En la oposición tantean un acuerdo para unificarse en las primarias

Lo empujan sectores del empresariado enfrentados al Gobierno, lo activan Duhalde y Macri y tuvo recepción parcial de Cobos. El documento “en defensa de la democracia”, solidarizándose con Clarín y las consultoras privadas, fue el primer paso. El sueño es que una sola lista enfrente a Cristina en octubre o dos en el peor de los casos, con un preacuerdo para el ballotage.
Sectores de la oposición, liderados por Eduardo Duhalde y Mauricio Macri, trabajan la construcción de un acuerdo electoral amplio que, al menos, reduzca a un par la oferta de los rivales de Cristina Kirchner en octubre y evite que gane en primera vuelta, para lo que no sólo requiere un 40% de los votos sino de una diferencia de 10 con el segundo.

O sea, es la contracara de la estratgeia del kirchnerismo que ya con Néstor Kirchner en vida tenía claro que sus chances aumentaban en la medida que lograra atomizar a la oposición.

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Eduardo Duhalde

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La idea es acotar las chances de que eso ocurra y es fogoneada desde los grandes medios de comunicación y tiene a Duhalde como su mayor operador. Esta semana lo dejó claro con su participación en el acto por el segundo aniversario de Raúl Alfonsín, cuando habló de un gran acuerdo opositor.

Igual que los medios que empujan esta idea, para Duhalde no es alocado que toda la oposición se funda en un frente y libere el camino a octubre. Si no se puede, la de mínima es que no haya más de dos frentes opositores fuertes con la decisión de apoyarse ante un ballotage que, presumen, sería inevitable en ese escenario.

“Cristina no va a jugar a perder, por eso está esperando para ver como se termina de configurar el escenario”, se ilusionan los duhaldistas, quienes bregaron hasta el año pasado para que Daniel Scioli se anime a enfrentarla.

El bloqueo a Clarín le dio marco a esta ilusión. Por ese episodio, los referentes opositores de Diputados se reunieron el lunes y la mayoría se vio forzado a firmar ayer un documento para “proteger la democracia”.

El texto fue promovido por los diputados Federico Pinedo (Pro) y Patricia Bullrich (Coalición Cívica), obreros del Grupo A, como se denominó el año pasado al conglomerado opositor que dominó la Cámara baja. Sólo el Gen, el socialismo y Proyecto Sur no lo firmaron.

Por la UCR hubo señales diversas. Durante la presentación de su libro sobre educación, Julio Cobos dio muestras de sentirse cómodo mezclando a peronistas díscolos con radicales: estuvieron Gustavo Ferrari (ligado a De Narváez), Sonia Escudero (Peronismo Federal) y Federico Pinedo, arma de Macri para alianzas cruzadas desde el Pro.

A Alfonsín no se lo vio tan consustanciado con la idea aunque finalmente firmó el documento.

El escrito es un compromiso de los candidatos de respetar cuestiones que no son optativas como el no cumplimiento de los fallos judiciales y la defensa de la libertad de expresión, que prescribe la Constitución. Además, se solidariza con las consultadas privadas intimadas por el Gobierno por medir la inflación. Un dato: la últimade las sancionadas fue Ecolatina, creada por Roberto Lavagna, quien precisamente se alejó de Duhalde, por el acercamiento de este a Macri.

La unidad de casi toda la oposición en este texto es para algunos operadores de esta idea un importante primer paso. Presumen que, cuanto menos, garantiza una fusión para la segunda vuelta.

La presión a Pino y Lilita

A quienes se resistan ya hay un argumento para convencerlos: para llegar a octubre al menos hay que garantizar un piso electoral en las primarias abiertas del 14 de agosto, que no baje del 1,5% del padrón.

“Pino Solanas tendrá que ver como hace para conseguir que toda esa gente vaya a votarlo en una interna donde se presenta como ganador. Está claro que no leyó la ley”, repiten los duhaldistas. Al cineasta lo apoya la franja díscola de la CTA y Libres del Sur, supuestos encargados de esa tarea.

En la Coalición Cívica la primaria de agosto es un tema que inquieta, sobre todo en los distritos. Allí a los lilitos los atemoriza que sin un cruce directo nadie vaya a votarlos y no puedan llegar al piso del 1,5%. “Cada vez que le dijimos respondió que hasta mayo no podemos decir ni nunca ni es imposible”, contó a LPO un dirigente de la Coalición Cívica.

El problema de la legitimidad es una bandera duhaldista para juntar aliados pero también para exhibir territorio. Se encargará de hacerlo durante las ocho ediciones de la muy poco taquillera interna del Peronismo Federal, que pocos alcanzan a comprender.

“La gente del Pro cree que hay que ir detrás del que mide, nosotros queremos las urnas. Esa sí es una diferencia”, repiten cerca de Duhalde. Una de las tantas a desandar hasta junio, cuando habrá que presentar las listas para agosto.

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