Cambiemos se dobla pero todavía no se rompe

Cambiemos se dobla pero todavía no se rompe

La ofensiva judicial de Alberto y Cristina cohesionó a la oposición, que mantiene fuertes diferencias internas.

Por Fernando Gonzalez 

Hace 124 años, Leandro N Alem juntó a sus amigos en su casa para hablar de política. Después de un rato, se puso un poncho y su sombrero y les dijo que saldría a pasear en su carruaje. Nunca volvió. Dentro del mismo coche antiguo se pegó un tiro en la sien. Estaba enfermo y convencido de que no había otra salida para él que terminar con su vida. En su dormitorio, dejó una carta que se convirtió en un dogma de la Unión Cívica Radical, el partido que había fundado cinco años antes.

“Para vivir estéril, inútil y deprimido, prefiero morir. Sí, que se rompa pero que no se doble”, escribió, en un mensaje de resistencia que la política siguió repitiendo en los dos siglos siguientes. La UCR, que con los años se rompió y se dobló en varias oportunidades, integra hoy el frente Juntos por el Cambio. Y la coalición opositora, zamarreada por la ofensiva del kirchnerismo para armar una Corte Suprema a la medida de Cristina, enfrenta un dilema dramático. Doblarse un poco pero sin romperse. Lejos de aquel romanticismo de Alem pero más cerca de una dosis de realismo que le asegure su supervivencia.

Ya está visto que el consejo consultivo anunciado por Alberto Fernández tiene dos objetivos. De sus once miembros, nueve se alinearán con la idea de ampliar la Corte que empuja la Vicepresidenta. Y los otros dos esconden el intento de quebrar a la oposición. Hilda Kogan es una jurista de trayectoria respetada y conexiones políticas con la UCR. E Inés Weinberg de Roca es la candidata que Mauricio Macri propuso y nunca pudo convertir en Procuradora General de la Nación. Bingo perfecto. Dos referentes judiciales opositoras para mostrarlas en TV pese a que la oposición decidió no acompañar el lanzamiento.

Después de una discusión extensa y agria, Juntos por el Cambio rechazó de forma contundente el apoyo a la reforma judicial de Alberto y Cristina. Como con el documento que alumbró después del crimen del ex secretario de la Vicepresidenta, Fabián Gutiérrez, el debate se centró en lo duro debía ser el comunicado. Pero, a diferencia de aquella vez, Macri integró la mesa directiva además de Horacio Rodríguez Larreta, Alfredo Cornejo, Patricia Bullrich, Martín Lousteau, Mario Negri, Cristián Ritondo, los representantes de Elisa Carrió y María Eugenia Vidal, quien sorprendió levantándose del zoom antes de que se cumpliera una hora de reunión. Está claro que la ex gobernadora tiene algunas cuentas pendientes en el macrismo.

La gran pregunta en Cambiemos es qué hacer con Macri. El ex presidente terminó muy mal su gestión después de cuatro devaluaciones pero conserva un grado importante de adhesión en los sectores más duros de la coalición. Se acaba de tomar un avión para viajar a Francia y a Suiza, mezcla de vacaciones y de trabajo que le facilita su cargo de titular de la Fundación FIFA. Seguramente querría mantener ese relax pero tiene por delante algunas causas judiciales que apuntan a complicarlo en el futuro cercano.

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De eso estuvo hablando Macri antes de viajar, en un encuentro que mantuvo con su abogado, Pablo Lanusse, con su ex ministro de Justicia, Germán Garavano, y con los dirigentes Cristián Ritondo, Alvaro Gonzalez, Pablo Tonelli y Jorge Enriquez. Las penurias opositoras y la ofensiva judicial del peronismo podrían lograr el milagro de cohesionar a un espacio al que le cuesta obtener el mínimo consenso en cada conflicto.

Carlos Menem convenció a la UCR en 1994 de firmar el Pacto de Olivos con el que sólo buscaba su reelección. Néstor Kirchner armó en 2007 una fórmula presidencial con Cristina y Julio Cobos, escudero de los radicales K. Alberto Fernández elogia una vez por día a Raúl Alfonsín, nombró embajador a su hijo y también intentará abrir un surco entre las vanidades de Cambiemos.

El operativo para dividir la unidad inestable de Macri, Larreta, Vidal, Carrió y los radicales está en marcha. Dependerá de la madurez opositora comprobar si la coalición se dobla, se rompe o si resiste hasta el examen crucial de las elecciones legislativas del año próximo.

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