Macri defaultea el PRO bonaerense y hasta Melconian se quiere bajar

Macri defaultea el PRO bonaerense y hasta Melconian se quiere bajar
El jefe de gobierno tomó el consejo de Durán Barba de que las elecciones de este año no son importantes para su candidatura presidencial. Todo indica que el PRO no tendría lista propia en la provincia. Angelici y Jorge Macri negocian por su parte con De Narváez. Otros dirigentes amenazan con pegar el portazo, entre ellos Melconian y Julio Garro.
Mauricio Macri encontró la excusa perfecta para abandonar el armado en la provincia de Buenos Aires: las elecciones legislativas de este año no son importantes y no repercutirán en su candidatura presidencial para 2015.

De eso lo convenció el consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba. En al menos tres reuniones repletas de dirigentes del PRO la cúpula del macrismo bajó línea en este sentido.

A Macri le cierra por todos lados este consejo, puesto está aburrido del armado territorial en la provincia que le viene siendo esquivo desde que entró en la política. Desde el año pasado el PRO viene acumulando frustraciones en el armado bonaerense.

Luego de que Gabriela Michetti destruyera la estrategia del ministro de Gobierno, Emilio Monzó, de ser candidata en la provincia, Macri no pudo encontrar un candidato que le permita olvidarse de un acuerdo con Francisco De Narváez, con quien tiene un problema ya de carácter personal.

Tras bajar al ministro de Justicia, Guillermo Montenegro, a Macri le salió mal la estrategia de acorralar al Colorado con la figura tibia de Gustavo Posse, el intendente de San Isidro que no quiere abandonar la intendencia para pelear en una lista que no llega a los 10 puntos de intención de voto.

En la misma senda se encuentra el único candidato firme que le quedaba a Macri en la provincia: Carlos Melconian empezó a bajarse del armado del PRO. El economista se queja de que lo hacen ir a actos menores, con el mismo público de siempre.

Melconian no quiere terminar perdido en el quinto lugar –con suerte- en la lista de diputados de De Narváez y ya les dijo a sus amigos del PRO que está dispuesto a abandonar su sueño de llegar al Congreso.

La displicencia que demuestra el jefe de gobierno porteño hacia el armado bonaerense indica que el PRO no va a tener lista propia en la provincia de Buenos Aires, pese a que dirigentes como Federico Pinedo siempre sostuvieron que para soñar con Macri presidente en 2015, había que alcanzar los 20 puntos en ese distrito clave.

Sálvese quien pueda

Sin embargo, ante la indefinición de Macri, los dirigentes bonaerenses del PRO no se quedaron de los brazos cruzados y comenzaron a negociar por su parte.

En los últimos días avanzó el acuerdo entre Jorge Macri y Francisco De Narváez. El intendente de Vicente López se cansó de esperar su primo y negoció su apoyo al Colorado si es que su ex compañero de fórmula en 2007 le asegura tres cosas: la reelección de la diputada nacional Soledad Martínez, líder de la Juventud PRO nacional y de su riñón; la reelección del senador de la Primera Sección Aníbal Asseff y un lugar en la lista de diputados provinciales por la Tercera Sección.

Este acuerdo se suma al que ya había concretado con De Narváez otro de los hombres fuertes del PRO, el “Tano” Daniel Angelici. El presidente de Boca ya acordó los primeros lugares de la lista con el ex dueño de Casa Tía para las próximas elecciones en Mar del Plata.

Angelici y De Narváez acordaron que el primer candidato a concejal en la ciudad balnearia será el empresario Emiliano Giri, un hincha de Racing que es, desde hace años, mano derecha del presidente de Boca en su escalada política.

Por otra parte, los dirigentes de la Tercera, ya comenzaron a advertirle al armador del PRO en la sección electoral más populosa de la provincia, el ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, que van a cerrar con De Narváez si el PRO no acelera una definición.

Como anticipó LPO, un grupo del PRO peronismo de La Matanza no soportó la candidatura del ex árbitro Javier Castrilli y se fugó a las filas del intendente de Tigre, Sergio Massa.

En tanto que el histórico referente del PRO en La Plata, Julio Garro, es otro de los ejemplos de la situación que atraviesan varios dirigentes macristas que amenazan con pegar el portazo ante la indefinición del líder del PRO.

Garro, que fue dos veces candidato a intendente de Macri en la capital provincial, le estuvo pidiendo pista a Gerónimo “Momo” Venegas para intentar renovar su banca en la Legislatura bonaerense de la mano del partido Fe, el sello del titular de la Uatre.

Este contexto revela la incómoda situación que atraviesa el ministro de Gobierno porteño, Emilio Monzó, que fue elegido por Macri para, entre otras cosas, fortalecer la estructura del PRO en la Provincia.

Monzó se corrió de la provincia y, según entienden los macristas locales prácticamente se la entregó a Francisco de Narváez a cambio de asegurarse la candidatura de su colaborador Marcelo Daletto en la Cuarta Sección. El ministro de Gobierno, sin embargo, niega estas versiones.

Comentá la nota