Insaurralde, Cascallares y Gray quieren el lápiz para 2017, pero lejos de La Cámpora

Insaurralde, Cascallares y Gray quieren el lápiz para 2017, pero lejos de La Cámpora

Era sabido que los más cristinistas como el intendente de Avellaneda y Patricio Mussi estarían adelante. En la segunda fila, los ambiguos Magario y Espinoza. MI eligió la cuarta fila al medio, escondido. CFK mostró detrás de sí la imagen de su gran convocatoria y según testimonios que recogió PDSur, los alcaldes del G8 “fueron por respeto”. De lo otro aclaran: “En política nadie va por agradecimiento”.

Cristina Fernández  de Kirchner reapareció en la escena política de la mano del Juez Bonadío, y todavía muchos se preguntan si le hicieron un favor a ella y perjudicaron a Mauricio Macri (como Van der Kooy en Clarín). Lo cierto es que desde su acto en Comodoro Py donde criticó duramente al jefe del Ejecutivo nacional, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, salió a anunciar una serie de medidas para tratar de paliar la situación de las clases más vulnerables y se mostró con los empresarios pidiéndoles que no despidan personal.

Esos gestos son los que Cristina llegó para marcar, según dijo un dirigente del Nuevo Encuentro: “Va a la Isla Maciel con los curas de la Opción por los Pobres y se muestra con la gente, mientras le pide lo mismo a los (diri-gentes)”.

En la reunión con los diputados nacionales, Cristina le pidió a cada uno de los representantes de las Provincias que dieran su parecer sobre la situación en sus territorios, pero Política del Sur habló con el diputado nacional Adrián Grana, y el legislador destacó que “ella (CFK) ya sabía cómo estaba la situación política, económica y social en cada Provincia”.

A nadie se le escapa que La Cámpora tuvo comportamientos excluyentes a la hora de armar listas, lo reconocen todos: PJ, Evita, Nuevo Encuentro y Gremios. Por lo que mostró hasta ahora, CFK parece querer cambiar esto ya que no tienen incidencia en el Instituto Patria, y lo sabe porque los intendentes que estuvieron con ella quieren tener el lápiz en sus propios territorios y ahí se resume el meollo de la cuestión.

De acuerdo a los testimonios recogidos por este semanario, no existiría la supuesta grieta entre el cristinismo (sin La Cámpora) y los intendentes, porque (y no lo dirán por un largo tiempo) , saben que hoy no hay dirigente que convoque un día de semana durante horas con lluvia, sin caja y sin aparato, la gente que juntó CFK, y saben que se debeempezar a hablar desde ahí, quien quiera una proyección nacional. Lo que queda claro es que Cristina habría entendido que los nuevos jefes comunales necesitan la libertad de armar sus listas locales para sostener su poder en los Municipios.

Los intendentes de la Tercera

Hubo un gesto de Cristina Kirchner en la reunión con los intendentes que no pasa desapercibido, y es la foto detrás de ella. Es la imagen de su convocatoria en Comodoro Py, la larga y ancha columna de casi cien mil personas que se dio cita para acompañarla un día de semana debajo de la lluvia. Algunos se habrán incomodado, otros se habrán puesto contentos.

En el encuentro con CFK no faltaron los intendentes de la Tercera sección. Obviamente se especulaba con que los no alineados a Cristina faltarían, e incluso, avisaron que si el encuentro era para bajar línea que se olviden de ellos. Por otra parte, una fuente confirmó a este semanario que una hora antes, el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, el de Brown, Mariano Cascallares, el de Echeverría, Fernando Gray, el de Hurlingham, Juan Zabaleta y el de Merlo, Gustavo Menéndez se juntaron en un bar a evaluar la posibilidad de ir.

Desde luego, la primera fila estuvo integrada por Jorge Ferraresi de Avellaneda, Patricio Mussi de Berazategui, y Julio Pereyra de Florencio Varela que fue con su propio reclamo por dos concejales del Nuevo Encuentro que acompañaron al PRO en una votación. En la segunda fila Verónica Magario con su jefe Fernando Espinoza.

Política del Sur habló con fuentes cercanas a Insaurralde y aseguraron que MI sigue jugando su propio juego y su propio armado de poder. Hay dos gestos muy elocuentes en esta historia. Primero la foto que su esposa Jésica Cirio publicó en Instagram un día antes con el intendente en la cama, totalmente despreocupado de lo que se venía, y segundo que MI se sentó, como escondido, en la tercera fila.

Por otra parte, Insaurralde tendrá encuentros cercanos con dirigentes gremiales que hasta ahora no se han arrimado a otro político. No solo habrá un encuentro en Lomas de Zamora, al que asistirán el petrolero Alberto Roberti y el de Sanidad Héctor Daer, no debería sorprender si se llega a concretar un encuentro de MI con los dirigentes de las tres CGT.

Fernando Gray por su parte, estuvo delante de MI en la segunda fila, y Mariano Cascallaresbien atrás, alejado, sin querer aparecer en las fotos.

Ferraresi y Mussi encabezaron la fila de sillas y se mostraron exultantes con la convocatoria de la ex mandataria, aunque saben que aunar a todos en un mismo espacio,todavía es imposible. Desde el sector del jefe comunal de Avellaneda, sostienen que Cristina demostró que es el centro de la escena, y que inclina tanto la balanza que más allá de las diferencias todos querían estar, escondidos o no.

De acuerdo a lo que opinó esta fuente de Avellaneda, tanto Insaurralde, como Cascallares y Gray “le deben mucho a la ex Presidenta porque les bajó plata para obras y pudieron ganar sus Municipios”.

A este argumento, desde el insaurraldismo no lo negaron. Es más lo admitieron, pero mantuvieron su postura de que “Martín fue por respeto y por agradecimiento, pero no porque ella sea la conductora”.

Desde el sector de CFK advierten: “Nadie va a una convocatoria solo por agradecimiento o respeto, eso en política no pasa. Van por otra cosa. Van para ver que les dice y para pasar facturas, y esto muestra que Cristina acepta las críticas y se puede debatir”.

En rigor, lo que más les importa a los intendentes hoy es cómo sostienen el poder en los Concejos Deliberantes y cómo van a meter diputados provinciales en la Tercera y senadores provinciales en la Primera, porque ahí está la caja y poder en la Provincia para impulsar un candidato a gobernador en 2019.

Primera y Tercera por la lapicera

Son jóvenes, son peronistas, son intendentes de Municipios importantes y populosos, son exitosos y están cerca de recibir caja del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Son los intendentes de Lomas de Zamora, Almirante Brown, Esteban Echeverría, Merlo, Malvinas Argentinas, San Martín, La Matanza y Hurlingham.

El intendente de Lomas de Zamora parece ser la otra cara de este proceso, que enfrente tiene a su par de Avellaneda, Jorge Ferraresi, más Patricio Mussi de Berazategui y Mario Secco de Ensenada. Yendo al poroteo, el G8 parece más fuerte a la hora de convocar poder y territorio, aunque no se debe descartar el rol ambiguo de La Matanza donde la intendenta Verónica Magario se acercó a los intendentes de Padua.

Lo cierto es que Insaurralde, Cascallares, Gray, Menéndez, Nardini, Katopodis, Magario y Zabaleta quieren construir su propio poder. Sin dar nombres, el dirigente del peronismo de la primera y ex diputado provincial del FPV, Guido Lorenzino, charló con Política del Sur y sostuvo que “más allá de que Cristina sea una referente ineludible en el peronismo y en la historia, creo que es tiempo de nuevas caras y esas caras están en los intendentes”.

De acuerdo a lo manifestado por este ex referente sciolista, el liderazgo hoy no lo encarna CFK y tampoco Daniel Scioli, y lo que se está buscando más allá de la tierra de Cristina es “una conducción más horizontal con una fuerte impronta de gestión”.

Sin lugar a dudas hay un juego por fuera de CFK y a ella no se le escapa que esto es así. Si le sirvió o no la foto con los 51 intendentes de 55, lo dirá el tiempo y la manera en que manejen el Instituto Patria (Pensamiento, Acción y Trabajo para la Inclusión Americana).

Secretitos a voces

Este medio supo que la misma CFK en la reunión con diputados, habló con algunos legisladores para pedirles a modo de gauchada una “listita de los intendentes cercanos y los medios díscolos”. En rigor, nadie se comprometió a dársela, pero la pidió. Quería, necesitaba tener un mapa de las lealtades, para la reunión con los intendentes.

Por otra parte, muchos le están pidiendo a Scioli que redefina su lugar dentro de este peronismo fragmentado, porque algunas lecturas proponen que así gana Macri. O sea, Massa, por un lado, Cristina por otro, el PJ en su propio territorio y el peronismo dialoguista de Bossio en la legislatura nacional y el de los intendentes del conurbano más poblado.

Incluso, según una versión que no pudo ser chequeada, Scioli se pasó un día entero consultando si tenía o tenía que ir a Comodoro Py para acercarse a Cristina. De cualquier manera desde los intendentes cristinistas como Ferraresi, salió la versión de que se insiste con una fórmula CFK senadora, Scioli diputado.

Quizás, la estrategia, más allá de tanto pescado podrido que se anda tirando, sea que Scioli junte votos por la derecha y CFK por la izquierda para restarle votos a Massa en la medida en que Macri no crezca en las encuestas.

Comentá la nota