Cambiemos crece en el Congreso y rozaría el quórum con aliados provinciales

Cambiemos crece en el Congreso y rozaría el quórum con aliados provinciales

Si suma fuerzas alternativas podría prescindir de la mayoría de los gobernadores. La caída del PJ.

Cambiemos es la fuerza que más creció en el Congreso y si bien no llegará al quórum propio podría quedar muy cerca sólo con la ayuda de los bloques provinciales, casi siempre generosos con el Gobierno de turno.

Llegaría con más tranquilidad aliado a cualquiera de las variantes del peronismo, pero no necesitará un acuerdo de cúpulas amplio como promueven los gobernadores hace meses. El viernes en la quinta de Olivos, Mauricio Macri los recibirá y se los hará sentir.

Los números se lo permiten. Con el escrutinio provisorio, Cambiemos pasaría de 86 a 107 diputados nacionales, 22 menos que el quórum. Serían 50 del PRO, 43 UCR, 10 de la coalición cívica y 4 de monobloques cercanos.

La pésima elección de los gobernadores peronistas achicó las expectativas de una bancada voluminosa, integrado por peronistas no kirchneristas y resabios del Frente Renovador, que a priori no superaría las 45 bancas.

El primer grupo está representado en el Bloque Justicialista, que se elevaría de 17 a 20. El massismo perdió 6 diputados por su debacle en Buenos Aires, pero conserva todo lo obtenido en 2015; mientras que Juan Schiaretti retuvo sus 3 cordobeses y mantiene 2 más hasta 2019. 

Junto a diputado de Mario Das Neves que entró en el último suspiro, lo que hoy es el frente UNA sostendría 25 votos y para sumarlos los gobernadores podrían ofrecerle la jefatura de bloque a Graciela Camaño.

Hasta el viernes, sobraba expectativa para que los caudillos que aún tienen sus diputados en el FpV-PJ los muden a otra bancada peronista, pero la floja performance de este domingo dejó ese experimento en un limbo. 

Aun así, se espera que el sanjuanino José Luis Gioja se mude junto a sus dos coterráneos que ganaron su banca  y envíen sus duplas de diputados logradas en esta elección los gobernadores Juan Manzur (Tucumán) y Gustavo Bordet (Entre Ríos).

Domingo Peppo sólo mandaría una de las dos (Juan Mosqueda) y la rionegrina María Emilia Soria fue reelecta y se define como leal a Gioja, presidente del PJ.

La ecuación perfecta de este peronismo se completa con los 5 diputados del Movimiento Evita, pero aún con todas esas fugas el FpV podría acercarse a 70 diputados identificados con Cristina Kirchner.

La ex presidenta confía coordinar los 40 con mandato hasta 2019 (la mayoría los punteó a gusto en 2015) y esta tarde, aún en la derrota, se aseguró 13 bancas fieles en Buenos Aires, 3 en Ciudad, 2 en Santa Fe y otras bancas por Salta, Córdoba, Neuquén, Santa Cruz y Tierra del Fuego, entre otras.

El secreto del recinto de Diputados serán los bloques provinciales, expresiones minoritarias que responden a gobernadores sin partido político, pero que sumadas podrían dejar a Cambiemos al filo del quórum.

La aplastante victoria del Frente Cívico de Santiago del Estero lo mantendrá con 6 bancas y el Frente Renovador para la Concordia de Misiones tendrá 4 votos y se consolidó como fuerza propia tras sus años kirchneristas.

Adolfo Rodríguez Saá revirtió el resultado de las primarias y seguirá con 3 diputados fieles y el Movimiento Popular Neuquino y el socialismo sólo hablarán con un representante.

Si Macri tensa su relación con el peronismo en su amplitud podría aliarse con estos grupos y pedir ayuda en monobloques sueltos, sin jefe y dispuestos a escuchar propuestas, como el salteño Alfredo Olemdo, la tucumana María Villavicencio o la bloquista sanjuanina Graciela Caselles. Todas escucharían ofertas.

Avance oficial en el Senado

Cambiemos igualó el resultado de las primarias en el Senado, con la sorpresa del triunfo en La Rioja sobre Carlos Menem y la derrota en San Luis, donde en agosto habían dado el batacazo ganándole a Adolfo Rodríguez Saá.

El oficialismo renovaba 3 bancas y sumó 12, por sus victorias en Buenos Aires, Jujuy, La Rioja y Santa Cruz. Obtuvo la minoría en Formosa, San Juan, San Luis y Misiones. Tendrá 23 bancas puras, pero suma a los aliados Oscar Castillo (Catamarca) y Carlos Reutemann (Santa Fe) y así queda a 12 del quórum. 

El peronismo sólo ganó Formosa y San Juan y fue minoría en Buenos Aires, La Rioja, Jujuy y Santa Cruz, para redondear 29 bancas propias. Claro que varios responden a Cristina Kirchner, que esta noche dijo que la oposición deberá liderarla Unidad Ciudadana.

Si Miguel Pichetto insiste en desconocerla y desplazarla de su bancada, con seguridad la seguirán Anabel Fernández Sagasti (Mendoza), Ana Claudia Almirón (Corrientes), Marcelo Fuentes (Neuquén), Ana Ianni (Santa Cruz), Nancy González (Chubut) y tal vez María Pilatti de Vergara (Chaco).

Aunque números en mano, más de un senador hará borrón y cuenta nueva y buscará la unidad, sobre todo porque Cambiemos puede llegar al quórum sin tocar el timbre de un peronista.

Necesita un acuerdo sólido con partidos provinciales, representados en múltiples expresiones como los 3 santiagueños y las duplas que reportan a los gobernadores de Neuquén, Misiones y San Luis.

Además, gobernadores peronistas alejados del PJ tendrán representación como los dos pampeanos que responden a Carlos Verna, o los referentes de Juan Scharetti (Carlos Caserio) y Mario Das Neves (Alfredo Luenzo). 

Estos dos últimos ya hablaron de hacer un interbloque de partidos provinciales, capaz de permitirle a Cambiemos ignorar al peronismo. 

Si hace falta, Cambiemos podrá tentar a senadores sueltos y sin jefe claro como la fueguina Miriam Boyadjan (fue massista y ya tuvo contactos con emisarios del Gobierno) o el salteño Juan Carlos Romero, antikirchnerista de siempre.

Su coterránea Maria Fiore Viñuales, más cercana a Urtubey, mantiene su monobloque y hasta ahora fue fiel al PJ. Sólo hasta ahora.

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