoba, segundo distrito electoral del país y uno de los epicentros de la batalla con el kirchnerismo por el control del Congreso, y continuó en el norte del país. En las últimas 48 horas, alzó los brazos de los postulantes de JxC en Chaco, Formosa y Salta, tres terruños gobernados por el peronismo donde la coalición opositora tuvo una buena performance en las PASO. La mini-gira de Larreta siguió ayer en Tucumán y concluirá hoy en Santiago el Estero, dos distritos donde el PJ pudo festejar en las primarias. “Venimos a apuntalar y a buscar votos”, sintetizan.

Antes de las elecciones generales, Larreta planea irrumpir en otros distritos estratégicos: Santa Fe, Entre Ríos, Chubut y La Pampa.

Después de la debacle electoral del Gobierno en las PASO, Larreta se puso dos metas: consolidar la unidad de JxC y mejorar la performance del espacio en todo el país para lograr un mayor equilibrio de poder en el Congreso. “Estamos muy cerca de sacarle el quorum propio a Cristina Kirchner. Es un avance enorme”, dijo, en diálogo con el diario La Voz del Interior, apenas llegó a Córdoba, donde se mostró junto a Luis Juez y Rodrigo de Loredo, los ganadores de la interna de JxC en el distrito de Juan Schiaretti.

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A diferencia de Bullrich, quien apostó por enfocarse en las ocho provincias donde se eligen senadores, el jefe porteño utilizó un “criterio mixto” para diseñar su cronograma de visitas por el interior. Con los resultados de las PASO en mano, optó por viajar a Córdoba, Tucumán, Santa Fe, Chubut y La Pampa, donde se vota senadores, pero también a lugares donde JxC derrotó al peronismo local o quedó a pocos votos de lograr una victoria, como Salta o Chaco. “Son provincias donde hay candidatos afines y podemos capitalizar un eventual triunfo el día después de la elección”, admite alfil de Pro que trabaja en el armado nacional del alcalde.

Rodríguez Larreta, en Salta

Larreta también fue a Formosa, el bastión de Gildo Insfrán. Allí, los jefes de la coalición opositora se ilusionan con la chance de doblegar al caudillo peronista tras el acuerdo que se sellaron después de las PASO Fernando Carbajal y Gabriela Neme para competir con una lista única en las elecciones generales. Si la nueva alianza opositora en Formosa logra retener los votos que cosechó en las primarias, quedaría a menos de un punto de vencer a la boleta apalancado por Insfrán. Con el objetivo de sumar adhesiones y capitalizar un eventual batacazo, Larreta desembarcó el viernes en la capital de Formosa. “Tenemos una oportunidad histórica de lograr un cambio que nos permita tener una sociedad libre”, lanzó escoltado por Carbajal y Neme. En Salta, donde recorrió la fábrica Cerámicos del Norte y caminó por la peatonal Alberdi en la capital provincial, no solo pidió redoblar esfuerzos para arrebatarle el quorum al kirchnerismo: “Tenemos que federalizar la Argentina. No puede ser que el salteño que quiere progresar tenga que irse”, afirmó. En su gira por el interior, Larreta ensaya un discurso de candidato presidencial.

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