El peronismo hizo valer su hegemonía en Tucumán y Wado de Pedro lanzó su desafío nacional: "No vale todo"

El peronismo hizo valer su hegemonía en Tucumán y Wado de Pedro lanzó su desafío nacional:

El Frente de Todos en Tucumán se impuso a Juntos por el Cambio con el 56% de los votos y renovó su gobierno, una vez más, en la provincia más pequeña del mapa que concentra al 3,6% del padrón electoral. El capítulo que se abre al interior del peronismo

Mariano Beldyk

Con 81% de las mesas procesadas, el Frente de Todos en Tucumán se impuso a Juntos por el Cambio con el 56% de los votos y renovó su gobierno, una vez más, en la provincia más pequeña del mapa que concentra al 3,6% del padrón electoral. De esta manera, Osvaldo Jaldo se consagra como el nuevo gobernador tras haber sido vice y una figura gravitante del peronismo local.

La coalición opositora obtiene un 33%, un resultado mucho mejor al de hace cuatro años cuando apenas había rondado el 20% pero lejos aún del oficialismo. Y el último de los candidatos oficiales de Javier Milei, Ricardo Bussi, no alcanzaba el 4% de los votos en una performance muy por debajo de lo esperado.

Tal como sucedió con Juntos por el Cambio en San Luis y Mendoza, también el Frente de Todos procuró nacionalizar el resultado de la elección. Lo curioso es que, desde un primer momento, la campaña del peronismo local se basó en provincializar su discurso, la misma estrategia que siguieron el resto de los distritos que desdoblaron sus comicios. 

Pero ayer, en las horas siguientes al cierre, no solo varios gobernadores del norte se hicieron presentes -Raúl Jalil (Catamarca), Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero)- sino que el propio ministro del Interior, Wado de Pedro, aterrizó en la capital.

"No hay cautelar ni partido judicial que pueda proscribir el sentimiento de un pueblo" saludó, al felicitar a Osvaldo Jaldo por el triunfo del peronismo en las elecciones provinciales. Y dedicando ese mensaje a la Corte Suprema que había vetado la candidatura de Juan Manzur como vice a solo días de la fecha original de la elección, el el 14 de mayo pasado.

"Los intentos de judicializar la política han generado rechazo y la gente se ha expresado pacíficamente en el sentido contrario a estas maniobras y en apoyo a la democracia porque no hay cautelar ni partido judicial que pueda proscribir el sentimiento de un pueblo", añadió. "Cuando la oposición no puede ganar en las urnas, quiere gobernar con el Poder Judicial. Y el accionar de la Corte es muy grave, tenemos que restablecer el equilibrio institucional: respetar la Constitución y las leyes. No vale todo", remarcó.

También el Presidente Alberto Fernández se había expresado en igual sentido desde sus redes sociales y se espera su presencia en Tucumán durante la jornada. Y Jaldo, al tomar el micrófono y festejar junto al mandatario saliente y su vice, Miguel Acevedo, también procuró nacionalizar el resultado en un mensaje que recordó las visitas de varias de las figuras de Juntos por el Cambio a la provincia en el cierre de la campaña.

"Hoy no tengo duda que una vez más el pueblo tucumano eligió a los más capaces. Eligió a aquellos que estamos preparados para gobernar la provincia. Y así como hay ganadores, hay perdedores y no solo locales. Aquí en Tucumán perdió Larreta, Bullrich, Macri, y todos los que han venido a acompañar. En Tucumán, Juntos por el Cambio perdió", desafió Osvaldo Jaldo poco después de las 23.

¡Felicitaciones @OsvaldoJaldo! El camino construido con @JuanManzurOK y tu voluntad inquebrantable por seguir mejorando la calidad de vida de las y los tucumanos ha sido retribuida. pic.twitter.com/WEBmhAweeR

— Alberto Fernández (@alferdez) June 12, 2023

La pelea interna del peronismo

El peronismo libraba batallas en varias capas en Tucumán. La más importante de todas, por la continuidad de una hegemonía de 20 años que en la última elección de mitad de mandato, en 2021, llegó a zozobrar luego de que Juntos por el Cambio achicara la diferencia de 30 puntos que el peronismo había cosechado en 2019. La otra pelea se daba al interior del oficialismo por su conducción, entre el gobernador saliente, Juan Manzur, y su sucesor, Osvaldo Jaldo. Los resultados de anoche calarán en esta segunda pelea a partir de hoy.

"Hay que ver como el peronismo queda a partir de la elección ya que habrá una reconfiguración de todo el sistema político tucumano acorde a los números que conformen los nuevos legislativos, tanto a nivel provincial como los principales concejos deliberantes", reflexionó ante El Cronista el politólogo Juan Pablo Pinna. Y añadió: "En el Legislativo se habla que habrá muchos cambios, se rumorea que muchos pasarían al Ejecutivo como aliados de Jaldo. Y viceversa, en cargos estratégicos".

Desde que arrancó la campaña con la fecha original del 14 de mayo, Manzur procuró mantener su cuota de influencia en la puja interna que se da dentro del peronismo tucumano con quien supo ser su socio, luego su rival y finalmente socio una vez más. Tras correrse de la fórmula para habilitar la elección, Manzur colocó en su lugar, como vice, al actual ministro del Interior, Miguel Acevedo, dirigente con nexos fuertes con los municipios del interior provincial y hombre de su riñón.

Al nombrarse asimismo como "jefe de campaña" en vez de "vice" desde el principio, Manzur reforzó la idea desde un inicio de que la lapicera seguía en sus manos, aunque temporalmente cediera el sillón a Jaldo. El actual gobernador no resigna tampoco sus pretensiones nacionales aunque todo este episodio lo haya desdibujado. Y a la vez, muchos leen ahora en aquella etiqueta una movida precautoria frente a la posibilidad de un fallo adverso del máximo tribunal, como el que ocurrió.

Pero Jaldo no es un dirigente improvisado y el apartamiento de Manzur operó como un alivio en tanto lo exime de convivir con su principal rival interno en el binomio de poder. "Jaldo proviene de la sección Este de Tucumán, un bastión peronista, y siempre fue funcional a los armados cuando se lo necesitó, encabezando listas y aglutinando a gran parte del peronismo tradicional", explica a este medio Santiago González Díaz, docente de Ciencia Política de la UNSTA.

Al final, el binomio fue un tridente en el último mes de campaña. Y ayer Jaldo tuvo palabras de elogio hacia Manzur. Pero ahora es probable que también quiera escribir su propia historia como lo hizo durante su interinato con un poder "concentrado", según describen desde la provincia. Quienes lo conocen, destacan además su gran capacidad de construcción política.

Y frente a ello se abre la pregunta de cuáles serán los planes de Manzur desde hoy: volver a soñar con una candidatura presidencial, acompañar a otro candidato en la fórmula o, incluso, un cargo legislativo. De movida, es el suplente de Pablo Yedlin si el senador tucumano dejara su banca para asumir como legislador provincial, cargo por el que competía en esta elección.

En la vereda de enfrente queda posicionado un Juntos por el Cambio que apostó con fuerza a Tucumán para nacionalizar la elección con la presencia de gran parte de sus figuras en los días previos al cierre. La fórmula de Roberto Sánchez-Germán Alfaro, tejida entre San Salvador de Jujuy y la Ciudad de Buenos Aires con las gestiones de Gerardo Morales y Horacio Rodríguez Larreta, cosecha una mejor performance que hace cuatro años pero por debajo de las expectativas que tenía de las legislativas de 2021.

 

Incluso la pelea por San Miguel de Tucumán entre Beatriz Ávila, actual pareja del intendente que fue como vice en Juntos, Germán Alfaro, y Rossanna Chalha se libraba voto a voto, con una coalición opositora que fue dividida. Restaba confirmarse si revalida en los otros distritos bajo su control: Yerba Buena, Bellavista y Concepción para salvar el territorio que ya dominaba.

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