Muy seguro, Cornejo habló de una “derrota contundente” del oficialismo y sostuvo que no se puede “esperar al 10 de diciembre” para abordar algunos problemas provinciales.
las 22.10 Alfredo Cornejo y Laura Montero se plantaron ante la prensa para asegurar que habían ganado la elección, al menos según los números que manejaba el Frente Cambia Mendoza. Es correcto decir que Cornejo se plantó ante la prensa. Porque la actitud del aspirante radical fue la de ganador, sin mucha pompa, pero llamando al gobernador Francisco Pérez a iniciar conversaciones para una transición ordenada.
El bunker radical no mostraba nada fuera de lo común. Había mucho dirigente con los celulares en las orejas, muchas consultas sobre la evolución del escrutinio, mientras miraban de reojo los datos que filtraba el oficialismo. Alguno hasta se rascaba la cabeza y decía que las cuentas del peronismo no eran compatibles con las propias.
Lo más extraño era ver dirigentes radicales nacionales y provinciales todos juntos, incluso algunos que estaban distanciados. Ahí estaban los nacionales el jujeño Gerardo Morales, el bonaerense Ricardo Alfonsín, el rionegrino Horacio Massaccesi, el chaqueño Angel Rozas, el formoseño Luis Naidenoff, el fueguino Federico Sciurano, el entrerriano Atilio Benedetti y el tucumano José Cano.
También estaban los locales Roberto Iglesias y Julio Cobos, ambos enfrentados en la elección de 2013. Ayer se saludaron con distante apretón de manos. Hablando de distanciados, también estaba el presidente de la UCR, Ernesto Sanz. Ahí pululaban por el primer piso del hotel Aconcagua, alguno comiendo un sandwich, pero nadie demasiado preocupado.
Pasadas las 22, Cornejo y Montero aparecieron y solos se hicieron cargo del triunfo (ver aparte). Entonces el intendente de Godoy Cruz empezó a probarse el traje de gobernador.
“Creemos que Mendoza bien administrada puede mejorar... No prometimos demagógicamente cambios de la noche a la mañana. Y no vamos a hacerlo ahora. Van a ser cambios paulatinos, pero cambios al fin, porque Mendoza necesita urgente tener una buena administración de sus servicios públicos y encarar una nueva economía que dé más trabajo, que le dé garantías de inversión, de desarrollo y que el Estado apalanque esa actividad con buenos servicios públicos”.
Luego Cornejo envió un mensaje al oficialismo: “Esperamos que quienes están en el gobierno acepten esta contundente derrota y que Mendoza quiere cambios”.
Y esta oración abrió la puerta a la polémica con el Frente para la Victoria. “Estamos prestos a conversar con las autoridades actuales, para ir buscando solución a los problemas. Mendoza no puede esperar al 10 de diciembre. Mendoza tiene que ir mejorando poco a poco, aun con esta administración legalmente constituida a la que le quedan muchos meses de mandato”.
Era inevitable que el aspirante radical respondiera además a la lectura de los resultados que el peronismo pretendía instalar en la opinión pública, en la que los votos obtenidos por todos los candidatos del FpV se sumarán en la general del 21 de junio. “Todos sabemos que la suma del FpV no es la suma del FpV. Estamos doblando a la fórmula que gana la interna del FpV”, esa fórmula aludida es la que encabeza Bermejo.
Y ahí Cornejo volvió a fustigar a Pérez: “Por lo tanto con este mensaje contundente de los mendocinos, creemos que es conveniente una campaña de muchísima armonía, de muchas propuesta, pero fundamentalmente de mucho realismo. Necesitamos un debate de calidad, necesitamos que el gobernador deje de no reconocer la realidad de nuestra economía y de la crisis fiscal que atraviesa”.
Macri mandó saludos a la distancia
Mauricio Macri mandó la salutación a Alfredo Cornejo por la victoria electoral. “Queremos un futuro mejor para todos los argentinos y para eso trabajaremos en conjunto”. En el hotel Aconcagua, Cornejo decía que “la lectura lógica de que detrás de nuestra fórmula está la oposición es correcta. Pero en esta noche preferíamos que el resultado sea puramente provincial”.
De pronto pareció que Cornejo tomaba distancia del jefe de gobierno porteño: “Ante los mendocinos esto es una eleccion a gobernador y como tal queremos mostrar lo que votaron los mendocinos”, decía más adelante el precandidato más votado de ayer.
Ni Sergio Massa ni Mauricio Macri pudieron festejar en Mendoza. Aunque Macri tuvo el consuelo de estar en Santa Fe, donde Miguel Del Sel iba al frente.
Un triunfo que sirvió para curar heridas
El rol de los dirigentes nacionales de todo el país que llegaron a Mendoza pareció reducido a un abrazo y una foto. Invitados por el titular de la UCR, Ernesto Sanz, para muchos pareció más un mensaje de unidad después de las heridas que dejó la Convención nacional de Gualeguaychú, esa en la que Sanz impuso el acuerdo con el Pro de Mauricio Macri y que dejó fuera de la carrera nacional a Julio Cobos.
A todos se los vio paseando por los pasillos casi sin ser molestados. Y en la conferencia de prensa estuvieron todos a un costado, dejando en el centro de la escena a Alfredo Cornejo y a Laura Montero. Ellos solos, aunque al final hubo una foto con todos.
Tal vez para no dejar tan afuera del festejo a los otros socios del Frente Cambia Mendoza, socios que tienen aspiraciones, como Mauricio Macri y Sergio Massa, a quienes el propio Cornejo les pidió que no vinieran a Mendoza a brindar.
















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