Aunque todavía juega al misterio y alimenta los rumores, Mauricio Macri entró en la etapa de definiciones. Y una de ellas, la de su candidato a vicepresidente, empieza a clarificarse: si hoy tuviera que oficializar su postura, el jefe de Gobierno porteño ya se definió por Rogelio Frigerio como su compañero de fórmula de cara a las primarias de agosto próximo, en las elecciones en las que el candidato se juega su carrera política.
Desde su anuncio del lunes, tras la rotunda victoria de Horacio Rodríguez Larreta, en el que sorprendió con que ya tenía definido a su postulante a vicepresidente, el líder del PRO estiró la senda triunfal en la Ciudad de Buenos Aires y empezó a jugar con el nombre de su acompañante. Juego que inmediatamente posicionó al peronista Carlos Reutemann y al radical Ernesto Sanz, además del presidente del Banco Ciudad, como los otros dos firmes candidatos a secundarlo. Con el correr de los días, las especulaciones de uno y otro lado empezaron a hacer de las suyas.
Ayer, en el programa "A Dos Voces", de TN, Macri se deshizo en elogios hacia el "Lole". "Sería un lujo tenerlo como vicepresidente, es un honor que nos acompañe", dijo. "Será una persona que represente los valores que predicamos", agregó, y otra vez volvió a sembrar la duda. Por la mañana, Sanz había anunciado que su precandidatura presidencial de cara a las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) seguía en pie. En paralelo, y con el correr de las horas, la figura de Frigerio empezaba a sonar con más fuerza. Según pudo saber Infobae, el presidente del Ciudad sería el elegido de Macri para completar la fórmula del PRO en agosto.
Hasta hace semanas, el postulante debía ser "mujer, de confianza y del partido", según los deseos de la mesa chica del PRO. La postulación de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires y la rotunda derrota de la senadora Gabriela Michetti en manos del jefe de Gabinete porteño y candidato a jefe de Gobierno echaron por tierra la primera de las tres condiciones. Ahora solo quedan dos: "de confianza y del partido".
La elección del vicepresidente –que según los voceros del jefe de Gobierno será anunciada en los próximos días- es el último de los dilemas que acucia a Macri, que de una vez por todas dejó atrás la cruda interna porteña y revitalizó sus aspiraciones nacionales gracias a la clarísima victoria de Rodríguez Larreta. La encrucijada actual es terminar de zanjar las diferencias entre el ala comunicacional, encabezada por el ascendente Marcos Peña y el ecuatoriano Jaime Durán Barba, y la rama política, con Emilio Monzó a la cabeza. Es vital, sin embargo, la opinión del empresario Nicolás Caputo, el más íntimo de los amigos de Macri: es el principal impulsor de un candidato puro y de confianza, como encasillan a Frigerio. Ya repitió más de una vez que hay pensar siempre en el peor de los escenarios. Si el líder del PRO es presidente y algún inconveniente de salud lo obliga a delegar el cargo, es mejor hacerlo en alguien de confianza. Los antecedentes de Cristina Kirchner con Julio Cobos y Amado Boudou le dan la razón al empresario.
En ese hipotético escenario es que el nombre de Frigerio empezó a escalar posiciones en las últimas semanas. Alimentado por un desayuno hasta ahora desconocido como el que el presidente del banco porteño y Durán Barba compartieron a solas hace una semana, el martes 21, en el centro porteño, según reveló Infobae hace dos días. El gurú ecuatoriano había pedido el desayuno tras una nota del economista con el periodista Roberto Navarro en C5N, en la noche del domingo 5 de abril, y de la que el asesor del PRO se llevó una buena impresión. Frigerio y Durán Barba hablaron durante un largo rato. Quienes auspician al titular del Ciudad confían en que el ecuatoriano se llevó una mejor impresión de ese encuentro. Dicen que combina un discurso moderado con un relato económico ajustado a la realidad, uno de los puntos débiles del jefe de Gobierno, que en más de una oportunidad desafió con eliminar el cepo cambiario de cuajo si es que llega a la Casa Rosada, algo descabellado por su implementación. Frigerio cuenta, además, con el respaldo de varios pesos pesados de la mesa chica del PRO.
Anteanoche, Macri volvió a alimentar los rumores de su eventual compañero de fórmula, después de mostrarse en Rosario con Reutemann y Frigerio en la cena que el PRO le preparó al humorista Miguel del Sel para recaudar fondos, de cara a la elección general santafesina que lo tiene al ex Midachi como candidato.
El nombre del "Lole" es todavía uno de los que más estimula al sector más político del gobiernoporteño, por dos razones: por su popularidad y por la apertura al peronismo. Lo segundo es, contrariamente, lo que argumentan Durán Barba y Peña para desecharlo. Repiten que el candidato a vice de Macri tiene que ser propio, y que deberá ser parte del "cambio", la bandera con la que insisten en mostrarlo al jefe de Gobierno porteño. El senador Ernesto Sanz es parte de lo mismo: serviría, según Monzó, para mostrarse más cercanos al radicalismo. En ese esquema, el que más encaja, según cavila Macri, es Frigerio.
Casado, con 45 años y dos hijos, Delfina y Máximo, Frigerio es el nieto homónimo del fundador del desarrollismo, síntesis del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), que él mismo ideó, uno de los pilares del gobierno del presidente Arturo Frondizi de finales de la década del 50. Secretario de Relaciones Socio-Económicas durante su gobierno, Frigerio fue una pieza vital en la gestión del radical, con una clara impronta en el desarrollo de diversas políticas a largo plazo, como el aliento al sector energético. Macri suele ensalzar la visión del desarrollismo.
Licenciado en Economía de la UBA, especializado en Planificación y Desarrollo, el presidente del Ciudad dirigió hasta hace cuatro años la consultora Economía & Regiones, además de ser consultor de Naciones Unidas y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cofundador y presidente de la Asociación Argentina de Evaluación.
En la función pública, Frigerio fue subsecretario de Programación Regional y presidente del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial durante el menemismo, y hacia fines del gobierno de Carlos Menem fue elegido secretario de Programación Económica del ministro Roque Fernández, además de representante argentino ante el Banco Centroamericano de Integración Económica y ante el BID. También representó al país en el Grupo de Alto Nivel de Coordinación de Políticas Macroeconómicas del Mercosur.
Recién se sumó al PRO en el 2011, donde ingresó como legislador porteño hasta diciembre del 2013, cuando pasó a presidir el Ciudad. "Está convencido de que la etapa que viene en el país tiene que ser un camino alternativo al populismo y al ajuste neoliberal", aseguran en su entorno.
Hoy, Frigerio se promociona como uno de los jefes de campaña del senador Alfredo De Angeli, referente del PRO en Entre Ríos. En la cruda interna entre Rodríguez Larreta y Michetti, el presidente del Ciudad se declaró prescindente, casi por obligación. Optó por enfocarse en la campaña nacional y apuntalar la candidatura de Macri. Por las dudas, empezó además a perfeccionar el idioma: dos o tres veces por semana, una profesora de inglés lo visita en su despacho. Es hoy el vice que el líder del PRO eligió de cara a agosto, aunque todavía lo medite.

















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