Tormenta en el PRO: sospechan que Macri busca una PASO presidencial con Bullrich en 2027

Tormenta en el PRO: sospechan que Macri busca una PASO presidencial con Bullrich en 2027

El expresidente redactó el comunicado sin consultar a los diputados ni a los dirigentes, y muchos sectores que dependen de Milei entraron en ebullición

 

Por Mariano Obarrio

El "Manifiesto Próximo Paso", redactado por Mauricio Macri y Fernando de Andreis sin consultar a sus subalternos, detonó una fuerte discusión interna en el PRO y abrió múltiples interpretaciones políticas sobre el futuro del expresidente, la relación con Javier Milei y las ambiciones de Patricia Bullrich. En el macrismo conviven hoy cuatro tribus distintas, con una conducción desdibujada y una tensión creciente sobre cómo convivir con La Libertad Avanza sin desaparecer en el intento.

El manifiesto rupturista con la gestión de Milei fue una sorpresa incluso para el jefe del bloque de diputados del PRO, Cristian Ritondo. "Yo me enteré del manifiesto cuando lo vi en redes; desconocía el tema", dijo Ritondo a iProfesional.

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"El manifiesto fue escrito por Mauricio y De Andreis a solas y no fue consultado con nadie del partido. En el bloque de diputados de Cristian Ritondo se enteraron por los diarios y los ánimos están caldeados", señaló a este medio otra importante voz partidaria que milita con Macri desde hace 20 años.

Sin embargo, debajo de esa aparente disciplina comienzan a aparecer otras señales. En sectores del PRO, y también cerca del oficialismo, creen que Macri empezó a jugar a largo plazo: desgastar lentamente a Milei sin romper, preservar la identidad propia y preparar una gran interna opositora para 2027.

En ese esquema imaginan una PASO presidencial entre un candidato de Macri —o el propio expresidente— y la senadora Patricia Bullrich, si es que consuma un alejamiento de Milei que, por ahora, ni siquiera ella anunció. Tampoco en la Casa Rosada piensan en romper con Bullrich, más allá de que las tensiones con Karina Milei van en aumento, especialmente luego de que la senadora exigió a Manuel Adorni que presente cuanto antes su declaración jurada para terminar con las sospechas de enriquecimiento ilícito que investiga el fiscal Gerardo Pollicita en el juzgado de Ariel Lijo.

La lista de los que no fueron consultados y la furia interna

Altas fuentes partidarias aseguraron que "Mauricio puso el sello del PRO en el comunicado, pero no fue consultado ninguno". Y enumeraron: "Ni Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño; ni los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos) e Ignacio Torres (Chubut); ni el jefe del bloque de diputados, Cristian Ritondo; ni el jefe de la bancada de senadores, Martín Goerling; ni la vicepresidenta del PRO, María Clara Muzzio".

"Fue una decisión de ellos; por ahora es un manifiesto de Mauricio, no de nosotros", dijo uno de los consultados. Los ánimos están muy enrarecidos en el macrismo puro.

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En el G25 —un grupo fundado hace 20 años por exjóvenes que entonces tenían hasta 25 años, y que hoy conduce Guillermo Dietrich— hubo cruces virulentos en un grupo de chat. "Muchos están indignados con el manifiesto porque consideran que hay que apoyar a Milei y a Adorni y no dejarse llevar por el periodismo", señalaron fuentes de dicha agrupación.

Muchos consideran que las desventuras del Vocero Presidencial respecto a su presunto enriquecimiento patrimonial son una operación mediática. Otros, en cambio, como Macri, sostienen que Milei y Adorni están muy desgastados y casi sin retorno.

El "Manifiesto Próximo Paso" fue una declaración que Macri publicó con el sello del PRO el domingo último por la noche para diferenciarse de Milei. Allí señaló que "no siempre hay que apoyar lo que no está bien" y marcó un rumbo autónomo para las elecciones de 2027. El texto sorprendió a todos y desató la ebullición y el debate interno.

Macri consulta a las pirámides mientras el PRO explota

Actualmente, Mauricio Macri se encuentra en Egipto. "Le está preguntando a las pirámides cómo seguir", bromeó un allegado. Pero aun a miles de kilómetros logró alterar el ecosistema del PRO con un texto que muchos interpretaron como algo más que una reflexión doctrinaria.

En rigor, el documento fue leído dentro del partido como una advertencia política, un intento de recuperar centralidad y, para algunos, el primer borrador de una estrategia presidencial hacia 2027. El texto, elaborado junto con Fernando de Andreis, cayó como una bomba en distintos sectores, incluso en el G25 de Guillermo Dietrich. Allí aparecieron críticas internas, reproches cruzados y una discusión incómoda: si era momento de marcar diferencias con Milei o cerrar filas detrás del Gobierno mientras escala el escándalo que rodea a Adorni por las denuncias de enriquecimiento ilícito.

Muchos dirigentes del PRO con responsabilidades territoriales creen que no hay margen para romper con La Libertad Avanza. Gobernadores, intendentes y armadores entienden que el votante opositor sigue acompañando a Milei y que cualquier movimiento brusco podría dejarlos fuera del tablero, dividir el voto de derecha y abrir el paso a un triunfo peronista en sus distritos.

"Hay que defender al Gobierno", repetían varios en chats privados. Algunos incluso compraron completamente el relato libertario según el cual las denuncias contra Adorni forman parte de una operación periodística y el escándalo está "sobredimensionado".

La hipótesis de una PASO presidencial que ya circula en la Casa Rosada

Sin embargo, en sectores del PRO y cerca del oficialismo, insisten en que Macri empezó a jugar a largo plazo: desgastar lentamente a Milei sin romper, preservar la identidad propia y preparar una interna opositora para 2027. En ese esquema ya imaginan una PASO presidencial entre un candidato de Macri —o el propio expresidente— y Patricia Bullrich.

La hipótesis no es descartada ni siquiera en la Casa Rosada. Aunque Bullrich hoy permanece alineada con Milei y no tiene pensado abandonar La Libertad Avanza, en el Gobierno observan con desconfianza sus movimientos. Sospechan que la ministra ya empezó a construir una alternativa propia para el caso de que el Presidente llegue debilitado al final de su mandato. "Se está posicionando para 2027, no sabemos si dentro o fuera de LLA", dicen.

"Nadie hará nada para romper porque a nadie le conviene. Patricia es Patricia: tensiona para posicionarse y negociar mejor", señalan cerca de Milei. Y agregan una frase que resume el clima político: "Se adelanta a la pelea del 27".

En el G25 hay una amplia mayoría que no quiere saber nada con el regreso de Bullrich al PRO. Así como De Andreis que dijo en estas horas que vetaría el regreso de la senadora a las filas macristas. "Me parece que lo mejor que podría hacer Patricia por el país es dejar de pasar de un lugar al otro, de un partido a otro", dijo De Andreis, mano derecha de Macri.

De todos modos, en un caso de ruptura con Milei, Bullrich podría competir con una estructura partidaria propia dentro de un frente junto con el PRO, la UCR y la Coalición Cívica, como imaginan algunos integrantes del macrismo. Pero ella está lejos aún de plantear semejante alternativa.

Bullrich, por ahora, mantiene un discurso prudente. Solo reclama que Adorni muestre su declaración jurada o dé un paso al costado para evitarle más daño político al Gobierno. Pero dentro del PRO muchos creen que detrás de esa moderación hay otra lógica: cuidar su capital político mientras espera ver hasta dónde resiste Milei. El manifiesto de Macri alimentó todavía más esas especulaciones.

Los misiles políticos ocultos en el texto de Macri

El documento tiene un tono deliberadamente ambiguo. Por un lado, reivindica el cambio iniciado por Milei y recuerda que "el PRO estuvo ahí, del lado del cambio, sin especular". Pero inmediatamente introduce una crítica directa a la gestión libertaria: "Hay una diferencia entre que los grandes números mejoren y que tu vida mejore".

Y luego endurece el mensaje contra "los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer". Fue un tiro directo al corazón de Milei, Karina Milei y Manuel Adorni, por no realizar —según esta óptica— los mismos sacrificios con su patrimonio.

La frase fue leída dentro del PRO como un misil político dirigido a varios destinatarios simultáneos: funcionarios libertarios, el entorno presidencial y sectores del Gobierno acusados de exigir austeridad mientras exhiben privilegios. El texto también marca otra diferencia conceptual con Milei: "Acompañar el cambio no es aplaudir todo". Una línea que varios dirigentes interpretaron como el intento de Macri de despegarse del oficialismo sin abandonar la alianza política de fondo, luego de haber apoyado en el Congreso casi todas las leyes del ajuste fiscal de Milei.

En otras palabras, Macri apuesta a apoyar pero diferenciarse. Una gimnasia política compleja para un PRO que hoy parece más un archipiélago que un partido. Actualmente conviven cuatro grandes grupos internos: el núcleo duro de Macri y De Andreis, con Dietrich como uno de sus principales referentes; el sector de María Eugenia Vidal y Silvia Lospennato, identificado con un macrismo más moderado; los dirigentes directamente alineados con Milei, como Cristian Ritondo y Diego Santilli, con sus matices; y una mayoría silenciosa de dirigentes que todavía no sabe hacia dónde correr.

Ritondo, de hecho, no estaba al tanto de la difusión del manifiesto, y en varios sectores cayó mal la falta de consulta previa; otro síntoma del estado actual del partido.

Jorge Macri ya imagina una alianza con LLA en la Ciudad

Mientras tanto, Jorge Macri observa el escenario con pragmatismo. En la Ciudad ya imaginan una alianza electoral con La Libertad Avanza —a la que consideran que se debilitará en un año y no tendrá candidato propio— para evitar dividir el voto no peronista. Incluso algunos sueñan con una PASO porteña dentro de un frente común donde Bullrich podría ser la contendiente de Jorge Macri si Milei va por su reelección.

Pero algunos visualizan a Bullrich con otros objetivos: su norte sigue siendo la Casa Rosada. "Es su última oportunidad presidencial", dicen en el PRO, intentando interpretar los últimos movimientos de la senadora.

Por ahora nadie rompe. Nadie quiere pagar el costo de dinamitar la alianza que sostiene al Gobierno. Pero el manifiesto dejó algo claro: el PRO empezó a discutir el día después de Milei incluso antes de que este termine de acomodarse en el poder. Y cuando empiezan las discusiones sucesorias, es porque la calma dio paso a las tormentas.

 

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