Distintos dirigentes del PRO, el Frente Amplio UNEN y el kirchnerismo quieren suceder a Mauricio Macri en la Jefatura de Gobierno. Para eso, por primera vez, deberán competir en una interna obligatoria.
Los ciudadanos debutarán el año que viene en las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) a nivel local con una amplia variedad de precandidatos.
Con sólo mirar cualquier encuesta, el PRO es el espacio con más intención de voto para la Jefatura de Gobierno. En ese sentido, dentro del macrismo hay varios candidatos que se muestran con ganas de disputar la interna: el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta; los senadores Gabriela Michetti y Diego Santilli; y el legislador porteño, Cristian Ritondo.
En el Frente Amplio UNEN ya están anotados Martín Lousteau con el respaldo de la UCR), Sergio Abrevaya por PODES, el socialista Roy Cortina y, eventualmente, Alfonso Prat Gay, aunque en la interna de UNEN del año pasado no le fue bien. Asimismo, ayer los diputados nacionales por el Partido Socialista en el Frente Amplio UNEN, Hermes Binner y Roy Cortina, encabezaron un acto de presentación para la campaña “Binner en el país, Roy en la Ciudad”.
Con respecto al Frente para la Victoria, los que tienen posibilidad de suceder al jefe de Gobierno Mauricio Macri en el sillón de Bolívar 1 son Jorge Taiana, Carlos Tomada, Víctor Santa María, Juan Cabandié y Gabriel Fuks.
Por otra parte, hay que tener en cuenta al sciolismo que, por el momento, se anotaría para participar de la interna K con la figura del presidente del Banco Provincia, Gustavo Marangoni. Con respecto a los partidos aliados al kirchnerismo, desde el sabbatellismo la diputada Gabriela Cerruti viene haciendo campaña vía Twitter para 2015, y desde el Frente Progresista y Popular, el destituido jefe de Gobierno Aníbal Ibarra empapeló la Ciudad con una foto promocionando su candidatura con la leyenda “Volvamos a creer en Buenos Aires”.
Es un misterio con quién pretende disputar el distrito el massismo, dado que no hay ningún dirigente con el suficiente peso propio en el armado que está esbozando en territorio porteño como para hacer frente a una elección ejecutiva.


















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