La casta de Javier Milei: quiénes se escondieron en sus listas y ganarían una banca

La casta de Javier Milei: quiénes se escondieron en sus listas y ganarían una banca

Si la Libertad Avanza repite los números de las primarias, en el Congreso y en la Legislatura asumirán maestras, empresarios, gremialistas y hasta exfuncionarios. Cómo llegaron.

Por: Mauricio Cantando.

La inesperada cosecha de votos que obtuvo en las elecciones primarias el candidato presidencial de La Libertad Avanza, Javier Milei, dejó con chances de ganar bancas en el Congreso y en la Legislatura bonaerense a figuras desconocidas, de orígenes diversos y, la mayoría, sin pasado conocido en tertulias liberales.

Las listas se armaron con un objetivo principal: retribuirles favores a quienes prestaban los partidos para garantizar la seguridad jurídica del frente electoral, en la Nación y en cada provincia.

Cuando las nóminas no alcanzaban a completarse con los dueños de los sellos, se agregaban voluntarios seleccionados entre los correos electrónicos que llegaban. Pocos imaginaban que en esas gestiones había bancas en juego.

En el cierre de listas, Milei se preocupó por difundir sólo los primeros lugares de las provincias grandes, donde mezcló figuras más cercanas con algún socio incómodo, como el exdiputado Pablo Ansaloni, candidato en Buenos Aires. Histórico dirigente del gremio rural, aportó a cambio el partido Fe, con personería en 17 provincias.

De reeditarse en octubre los 30 puntos a nivel nacional y los 24 en Buenos Aires, accederían a bancas novatos dirigentes que, cuando se inscribieron, no planeaban mudarse de sus casas, pero también exfuncionarios que aportaron sus partidos y, además, lograron bancas para sus amigos. Aquí va un repaso por la flamante familia libertaria.

Rellenos que ganan

Ni el libertario más optimista podría imaginar el triunfo en Jujuy, que, de repetirse, garantiza dos bancas en el Senado. Una será para Ezequiel Atache, un empresario que en 2021 fue acusado por comunidades locales de ordenar el cateo de uranio en la zona de la quebrada. También asumiría Vilma Bedia, una maestra de la puna que nadie imagina queriendo alquilar en la zona del Congreso.

No sería la única sorpresa: tendría una banca como diputado el chaqueño Carlos García, oriundo de la ciudad Presidencia de la Plaza, donde lo conocen por abrir y cerrar comercios. Lo recuerdan como concejal radical y llegó al liberalismo con partido propio. Podría ser diputado.

Una situación similar es la de Bruno Olivera, de San Juan, quien, con los resultados de las primarias, sería senador. Se ganó su lugar en la lista por tener un partido, ADN. Es contador público y administra una cadena local de gimnasios. Como diputado ingresaría José Peluc, quien más se preocupó en hablar con las oficinas porteñas.

En San Luis, La Libertad Avanza aventajó por 20 puntos a JxC. El triunfo, de reeditarse, le permitiría quedarse con las dos bancas del Senado. Una sería para Bartolo Abdala, contador, ex diputado provincial, uno de los primeros referentes del PRO local y enfrentado al gobernador electo, Claudio Poggi. También asumiría Ivana Arrascaeta, quien sería muy cercana a uno de los principales aportantes de la campaña. Rumores puntanos.

Como diputado libertario asumiría por San Luis Carlos González D'Alessandro. Nacido en la Ciudad de Buenos Aires, se lo vincula al gremio gastronómico y a una ONG dedicada el reciclado que le habría permitido vender servicios a la capital provincial durante la intendencia de Enrique Ponce.

Martín Menem y Javier Milei. Libertad a la riojana.

Que vuelva Carlos

Martín Menem maneja La Libertad Avanza en La Rioja y es uno de los referentes que respeta Milei. Parece que, aun así, el sobrino del expresidente no le tenía tanta fe al libertario, pero se anotó como diputado nacional. Con los resultados de agosto, su lista ganaría dos bancas en el Senado. Serían para Juan Carlos Pagotto, abogado y amigo del exsenador Eduardo Menem, y para la exconcejala por la capital Claudia Cecilia López.

Un referente reconocido es el formoseño Francisco Paoltroni, consignatario de hacienda, productor agropecuario y excandidato a gobernador con cosecha de diez puntos. Con Milei en la boleta, quedó segundo y quiere repetir el resultado para llegar al Senado.

Otro libertario declarado es el chubutense César Treffinger, con banca asegurada si sostiene sus votos en las generales. También llegaría el fueguino Santiago Pauli, quien hasta hace un año militaba junto a Ricardo López Murphy.

En las provincias grandes, Milei disputó los primeros lugares de las listas con los dueños de los partidos y se desentendió el resto de los casilleros, de donde pueden surgir varias diputaciones propias. En Mendoza, encabeza Mercedes Llano por ser dueña del Partido Demócrata, pero, con los resultados de agosto, ingresarían dos más: su pariente Facundo Correa Llano y Lourdes Arrieta, una joven evangélica fan del animé.

En Santa Fe, quedó en el cuarto lugar de la lista Betina Bonacci, la hija de José, dueño del partido Unite, un sello que suele vender al mejor postor. Milei no lo consiguió para el frente nacional, pero sí para el armado local. Con los números de agosto, los Bonacci llegarían al Congreso.

En Córdoba, el candidato presidencial logró que encabezara María Celeste Ponce, abogada y militante de "Pumas libertarios", pero también tendrían una banca el presidente de la Cámara de Estaciones de Servicios, Gabriel Bornoroni, y la titular del MID, María Ibañez.

En Buenos Aires, superar los 20 puntos le permitiría acceder a nueve bancas. De lograrlo, podrían asumir con lo justo Lilia Lemoine y Santiago Santurio, dos integrantes de la mesa chica liberal que habían cedido posiciones para conformar a los dueños de los partidos.

Penumbra bonaerense

El armado de las listas seccionales de la Legislatura bonaerense fue más complejo, porque Milei tuvo que ceder para garantizarse el sello, pero descuidó el fondo de las nóminas y ahora será difícil controlar la tropa. Pudo festejar Carlos Kikuchi, el armador nacional, quien lideró la tira para la Segunda sección sin expectativas y tendría un lugar en el Senado provincial.

El diseño bonaerense estuvo a cargo de Sebastián Pareja, un exaliado de Emilio Monzó, quien se aseguró el primer lugar en la nómina de la Tercera sección y sería diputado provincial. Martín Menem se lo presentó a Milei, suficiente para tener la lapicera.

Para presentar el frente en la provincia, Milei negoció con Fabián Luayza, exfuncionario del gobierno de Axel Kicillof, dueño el partido Unión Celeste y Blanco. Se aseguró el primer lugar de la lista para la Cámara de Diputados por la Primera. De relleno, ubicó cuarta a Viviana Romano: con los números de agosto, tendría una banca.

Luayza también anotó en tercer lugar por la Cuarta sección a Martín Rozas: le regalaría un futuro legislativo. Delante de Rozas y con banca asegurada están Gastón Cuervo y María Jalil (cercana a Ansaloni).

La propuesta por la Quinta sección, que cubre la Costa y el este de la provincia, fue de las pocas libertarias puras, con Alejandro Carrancio, Sabrina Sabat y Gastón Abonjo.

Sabat es de La Plata, fue funcionaria del gobierno de Kicillof y responde a la candidata a gobernadora, Carolina Píparo, que viene acumulando camisetas en el ropero: llegó a la Legislatura con el PRO y al Congreso de la mano de José Luis Espert. Además de cubrir su sección (la Octava), Piparo se aseguró una diputada nacional (María Lorena Macysyn) y anotó nombres afines en casi todas las listas bonaerenses. También son de su equipo Jazmín Carrizo (candidata por la Primara) y Betina Riva (por la Tercera).

Otro incógnita de la Legislatura es que nadie se hace cargo de Sergio Vargas y Silvana Ventura, los nombres anotados en la Sexta. Milei presionó para que tuviera un lugar su influencer preferido, Agustín Romo. Le quedó la Séptima, el centro de la provincia, tal vez la más difícil en los papeles. Sacó los votos justos para llegar. Necesita repetirlos. No sobran liberales puros en las listas.

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