Massa contra Milei: entre la táctica de enfriar el Presupuesto y la estrategia del todo o nada

Massa contra Milei: entre la táctica de enfriar el Presupuesto y la estrategia del todo o nada

El ministro/candidato polariza con su rival libertario, mientras suma medidas para recomponer ingresos y frenar aumentos, que genera críticas de la oposición. Bullrich, Maduro y el caso Erdogan

Por Facundo Chaves

El candidato presidencial, Sergio Massa, cumplirá con la ley y enviará a última hora de hoy el proyecto de Presupuesto. Pero dio luz verde para que la presidenta de la Cámara de Diputados, Cecilia Moreau, acuerde con Javier Milei que se trate después de las elecciones del 22 de octubre. Es una concesión parcial que explica cómo entiende el ministro de Economía el momento político-electoral actual y, sobre todo, el futuro. Y donde la táctica parlamentaria se diferencia de la estrategia de confrontación de Unión por la Patria.

El ministro/candidato está decidido a profundizar la polarización con Milei y la postergación del debate del Presupuesto confirma que ambos se reconocen como antagonistas, en desmedro de Patricia Bullrich. Pero así como los dos dirigentes más votados en las PASO sintonizan en el Congreso, las críticas cruzadas se recrudecen.

En concreto, el diputado libertario había enviado una nota formal para solicitar que el Ministerio de Economía no envíe el Presupuesto. Acceder a ese pedido hubiera puesto a Massa en incumplimiento de sus deberes, pero las razones que esgrimió le parecieron válidas. Y a la vez, oportunas. ¿Tiene sentido un Presupuesto elaborado por Massa si lo tiene que ejecutar el año que viene Milei o Bullrich? ¿Qué mayorías deberían definir: las presentes o las futuras? Son dudas que se complementan con un dato fáctico: Juntos por el Cambio es la segunda minoría, con más de 110 bancas, mientras que los libertarios son apenas 3, y todos son candidatos. Ni Milei ni Massa estaban dispuestos a dejar el escenario en la Cámara baja para que cada sesión en la Comisión de Presupuesto se convirtiera en un acto de campaña de JxC.

Es que el Congreso está llamado a ser uno de los escenarios donde se jugarán las batallas electorales en las próximas semanas. Así como Unión por la Patria decidió “enfriar” el Presupuesto, en simultáneo se propuso llevar rápido al recinto la eliminación de Ganancias para los sueldos medios y medios-altos, y el último anuncio de la devolución del IVA para los sectores de menores ingresos. Estas últimas medidas irán a Diputados, mientras que al Senado Massa ya envió el proyecto de Financiamiento Educativo, que eleva a 8% del PBI la inversión del Estado en Educación.

Massa espera que los diputados del oficialismo apuren el debate de todas las medidas, tenga o no quórum. “Que la oposición pague el costo ante la gente por no bajar impuestos”, plantearon cerca del candidato a presidente del oficialismo.

En la visita de ayer a La Rioja -que luego abordaremos con más detalle- en una reunión con industriales y comerciantes, el ministro mostró las cartas que va a jugar en la discusión contra JxC: “Se pasaron un año diciendo ‘hay que bajar impuestos’. Bajé el impuesto a las Ganancias, me putean. Bajé el IVA de la canasta básica para trabajadores, jubilados, monotributistas, me putean. ¿No querían bajar impuestos? ¿O es que en realidad solo están pensando en eliminar impuestos para bancos y petroleras?”, desafió en un encuentro en la residencia del gobernador Ricardo Quintela.

De La Rioja a Argentinos

Massa fue a esa provincia del norte junto a su compañero de fórmula, Agustín Rossi, y los ministros y secretarios Victoria Tolosa Paz (Desarrollo Social) José Ignacio de Mendiguren (Industria), y Santiago Maggiotti (Viviendas). Repitió el mismo esquema de cada visita al interior: encuentro con empresarios, luego con militantes y actos oficiales.

El objetivo esta vez también fue llevar el anuncio de la devolución del IVA --que alcanza a más de 15 millones de argentinos con ingresos medios y medio-bajos-- y plantear las consecuencias que pueden tener las ideas de Milei. Apareció una nueva narrativa que es pedirles a los diversos interlocutores que transmitan a sus familias y a sus círculos de confianza el impacto en sus vidas de un país gobernado por el dirigente libertario. A la eliminación de la coparticipación y de la obra pública y la crítica al sistema de vouchers educativos, ahora le sumaron la mención a la venta de órganos, la venta de niños y la libre portación de armas. Como la “campaña del miedo”, pero con otro nombre.

“No imagino a BlackRock, a Fidelity, a Pimco construyendo un centro de primera infancia en Chilecito o en La Rioja. Es mentira que el mercado lo resuelve todo, pero les quiero decir algo mucho más importante, porque lo que está en riesgo de alguna manera es la integridad de valores que representamos como sociedad. Mientras nosotros pensamos en ver cómo nuestros hijos crecen mejor y se educan mejor, hay quienes plantean la venta de órganos o la venta de niños en nombre de la libertad”, expresó Massa, en la inauguración de un centro de infancia en La Rioja.

Sin mencionarlo, se interpretó como una crítica a Javier Milei y a sus posiciones más extremas pro mercado. “No somos un país de mierda como andan diciendo ellos, somos un país de trabajo y de educación”, remarcó.

El ministro/candidato empezó el día en la capital riojana, donde terminó de cerrar los detalles del Presupuesto -del que sólo trascendió que incluirá un 0,9% de déficit, más la “separata” con la propuesta de eliminar la exención de Ganancias a los jueces- y lo terminó en CABA, en un acto con los movimientos sociales en el microestadio de Argentinos Juniors. Allí estuvo con Emilio Pérsico, del Movimiento Evita, Daniel Menéndez, de Barrios de Pie, y con Ramiro “Vasco” Berdesegar de la Corriente Clasista y Combativa, que son las agrupaciones piqueteras más numerosas. Los dos primeros, además, son funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social.

Es el resumen de cómo tiene previsto encarar este tramo de la campaña: interior y AMBA. Alinear el peronismo y tratar de disimular al máximo las tensiones y las diferencias que surgen en el seno de Unión por la Patria. “El peronismo está en marcha”, destacaba ayer el ministro/candidato, mientras evaluaba el impacto de los últimos anuncios destinados a compensar el salto en los precios por la devaluación de más del 20% y mantener la competitividad electoral del oficialismo.

¿Cuánto tienen los tres tercios?

En la discusión por el poder que imaginan en Unión por la Patria no hay, en principio, una tercera en discordia. Con o sin razón, perciben que la fortaleza de la ex ministra de Seguridad quedó afectada después del 16% que obtuvo en las PASO, un resultado individual que no esperaban en la coalición opositora y la dejó en tercer lugar, después de Milei y Massa. La interpretación que domina en el oficialismo es que la incorporación de Carlos Melconian aumentó la fragilidad en vez de fortalecer la candidatura de Juntos por el Cambio, al poner a hablar sobre los temas que más preocupan a los argentinos a alguien que no estará el 22 de octubre en la boleta.

La candidata de JxC anunció que el director del IERAL, de la Fundación Mediterránea, será su ministro de Economía si llega a la Presidencia. Después de la confirmación, Melconian disputó con Milei la agenda económica, sobre todo, batallando contra la dolarización, uno de los caballitos de batalla que más le rindieron en la campaña al libertario. Con Massa anunciando medidas y ejerciendo alternativamente su condición de ministro y candidato, la potencia electoral de Bullrich -creen en UP- se resintió.

“Nadie vota un ministro de Economía, vota un Presidente”, explicó una voz de peso en el oficialismo. Y agregó una ácida descripción: “Las últimas medidas que presentó Bullrich tiene un sello chavista, bien de Nicolás Maduro: la bimonetariedad, con Melconian, y el Ministerio de la Felicidad, con Santiago Kovadloff. ¿Quién lo hubiera dicho?” En Venezuela, se habilitó hace más de un año la libre circulación del dólar, que permitió moderar la inflación desbocada y frenó la caída libre del PBI. Y en 2013, anunció el viceministerio para la Suprema Felicidad Social.

A todo o nada

Siguiendo ese argumento del retroceso de Patricia Bullrich y el consiguiente achicamiento de uno de los componentes de los tres tercios que quedaron después de las PASO, la pregunta se impone sola: “¿Y si ella cae demasiado, no puede permitir una victoria de Javier Milei en primera vuelta?”. Y la respuesta que llegó desde lo más alto del oficialismo es elocuente: “La campaña es ahora a todo o nada. Si se tienen que caer otras candidaturas, que se caigan. Patricia Bullrich, Schiaretti o Bregman. La discusión es entre dos modelos, no sobre tres”.

Son definiciones que describen un momento y que se contraponen con la estrategia que habían discutido la semana pasada en el búnker de Unión por la Patria, en Bartolomé Mitre al 300, las espadas político-electorales de la coalición de gobierno. Sergio Massa suele obedecer más a sus instintos que a los consejeros, aunque por ahora mantiene las formas y el manual de instrucciones que definieron en su equipo.

En ese método está la recorrida por todas las provincias que tiene diagramada para las próximas semanas. Aseguran en Unión por la Patria que Massa hará campaña en los 23 distritos y la ciudad de Buenos Aires, para fortalecer su candidatura, pero también las listas de diputados y senadores.

Hay en esto un matiz: la provincia de Buenos Aires, pero principalmente los partidos del conurbano bonaerense, donde se concentra cerca del 25% de los votos. Con los intendentes peronistas hay una charla, si se quiere, de primus inter pares: “Yo estuve ahí, fui intendente y sé cómo es ese negocio”, les ha recordado, por su paso como alcalde de Tigre. Con ellos hay diálogos francos y un pedido claro: “Hay que hacer campaña vertical, de toda la lista. 15 días antes de 22 de octubre, nos volvemos a juntar para ver cómo estamos”. Es que Massa entiende que ningún intendente va a repartir una boleta que el vecino no quiera. Pero al mismo tiempo, es más importante tener un presidente peronista que una banca más o menos en el Concejo Deliberante.

Inflación vs avalancha de anuncios

El ministro de Economía sabe que además de movilizar al peronismo y de promover otra “campaña del miedo” sobre el riesgo Milei tiene que recomponer de manera urgente los ingresos y frenar los precios, que en agosto marcaron el récord de 12,4%, inédito en 30 años. Y convencer que lo que viene no será una continuidad del actual, sino un gobierno nuevo.

Por eso, desde el 27 de agosto y hasta ayer, 14 de septiembre, Massa anunció más de 20 medidas en clave electoral. Congelamientos de precios, acuerdos, bonos, suma fija, créditos, eliminación de retenciones para economías regionales, PreViaje, tasas de interés quietas, un dólar libre súper vigilado, y por último, esta semana, la virtual eliminación de hecho de Ganancias, la devolución de IVA y la Ley de Financiamiento para mejorar la calidad educativa y los ingresos de los maestros. Como en política, es a todo o nada.

Para robustecer las reservas, Massa también prepara una medida clave que todavía está en preparación y que apuntará a conseguir un plus de liquidación del agro. Según trascendió, habrá “garrote y zanahoria” para aquellos productores que todavía no hayan ingresado los dólares de sus exportaciones. Hay en la mira entre 1.600 y 3.000 millones de dólares.

Todo es parte de una avalancha de medidas para compensar el impacto del 20% de devaluación y mantener la competitividad electoral de Unión por la Patria. ¿Alcanzará la batería de anuncios? En el oficialismo evocan una experiencia internacional para mantenerse optimistas: la de Recep Tayyip Erdoğan, en Turquía, que perdió la primera vuelta y ganó en el balotaje, pese a un régimen de alta inflación, reservas escasas y devaluación. Mientras tanto, la oposición de Juntos por el Cambio alerta que los desequilibrios acumulados le suman peligros al futuro gobierno y le angosta los márgenes de acción. Otra edición de la pesada herencia.

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