Luego de reunir al peronismo, Kicillof motoriza la resistencia al decretazo

Luego de reunir al peronismo, Kicillof motoriza la resistencia al decretazo

El gobernador bonaerense convocó el viernes en La Plata a un encuentro que congregó a los principales dirigentes de la Provincia incluyendo a Máximo Kirchner y Sergio Massa. "Es el mismo ajuste de siempre", planteó ayer Kicillof sobre el decretazo de Javier Milei, redactado por abogados de grupos económicos. La primera parada del peronismo para canalizar la protesta al DNU será el miércoles con la movilización a Tribunales y seguirá con la actuación de los bloques en el Congreso.

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FERNANDO CIBEIRA

"Debería llevarlo al Parlamento y discutirlo con las representaciones que hay, es lo que indica el sistema democrático. Claramente es un atropello a la división de poderes. Yo no tengo DNU, pero podrían imaginarse lo que caería sobre mí si hiciera algo parecido en la Provincia", reflexionó el gobernador bonaerense Axel Kicillof respecto al mega DNU firmado por Javier Milei, que aparentemente fue escrito a varias manos entre el asesor sin cargo Federico Sturzenegger y estudios privados que trabajan para los principales grupos económicos del país. El viernes, Kicillof tomó la bandera contra el decretazo de ajuste y juntó en el mismo salón a Máximo Kirchner, Sergio Massa, sus ministros, intendentes y legisladores para analizar las posibles consecuencias de esas medidas y trazar la estrategia para enfrentarla. La primera parada, importante, será este miércoles frente a Tribunales en la marcha convocada por la CGT a la que se plegaron ayer las dos CTA. 

Probablemente, sólo Kicillof podría haber organizado con tanta velocidad un encuentro como el que se realizó el viernes en La Plata. Desde el día de su reasunción en la Legislatura bonaerense, el gobernador tomó la lanza contra el modelo liberal en marcha que -lo subrayó ayer- no tiene nada de novedoso, sino que es el mismo ajuste de siempre. "Un ajuste ortodoxo, clásico", recordó que lo definió el propio Milei. Un apretón fiscal, junto a otro monetario y una devaluación. Las consecuencias la pagarán trabajadores, jubilados y pymes, muchos de ellos habitantes de la geografía bonaerense, nada que ver con la casta. "Es el mismo ajuste de siempre, la única diferencia es que esta vez no hubo ninguna compensación para los que lo padecen", explicó el gobernador.

El ahora ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, fue claro en cuanto a que ningún dirigente peronista puede mostrar dudas respecto a qué posición sostener ante el DNU. "La gente nos va a estar mirando", advirtió en El Destape Radio,  y deslizó algo sobre algunos gobernadores que exhibieron algún titubeo luego del encuentro de la semana pasada en la Casa Rosada con Milei. Con todo, aclaró que lo que se veía ahora era a un peronismo todavía golpeado por la derrota electoral pero "muy unido". "No perdimos la responsabilidad de representar a los laburantes", subrayó. Como al pasar, recordó que, a esta altura, en el gobierno de Mauricio Macri ya había algunos que "se habían vendido por dos sanguchitos".

 

 

Varios dirigentes de la Provincia respiraron aliviados cuando vieron la mesa principal del encuentro del viernes, donde quedó claro que si había alguna rencilla pendiente quedaba atrás ante la necesidad de hacerle frente a la brutal ofensiva libertaria que hasta pretende pasarse por alto al Congreso y que generó una reacción espontánea de la gente que salió a cacerolear en todo el país. "Convocamos a todos los actores y sectores de nuestra vida política y social, a los partidos políticos, los sindicatos, los empresarios y representantes de las pymes, a los movimientos sociales y bloques en el Congreso de la Nación a rechazar las medidas propuestas por el presidente Milei", sostuvo el comunicado del PJ Bonaerense que preside Máximo Kirchner en su llamado a la unidad.

 

 

Tal vez, más puede haber sorprendido la reaparición de Massa, quien se mostró junto a un grupo de legisladores cercanos analizando los alcances de la medida, entre ellos el ex gobernador entrerriano y ahora diputado Gustavo Bordet y al santafesino Roberto Mirabella, referenciado en el ex gobernador Omar Perotti. El ex ministro y candidato presidencial de Unión por la Patria se encuentra evaluando ofertas laborales, pero se quedará en el país trabajando en su fundación "Encuentro", donde plantearán propuestas diferenciadoras del mega ajuste que impulsa la Rosada. Una convicción que se habló en la reunión en La Plata es que el peronismo no sólo debe representar la resistencia al plan de Milei, sino también una alternativa diferente para salir de la crisis.

El ex titular de Aduana, Guillermo Michel, mano derecha de Massa, puntualizó ayer que de acuerdo a las iniciativas que se promueven desde el Ejecutivo pagará más impuestos una pyme que a una multinacional con sede en Luxemburgo y que eso afectará el consumo interno. De acuerdo a los estudios de opinión que estuvieron analizando en la fundación, el votante "prestado" que eligió a Milei en el balotaje hoy está asustado por los cambios radicales planteados por el ministro Toto Caputo y los incluidos en el DNU. "Buscar consensos es importante", es lo que surge de esos trabajos. Es a la porción de la sociedad que habría que hablarle.

El primer desafío de esta "unidad en acción" del peronismo será la movilización lanzada por la CGT a Tribunales, donde presentarán un amparo ante la avanzada sobre derechos laborales incluida en el decretazo del Ejecutivo. Entre otras cosas, limita el derecho huelga, condiciona las asambleas, termina con la ultraactividad de los convenios colectivos y le apunta a los sindicatos y a las obras sociales. “Metieron un capítulo laboral importantísimo y no declararon la emergencia laboral y no pueden hacerlo por la tasa de ocupación que tiene nuestro país”, sostuvo el secretario general de la central, Héctor Daer. El timming acerca de cómo llevar la protesta -ante algunos dirigentes que ya reclaman una convocatoria a un paro general- podría convertirse en el corto plazo en un motivo de tensión interna.

El otro escenario será el Congreso, donde los bloques de Unión por la Patria se vienen mostrando abroquelados en la resistencia al decretazo. Que más, que menos, todos las bancadas exhibieron su rechazo ante una norma que se desentiende de las funciones del Poder Legislativo y que, unánimente, todos los constitucionalistas tildaron de ilegal, incluso causal de juicio político contra el Presidente. Tanto en Diputados como en el Senado, la actitud mostrada por la UCR que preside el senador Martín Lousteau, más los bloques de Cambio Federal de Miguel Angel Pichetto, la Coalición Cívica de Elisa Carrió y algunos partidos provinciales, hace pensar que están los números para que el Congreso rechace un DNU por primera vez en la historia. 

Dado que el contenido del decreto fue ponderado -al menos en parte- por varios de los diputados de estos bloques habría que pensar que si se copiaran los artículos del decreto en proyectos de leyes -como reclamó Lousteau- otro podría ser el cantar. Pero, mientras tanto, el rechazo legislativo a una iniciativa que Milei presentó como fundacional para su gobierno le significaría una derrota política de importancia a poco de iniciar su mandato. El verano pinta muy movido.

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