La senadora muestra autonomía. Se desmarcó de Adorni y con el expresidente desafió la agenda de Karina Milei. Ficha limpia y espionaje, las armas más temidas.
Por Mauricio Cantando
Las internas del Gabinete pasaron a segundo plano. Patricia Bullrich se convirtió en el fuego amigo más peligroso para Javier Milei. La jefa de La Libertad Avanza en el Senado mostró dos cartas que complicaron al Gobierno: se desmarcó del respaldo oficial a Manuel Adorni y expuso una coordinación con Mauricio Macri para controlar la agenda del Congreso.
La senadora ejecutó el plan durante una semana en la que comenzó con una gira en Chile y finalizó en modo campaña en la Ciudad de Buenos Aires, donde ya no oculta sus pretensiones electorales.
La exministra de Seguridad logró desconcertar a la cúpula del Gobierno, donde advirtieron además que necesitan ayuda del PRO para frenar una interpelación de Adorni en Diputados. Macri también será clave en el Congreso para investigar las áreas de inteligencia, que son el epicentro de la interna de la administración libertaria.
La tensión con Bullrich es total. El miércoles, Lule y Martín Menem, escudos de Karina Milei, recibieron en Diputados a la exministra de Seguridad para pedirle explicaciones por el supuesto acuerdo que había cerrado minutos antes con el PRO y la UCR para debatir Ficha limpia por fuera de la reforma electoral.
Martín Menem, Patricia Bullrich, Karina Milei y Gabriel Bornoroni, a cargo de la gestión del Gobierno en el Congreso.
El Gobierno no quiere anticipar la discusión para prohibir candidaturas de condenados por corrupción, porque entiende que opacaría el resto de los temas incluidos en el proyecto enviado al Senado, que busca acortar el calendario de votación y endurecer los requisitos de los partidos políticos para participar.
Hay otra pelea de fondo: empoderar a los jueces en la definición de las nóminas de postulantes no es un buen negocio para Milei en su guerra fría con Macri, quien tiene mejores contactos que él en Comodoro Py.
La amenaza de Patricia Bullrich
Bullrich había anticipado al diario La Nación ese acuerdo para apurar el debate de Ficha limpia. Ante los Menem, le bajó el precio a sus propias palabras. La senadora tampoco se hizo cargo de esa decisión durante una conversación posterior, en su despacho, con los diputados libertarios Nicolás Mayoraz, Gabriel Bornoroni y Giselle Castelnuovo. La charla duró diez minutos.
Después de ser abordada por la tropa karinista, la jefa libertaria fue al programa televisivo de Eduardo Feinmann a pedir que Adorni anticipe la presentación de su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción para, de esa manera, enfrentar con más elementos la investigación judicial por supuesto enriquecimiento ilícito, sobre la que cada día aparecen nuevas pruebas.
Los Menem vieron la entrevista de Bullrich en el salón de Honor de la Cámara de Diputados. No salían de su asombro: la senadora se había retirado unos minutos antes sin avisar que se iba al canal de televisión.
Javier Milei tuvo que bajar el precio de las declaraciones de la exministra, a los gritos, en una entrevista que concedió desde Estados Unidos al canal LN+. Dijo que el jefe de Gabinete ya había decidido presentar su declaración jurada antes del plazo previsto, que es el 31 de julio. No dio fechas sobre cuándo formalizará el trámite y tampoco las aportó Adorni en el reportaje que brindó al día siguiente.
Sin papeles
Los legisladores de la oposición quedaron espantados. Como también están obligados a presentar declaraciones juradas, muchos diputados y senadores saben que acomodar los papeles lleva tiempo.
Hasta el más novato cree que Adorni pasa sus días buscando documentos para justificar ingresos que le permitieron comprar propiedades y viajar en aviones privados.
La imaginación en el Congreso llega más lejos. Hay especulaciones sobre desprolijidades similares en las declaraciones de los Milei. En La Libertad Avanza lo niegan. Aseguran que el año pasado, los hermanos acomodaron su patrimonio. "No era tan difícil, porque son muy austeros. Adorni se enloqueció", explicó a Letra P una fuente libertaria.
La exigencia de Bullrich para que el jefe de Gabinete apure el trámite ante la OA, en este contexto, fue un golpe al mentón del vocero. Cada día que pase sin mostrar el origen de sus ingresos, el ministro coordinador quedará bajo sospecha de corrupción, por más esfuerzos que haga Milei para defenderlo.
Del entorno de Bullrich surgieron versiones de una conversación que habría tenido con el Presidente a comienzos de semana para pedirle soltar la mano a Adorni. Si fue así, Milei no la tuvo en cuenta y la senadora contraatacó con todas sus armas. No son muchas, pero sabe usarlas.
El PRO sincronizó sus pasos con su expresidenta. En una reunión del consejo partidario, la tropa conducida por Macri decidió apurar Ficha limpia. El plan fue pedir la habilitación del proyecto presentado por su bloque en el Senado. El jefe amarillo de Diputados, Cristian Ritondo, lo anticipó en la reunión de bancadas dialoguistas con La Libertad Avanza. Los referentes libertarios se opusieron.
En la cámara baja hay una iniciativa similar presentado pir Gisela Scaglia, quien aún es presidenta del PRO en Santa Fe y a su vez encabeza el bloque de Provincias Unidas. La diputada participó de ese encuentro de opositores dialoguistas realizado en una de las oficinas de Martín Menem.
Unas horas después, la interna explotó. Bullrich se juntó con los bloques aliados, en el despacho de la UCR en el Senado. A diferencia de la actitud que había tenido Bornoroni, la senadora no se opuso a anticipar los tiempos del debate sobre los antecedentes judiciales de los candidatos.
El jefe del PRO en la cámara alta, Martín Goerling Lara, anunció en un tuit un plenario de comisiones para tratar su proyecto de Ficha limpia el martes próximo. Es curioso: el debate sólo puede comenzar si lo habilita el senador libertario Agustín Coto, quien preside la comisión de Asuntos Constitucionales y no tenía instrucciones de Bullrich para desmentir a sus colegas macristas.
Lule tuvo que ordenar el caos. Llamó al fueguino y le advirtió que en la Casa Rosada no se acepta tratar la reforma política por tramos. Le recordó que tampoco avalan las primarias optativas que propone la UCR para reemplazar a las PASO, que Bullrich había elegido en su incursión televisiva. “Es derogación o suspensión”, fue la orden del karinismo.
La dupla más temida
En LLA admiten que la sincronización de Bullrich con Macri es una amenaza y están paranoicos. Quieren identificar nexos que permitieron el reencuentro, impensado hace un trimestre. La imagen del abrazo de ambos en la cena de la Fundación Libertad circuló por los teléfonos de libertarios preocupados. Quienes frecuentan a Bullrich, se ríen. “Nunca es compleja en sus estrategias: no se siente parte del oficialismo y se está desmarcando”, la interpretan.
Macri da pasos firmes para enfrentar a Milei en 2027, aunque no lo parezca: anunció en noviembre que el PRO tendrá una propuesta propia en las elecciones y envió a sus legisladores a sostener las PASO. En una interna o en octubre, quiere medirse con el líder libertario.
El Congreso será el terreno de disputa de este duelo. El expresidente tiene la llave para definir el futuro de Adorni el jueves.en Diputados, en la sesión especial citada por la oposición no peronista.
Si el PRO da cuórum y avala una fecha para debatir en comisiones los proyectos presentados para interpelar al jefe de Gabinete, el funcionario deberá volver al recinto, esta vez para hablar sólo de su patrimonio en un ida y vuelta con la oposición que lo dejaría contra las cuerdas.
No hay indicios de que Macri prepare semejante golpe contra Milei, pero con el reclamo de Bullrich, cada día de la semana que pase sin que Adorni presente su declaración jurada será un problema para los aliados.
En La Libertad Avanza están asustados: saben que el vocero no llegará a acomodar los papeles para el jueves. La mayoría de los gobernadores anunciaron que no avalarán la interpelación del jefe de Gabinete, pero exigen terminar el conflicto cuánto antes.
La pelea por inteligencia
La semana tendrá otro episodio en el Congreso con Macri como protagonista en las sombras: la conformación de la bicameral de fiscalización de organismos de inteligencia.
Karina Milei impondrá al diputado Sebastián Pareja en la presidencia, pero para juntar el cuórum necesitará de los jefes legislativos del PRO: el diputado Ritondo y el senador Goerling Lara. Macri también puede incidir sobre las decisiones de la senadora Edith Terenzi, cercana al gobernador de Chubut, Ignacio Torres.
El radicalismo no ayudará a la secretaria general de la Presidencia. Será representado en la bicameral por el bonaerense Maximiliano Abad, ajeno al esquema de los gobernadores aliados a Milei, quienes se desmarcaron de esta comisión. Con cinco votos sobre 14, a El Jefe le será difícil investigar las imágenes que se filtraron de Adorni y su familia cuando viajaban en avión privado a Punta del Este.
Santiago Caputo, quien parece disfrutar el desafío de Bullrich a Karina, podrá blindar al jefe de la SIDE, Cristian Auguadra, si retoma su relación con Macri. Ritondo puede acercarlos, si es que ya no lo hizo.
Bullrich terminó la semana con otro movimiento que encendió las alarmas de la Casa Rosada: se quedó con una vocalía para ella en la bicameral de trámite legislativo, que revisa los decretos presidenciales. Le dio otra silla a su colega Luis Juez, uno de los pocos senadores libertarios que no reporta a Karina.
Una pelea aparte será la conformación de la bicameral de Defensor de los derechos de niñas, niños y adolescentes. La tropa celeste de La Libertad Avanza (liderada por Mayoraz y Santiago Santurio) quiere dominar la integración para dar de baja el concurso realizado el año pasado, en el que resultó elegida como defensora Paz Bertero. Su pliego ya fue aprobado en Diputados.
Patentes y pliegos, los desafíos que vienen
El martes, en Diputados, los laboratorios de la industria farmacéutica festejarán otro triunfo de su efectivo lobby legislativo: un plenario de comisiones avalará el ingreso de Argentina al Tratado de Patentes, un compromiso asumido por Milei con Donald Trump.
Pero la adhesión será con la reserva del capítulo II, que habilitaba a hacer informes técnicos no vinculantes emitidos por oficinas extranjeras. La Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (CILFA) hizo una demostración de poder hace quince días, cuando con un llamado al canciller Pablo Quirno logró frenar el debate en comisiones.
La incorporación al Tratado la impulsa Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, más cercano a los laboratorios estadounidenses.
La definición no estará exenta de polémica, porque Argentina no hizo reserva cuando adhirió y el oficialismo intentará que esa excepción sea incorporada en su instrumentación. Hay abogados de ambas cámaras tratando de encontrar una salida jurídica. La industria médica es capaz de lograr esto y mucho más.
Como explicó Letra P, los pliegos judiciales quedaron en un limbo porque los aliados del Gobierno en el Senado se negaron a firmar los dictámenes. El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, enviará candidatos a cubrir vacantes de las provincias para ablandarlos.
El jueves está el plato fuerte de las audiencias: expondrá Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti. El peronismo hasta ahora no participó de las audiencias. Ese día podría modificar su estrategia.
















Comentá la nota