PASO 2013: todos junto ahora en la línea de largada

PASO 2013: todos junto ahora en la línea de largada
Los favores del cambiante electorado porteño, dicen los analistas, aparecen divididos entre tres grandes bloques: el PRO, el kirchnerismo y -la novedad de estas elecciones- el frente Unen.
Las cartas están jugadas. Los partidos políticos de la Ciudad presentaron sus candidatos y comenzaron a delinear los ejes de una campaña que formalmente comenzará el 12 de julio, pero que en la práctica ya arrancó. El primer objetivo son las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), que por primera vez funcionarán de manera efectiva ya que habrá competencia interna en algunos partidos. Las PASO serán también un filtro: las fuerzas que no alcancen el 1,5% de los votos quedarán afuera de las elecciones generales, que se celebrarán el 27 de octubre.

El electorado porteño tiene fama de indescifrable. Volátil, cíclico, apartidario, de clase media, desconectado de la política tradicional, antiperonista e independiente. Son algunas de las muchas etiquetas que los observadores suelen endosarle a los votantes. Epicentro de la política nacional, atravesado por las problemáticas propias y las del conurbano, influenciado por los medios de comunicación masiva y por la creciente presencia de las redes sociales. Un complejo cóctel que dificulta los pronósticos.

El sábado 22 venció el plazo para que las agrupaciones presentaran sus listas. Con los nombres de los candidatos confirmados comenzó a clarificarse un escenario que, según los analistas consultados por Diario Z, estará dividido, a priori, en tres. “En las próximas elecciones el predominio será de tres grandes bloques: el PRO, el Frente para la Victoria y UNEN, la alianza que encarnan Pino Solanas y Elisa Carrió”, señala el consultor Manuel Mora y Araujo.

“Hasta ahora, salvo en las particulares elecciones del 2009, la disputa fue entre el kirchnerismo y el macrismo. El progresismo puede crecer solo a costa de robarle votos al macrismo con un discurso antikirchnerista, pero no puede sacarle votos al kirchnerismo”, opina el director ejecutivo de Ibarómetro, Pablo López Fiorito. El politólogo Andrés Malamud, en cambio, apunta en una nota publicada en El Estadista que “hoy, el resultado que auguran las encuestas es una victoria de la dupla Carrió-Solanas, dos dirigentes que se caracterizan por su discurso anticorrupción. El hecho –continúa Malamud– de que Solanas también sea peronista, así como buena parte del PRO, completa la paradoja: si Gil Lavedra, Victoria Donda y Prat-Gay no empiezan a pedalear, el distrito más antiperonista del país será el que más peronista se vista”.

La novedad de las PASO es que la UCR, el Socialismo, Libres del Sur y la Coalición Sur lograron conformar un frente –Unen– y dirimirán sus candidaturas en las internas. El resto de las fuerzas presentaban sus candidatos en forma acordada, pero a último momento se sumó una competencia –Peronismo Verdadero– para la lista Celeste y Blanca K, que encabeza Daniel Filmus (Ver infografía).

QUÉ SE JUEGA

Con las fichas sobre la mesa y los candidatos designados, los partidos comenzaron a armar sus estrategias de campaña. Sin duda, en el terreno electoral la mayor tensión se concentra alrededor de las tres bancas que se ponen en juego en el Senado. Tanto Filmus como Samuel Cabanchik (Proyecto Buenos Aires Federal) y María Eugenia Estenssoro (Frente Amplio Progresista) terminan sus mandatos. Las PASO serán entonces un buen termómetro para establecer un diagnóstico inicial de cómo podría reconfigurarse el mapa de la Cámara Alta.

Aunque todavía es temprano para hacer proyecciones, todos tienen en cuenta un dato insoslayable; las tres bancas se repartirán en dos fuerzas políticas: dos senadores para la mayoría y uno para la minoría. Es decir: la pelea por el segundo lugar –en este escenario tripartito– será muy dura.

El macrismo aspira a obtener por primera vez un escaño en el Senado. Michetti será la principal candidata, secundada por el ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli. La irrupción del frente Unen alteró un escenario previsible de confrontación limitado al PRO y el FpV. A partir de esto, el kirchnerismo se ve obligado a levantar la apuesta luego de varias elecciones fallidas frente al macrismo y de una cosecha pobre en las últimas elecciones de medio término (2009), cuando captó el 11% de los votos. Además, Unen presentó candidatos con buena proyección electoral y, en principio, la decisión de participar de las internas abiertas podría servirles de trampolín.

“Es una buena forma –dice López Fiorito– de que un mismo espectro político pueda sintetizarse en una candidatura afianzada en internas”. Queda por ver cómo se repartirá lo que el consultor de Ibarómetro denomina el “espacio progresista” de la sociedad. “El desafío es que este espacio no se parta significativamente en dos: de un lado Pino, Carrió, Terragno y del otro Claudio Lozano y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT)”.

Este año también se renuevan 13 bancas de diputados de la Ciudad. Los cargos expectables se extienden a aquellas fuerzas que pelean desde un poco más atrás, como el FIT que encabeza Jorge Altamira y el flamante Camino Popular que encabeza Lozano.

El PRO designó para presidir la lista de diputados al rabino Sergio Bergman, quien dejaría la Legislatura a mitad de su mandato iniciado en 2011. Bergman goza de una imagen positiva alta y fue premiado por el PRO luego de que le pusiera el cuerpo a la campaña nacional. El kirchnerismo, por su parte, irá con el legislador y dirigente de La Cámpora Juan Cabandié como primer candidato, secundado por la titular del INCAA, Liliana Mazure, quien pertenece a la Corriente Nacional de la Militancia, un espacio cuyo referente nacional es Filmus.

El Frente para la Victoria pondrá el acento en mantener un caudal de votos como el obtenido en 2011, cuando Cristina Kirchner alcanzó los 35 puntos. La campaña arranca el 28 de junio con una movilización desde el Obelisco hasta la jefatura de Gobierno bajo el lema “si estás cansado de la gestión de maquillaje PRO”. Filmus asegura que su campaña estará enfocada en “exponer la necesidad de que el gobierno nacional mantenga la representación parlamentaria que le permita avanzar en las transformaciones que venimos llevando desde el 2003”.

Sin lista propia en provincia y con un armado nacional que se desgaja por todos lados, el PRO necesita de una gran elección para mantener su hegemonía en la Ciudad. La campaña será coordinada por el jefe de Gabinete Horacio Rodríguez Larreta, el secretario general Marcos Peña y el ministro de Modernización Andrés Ibarra. Según Rodríguez Larreta, “por un lado se resaltará la gestión, todo lo que estamos haciendo en la Ciudad, y por el otro se enfocará en el proyecto de país en el que estamos construyendo como alternativa al kirchnerismo”. Desde el comando de campaña del PRO señalan que la idea es que todos los candidatos tengan protagonismo y salgan de a parejas (Michetti y Sturzenegger, por ejemplo) ya que el objetivo es evitar el corte de boletas entre senadores y diputados.

En tanto, Unen deberán encontrar la manera de encarar una campaña con el aditamento de que se trata de una contienda doble: frente al gobierno nacional y también entre ellos por ocupar los primeros lugares de las listas. La falta de gimnasia en este tipo de competencia interna puede resultar contraproducente.

En diálogo con Diario Z, el precandidato a senador y ex jefe de Gabinete del gobierno de la Alianza, Rodolfo Terragno, explica que la campaña “estará basada en no descalificar al otro y al mismo tiempo mostrar apertura”. Esta postura es compartida por otros integrantes de su espacio, como el diputado de la UCR, Ricardo Gil Lavedra, quien asegura que las internas van a “entusiasmar a una parte muy importante del electorado que reconocerá una voluntad de construir una alternativa que vaya más allá de los personalismos. Dentro de ese marco, podemos plantear nuestras diferencias puntuales con respeto y compartiendo un espacio común”, añade.

Desde la izquierda, apostarán a quebrantar este escenario partido en tres. En el recién fundado Camino Popular hacen la siguiente lectura: “El kirchnerismo va a perder una parte importante de los votos obtenidos en el 2011 y el macrismo va a seguir representando una parte del electorado antikirchnerista, pero el giro a la derecha de Pino Solanas con su alianza con la UCR y Carrió va a ir a disputar ese electorado”, grafica su primer candidato a diputado, Itai Hagman.

Por su parte, desde el FIT, el candidato a diputado Gabriel Solano observa un escenario que tiende a la fragmentación: “La alianza de la centroizquierda con sectores que representan intereses financieros, como Prat Gay, o con la UCR de Coti Nosiglia, llevará a que una parte importante del electorado que votó en el pasado por Proyecto Sur se incline ahora por el Frente de Izquierda”. Solano opina que las primarias son importantes y que el FIT parte de una base más amplia que en 2011, cuando superaron el 1,5% del padrón y sacaron más de 100.000 votos en las generales.

Para Mora y Araujo las PASO dan una oportunidad para “marcar la cancha” y tienen un gran componente de significado local: se ponen a consideración los candidatos que encabezan las listas y se valoran sus cualidades para actuar en el Senado o en Diputados.

PERSPECTIVAS

Las primarias no serán determinantes, salvo para quienes no alcancen el piso exigido y queden fuera de la contienda electoral de octubre. Pero funcionarán como un interesante ensayo general. Se pueden considerar una encuesta perfecta, que medirá las expectativas de un año crucial para muchas aspiraciones políticas.

Las elecciones tendrán un efecto inmediato en la conformación del Congreso de la Nación y de la Legislatura. Pero también marcarán la carrera por el 2015.

La principal fuerza porteña, el PRO, tendrá que revalidar su ascendiente en la población y también deberá probar que su principal figura, el Jefe de Gobierno Mauricio Macri, es capaz de construir una estructura que le permita aspirar a la presidencia. Según el analista de Ibarómetro López Fiorito, Macri tendría que ganar por una diferencia sustancial para fortalecer su liderazgo en el territorio, y “volver a intentar poner un pie por fuera de la General Paz, cosa que hasta el momento fue tarea difícil. Si no triunfa en su territorio en forma contundente, la disputa en las presidenciales se le hará cuesta arriba”.

Las PASO también ofrecerán una primera idea respecto de quiénes podrían suceder a Macri en la jefatura de Gobierno. La performance de Michetti será una prueba más para una dirigente que ya blanqueó que aspira a ese lugar. En el amplio arco de Unen, se va a ver cuál es la real relación de fuerzas. “Y para el kirchnerismo es la oportunidad de instalar en la Ciudad a sus candidatos”, agrega López Fiorito.

Mora y Araujo coincide en que el “gran eje” es la convalidación o no de la gestión del PRO, pero no cree que surjan grandes cambios en el escenario político de la Ciudad: “El PRO sigue siendo una opción para muchos: les gusta Macri”, concluye.

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