La larga mano invisible del macrismo en la Andis

La larga mano invisible del macrismo en la Andis

Ya desde el primero de los audios filtrados, a Diego Spagnuolo se lo escucha embroncado con los hermanos Milei porque le habían intervenido "la caja" más jugosa de la Andis. 

Por Matías Ferrari.

"A mí me me pusieron un tipo que maneja todo lo que es la caja mía: un delincuente", dice y agrega que recaudaba para "Lule" Menem. Todo parece indicar que se refiere a Daniel Garbellini, un funcionario con pasado en distintas administraciones macristas que estuvo a cargo del Programa Incluir Salud hasta que se desató el escándalo. Garbellini había sido designado formalmente en junio de 2024, pero no fue el único que desembarcó por orden de la Rosada en la cueva de las coimas. La trama incluye a varios otros personajes por ahora vinculados al caso en un segundo plano, pero que seguramente empezaron a temblar cuando el fiscal Franco Picardi mandó a allanar nuevamente las oficinas del organismo a fines de esta semana. Se trata de "los cinco magníficos de Garbellini", como relató una fuente de la Andis a Página/12. Algunos ya fueron citados por la justicia en causas anteriores vinculadas a la compras de medicamentos, como el asesor legal del área, Darío Mizrahi; otros aparecen mencionados indirectamente en las filtraciones, como Pablo Atchabahian, quien como dice Spagnuolo "estaba en la gestión de Macri y se fue con denuncias". 

Atchabahian había sido el titular del Incluir Salud durante el último tramo de la gestión Cambiemos. Allí fue el jefe directo de Garbellini hasta diciembre de 2019. Tal como dice el audio, Atchabahian terminó con una causa penal por facturaciones duplicadas a la sociedad del Estado Facturación y Cobranza de los Efectos Públicos (FACOEP) de la Ciudad de Buenos Aires. Otras fuentes del organismo señalan que también es cierto que, como se lo oye decir a Spagnuolo en las filtraciones, "se llevó los discos rígidos de las computadoras". Ese tramo es muy verosímil: en esa época, todas las contrataciones y los pagos de medicamentos y otras prestaciones se hacían directamente por mail y se cargaban en planillas de Excell, sin ningún tipo de controles. 

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Pero hay más nombres y apellidos vinculados: tanto Matías Palotti Bertola como Claudia Restrepo son otros a los que se señala internamente como quienes estaban presentes en el día a día de la gestión del programa que pagaba los medicamentos de alto costo.  Ambos respondían a Garbellini, al que rara vez se lo veía dentro del organismo, al punto de no tener siquiera un despacho propio. 

De fondo resuena aquella frase de Mauricio Macri de que el mileísmo "es fácilmente infiltrable": todos los protagonistas del manejo del Incluir Salud que llegaron con Garbellini a mediados de 2024 ya habían ocupado distintos cargos de tercer y cuarto orden en las administraciones del PRO y Cambiemos de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. Spoiler: aparecen también vértices en común, como pasos por las intendencias de Morón y Pilar durante las gestiones de Ramiro Tagliaferro --exmarido de María Eugenia Vidal-- y de Nicolás Ducoté, respectivamente. 

Viejos conocidos

Atchabahian y Garbellini son viejos conocidos. El primero fue jefe director del segundo en al menos dos cargos en distintas gestiones del PRO en Nación y la Provincia de Buenos Aires: primero en la subsecretaría de Administración y Gestión de los Recursos del Ministerio de Salud provincial --durante la gestión de Vidal, entre 2016 y 2018-- y luego en la propia dirección de Acceso a los Servicios de Salud de la Andis, que maneja el programa de los medicamentos (y otras prestaciones básicas). Allí recalaron juntos en 2018 y se fueron el último día del gobierno de Mauricio Macri. 

Además de haber dejado el cargo con la denuncia por facturas duplicadas, Atchabahian fue el encargado de descentralizar y delegar en las provincias el servicio de transporte del Incluir Salud por orden de Macri, decisión que luego fue revertida por el gobierno de Alberto Fernández. También les dejó una deuda a los prestadores de alrededor de cinco meses. Las malas lenguas también señalan que quiso desviar fondos del BID, del cientos de miles de dólares, en principio para modernizar el sistema, a distintos servicios de consultoría externa, algo muy típico de la gestiones macristas de aquél entonces. 

Habrá que ver si la justicia indaga con mayor profundidad en el vínculo entre ambos. Spagnuolo dice en una de las filtraciones, cuando menciona al supuesto "delincuente", que "él no está, pero está toda la gente de él". Es probable que en ese tramo se refiera a Atchabahian, que nunca fue designado en la Andis durante esta gestión, pero sí varios de quienes respondían a él en el pasado. 

Según los audios, toda "esa gente" era la que iba "a pedirle guita a los prestadores" en nombre de Karina Milei y Eduardo "Lule" Menem. 

Pero también tenían su propio juego, siempre de acuerdo a las grabaciones. Dice Spagnuolo: "Entonces este tipo tiene que recaudar de medicamentos y lo sube y sube la guita que recauda. Bueno, está bien, fantástico. Lo que pasa es que también vos después tenés transporte, y tenés otro tipo de prestaciones, como son las internaciones. Que es lo que estoy denunciando yo. Entonces, estos tipos dicen: “bueno che, esta la subimos, pero… ¿y todo esto que está acá dando vuelta?”. Aprovechan y quieren armarse el kiosquito. Esto lo hacen de ratas. O sea, es un kiosquito, no sé, de 20, 30.000 dólares por mes". 

Los audios también dan cuenta de que el Presidente estaba al tanto, de boca de Spanguolo, que todo eso estaba sucediendo. 

La explicación del asesor legal

Otro de los nombres que aparece vinculado al caso desde Incluir Salud es el de Nicolás Darío Mizrahi, quien se desempeña como asesor legal de la Dirección Nacional de Accesos a los Servicios de Salud. Es decir, uno de los abogados que trabajaban para Garbellini. Hasta hoy, intervención de la Andis mediante, sigue en el cargo. Antes de llegar a la gestión mileísta en discapacidad, Mizrahi trabajó como asesor legal en el exMinisterio de Desarrollo Social y del Ministerio de Salud de la Ciudad cuando Macri era jefede Gobierno porteño, tal como figura en su perfil de Linkedin. También tuvo un paso por la intendencia de Morón, con Tagliaferro.

Mizrahi es un apellido ya conocido para el juez Sebastián Casanello. Es que antes de las denuncias por coimas en la Andis hubo una primera, a mediados del 2024, que se enfocó en presuntas irregularidades en las compras para la Suizo Argentina a partir de una investigación periodística de Tomás Méndez, que cayó en su juzgado. La causa fue archivada a pedido del fiscal Carlos Rívolo, quien tomó al pie de la letra el descargo que hizo Mizrahi en el marco de la investigación. 

El funcionario se presentó en la causa y negó que haya habido preferencias por esa droguería en las contrataciones, lo que evidentemente sirvió para convencer al fiscal. En el dictamen de Rívolo, Mizrahi aparece dictado. El abogado explica cómo era la operatoria del Incluir Salud. Dice: "El pago se realiza una vez entregado el medicamento, con el remito previamente conformado, no antes. Todo esto lleva asimismo un proceso de control, en el que interviene nuevamente el área de prestaciones médicas y la dirección de gestión descentralizada. Después nosotros también hacemos un control de cuánto se adjudicó, cuánto se entregó y cuánto se pagó". A confesión de partes...

De Retiro a Pilar, pasando por Morón

Urólogo de profesión, Atchabahian fue secretario de Salud de la intendencia de Pilar durante la intendencia PRO de Nicolás Ducoté. Lo más curioso de ese antecedente es que Spagnuolo también había trabajado con el exintendente. Lo hizo de la mano de Carlos Kambourian, aquél médico que terminó procesado por malversación de fondos públicos del Hospital Garraham, del que fue su asesor legal. Kambourian reemplazó, precisamente, a Atchabahian, que luego recaló en la Provincia y luego en Nación. ¿Qué tanto conocía Spagnuolo a Atchabahian? Es otra de las preguntas que surgen en la trama.

Otro de los funcionarios de la Andis con pasado en el macrismo es Matías Javier Palotti, quien supo ser subsecretario de Administración General y luego secretario de Gobierno de la municipalidad de Morón bajo el mando de Tagliaferro. Llegó a la gestión en el momento en que, según denunció el actual intendente Lucas Ghi, el municipio cobraba fotomultas truchas a los vecinos. Según cuentan en la Andis, Palotti tiene un cargo de "asesor" pero es quien respondía directamente por Garbellini en la operativa diaria. 

Quien también tiene un pie en Morón es el asesor legal, Mizrahi, quien fue desginado en 2015 como director de Coordinación Legal y Normativa de la Subsecretaría Legal y Técnica del municipio y figura en el directorio de la firma "MORÓN 2020 S.A.P.E.M", que controla el Parque Industrial Tecnológico Aeronáutico Morón (PITAM), en Castelar. ¿Qué tanto se conocían Palotti y Mizrahi antes de desembarcar en la Andis?

El cuadro de ex PRO lo completan Claudia Restrepo, que llegó a la Andis de la mano de Atchabahian y cumplía funciones como secretaria de Garbellini. Y otros dos directores ejecutivos, Walter Fabián Martínez y Roger Edgar Grant. 

Spagnuolo contaba cómo le quisieron copar el resto del organismo pese a sus resistencias. "Lule me quiso meter una mina en una dirección nacional, lo frisé. Me quiso meter de recursos humanos, lo pisé. No le dejé meterme nada. Acá me lo tuve que… solamente me metió el más importante de todos. Por Karina. Para chorear".

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