El macrismo y el kirchnerismo se lanzarán a una campaña electoral en la que utilizarán todas las armas posibles para vencer al contrincante. Las claves de Filmus para atacar a PRO y las armas de Macri para embestir a los K. El papel crucial de Cristina.
El discurso de la primera mandataria opacó totalmente lo dicho por el hombre que comparte el binomio con el ministro de Trabajo de la Nación y postulante a la vicejefatura, Carlos Tomada. Es más, no lo dejó casi hablar, porque en el momento en que el ex ministro de Educación iba a hacer uso de la palabra se escuchó la voz del locutor que anunciaba con fervor la llegada al teatro de la Presidenta y, como era de esperar, Cristina acaparó todos los flashes y, por supuesto, el micrófono central.
Ella arrancó su alocución diciendo que estaba en el lugar como “militante y como una compañera más y que aquí no hay elegidos ni elegidas, hay un proyecto político que queremos llevar adelante para seguir transformando el país”.
Luego, al referirse a la campaña porteña, agregó: “Todos los militantes, junto a nuestros tres compañeros (haciendo referencia a los tres precandidatos K, Filmus, Tomada y el ministro de Economía, Amado Boudou), dieron un ejemplo de organización y participación popular pocas veces visto. Pensar que desde ámbitos ajenos a la política se estigmatizaba a los políticos en general diciendo que se peleaban como perros y gatos por las candidaturas. Curiosamente, si uno mira esta ciudad me parece que dimos el ejemplo desde la política. Y ahora vamos por más”, subrayó.
Luego de la rutilante participación de Cristina, los tantos se definieron. El primer mensaje del hecho reflejó el armado de la lista: la que pone los tantos en la Capital Federal es la Presidenta. Eso significa que si el kirchnerismo sale vencedor en los comicios del 10 de julio, la que gana es Cristina y si por el contrario, pierde, el derrotado será Filmus.
El fin del misterio acerca de quién sería el candidato del oficialismo terminó de definir el tablero electoral. Las dos propuestas que, según la mayoría de las encuestas, pelearán por el premio mayor son la de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, por Propuesta Republicana (PRO), y la de Daniel Filmus y Carlos Tomada, por el Frente para la Victoria (FPV).
Según los sondeos actuales, estas fórmulas llegarán a un ballottage donde definirán cabeza a cabeza quién gobernará la Ciudad por los próximos cuatro años. Lo que no es poca cosa, si tenemos en cuenta la importancia y el peso político y de vidriera nacional que tiene el distrito en cuestión.
Planteadas de esa manera las cosas, Noticias Urbanas accedió en exclusiva a los puntos clave de una campaña que promete ser pesada y en donde los contendientes en pugna se lanzarán artillería de munición gruesa. La primera gran incógnita sobre las chances reales que tendrá el kirchnerismo de ganar la Ciudad se centra en hasta qué punto Cristina apoyará en los hechos a Filmus.
“Si Cristina sólo se queda en el discurso del sábado pasado y deja solo a Filmus, las chances de este último se reducen considerablemente y, según los sondeos, es probable que pierda con Mauricio en una segunda vuelta. Los que sostienen que Cristina finalmente no se jugará por Filmus basan su aseveración en que la Presidenta no considera al senador un postulante leal, debido a las claras diferencias que tuvo el candidato con el Gobierno nacional en temas tan sensibles como la pelea con Clarín, a la cual Filmus le sacó el cuerpo. Siguiendo este razonamiento, Cristina dejaría caer al ex titular de la cartera educativa y de esa forma se lo sacaría de encima, prefiriendo tener de enemigo a un Macri jefe de Gobierno desgastado y sin una fuerza nacional que pudiera hacerle frente”, le explicó a este medio un operador de la campaña kirchnerista.
Una clara prueba de que la Presidenta no confía demasiado en el postulante porteño fue el armado de la lista de candidatos a legisladores locales. Por orden de la propia Cristina, de los primeros ocho puestos, dos fueron para La Cámpora, la agrupación juvenil que lidera el hijo presidencial Máximo Kirchner, restando el primer lugar que ocupa el actual legislador Juan Cabandié, quien va por su reelección.
Con esa elección los grandes beneficiados fueron La Cámpora, las organizaciones sociales y el kirchnerismo a ultranza. Los miembros de la lista estuvieron en el acto: Cabandié, Gabriela Alegre, Alejandro Amor, María Rachid, Juan Carlos Gullo, Jorge Aragón, Paula Penacca, Juan Cusa, Marcelo Achile, Juan Manuel Olmos, Lorena Pokoik, Lía Méndez y Coco Blaustein, entre otros.
Dentro de este esquema, uno de los grandes perjudicados por la movida de CFK, fue el PJ porteño. Inclusive, su titular, Juan Manuel Olmos, ingresó undécimo en la lista porteña, prácticamente con nulas chances de llegar a la Legislatura. Igualmente, en el FPV estiman que lo compensarán en el futuro. De movida, lo nombraron jefe de campaña. El resto de la estructura del PJ porteño quedó aún peor parada que Olmos.
Los consultados explicaron esto como consecuencia de la idea que motorizan el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos “el Chino” Zannini; el secretario de Medios, Juan Manuel Abal Medina, y el periodista Horacio Verbitsky de recrear una especie de nuevo Frepaso que, liderado por el peronismo, termine cooptando los votos de la centroizquierda.
“Tomada está más que conforme de haber quedado en la fórmula”, dijo el funcionario Matías Berroetaveña. Pero los candidatos de Filmus quedaron en lugares poco expectantes. Sin embargo, el postulante oficialista cree que cuenta con grandes chances de vencer y, según sus colaboradores, sus argumentos se basan en los siguientes puntos: la certeza de que Cristina lo apoyará fuertemente y, de esa manera, polarizará la elección convirtiéndola en algo muy parecido a lo que sucedió en la campaña para la Jefatura de Gobierno de 2003, cuando gracias a la imprescindible ayuda del por entonces presidente Néstor Kirchner, el candidato a la reelección porteña Aníbal Ibarra venció a Macri en el ballottage pese a haber perdido en primera vuelta. Repetimos entonces: cómo decida jugar CFK será fundamental.
Otra de las cuestiones en las que Filmus hará hincapié es la absoluta falta de gestión del macrismo, ya que cree que los porteños lo votaron principalmente por esa causa. Viniendo del mundo empresarial, se suponía que sabía gestionar y, según los kirchneristas, sucedió todo lo contrario. Con ironía, el propio Filmus señaló estos días que en lo único que fue democrático el Jefe de Gobierno fue en no solucionar los problemas de nadie y en no hacer nada por nadie.
El otro puntal de la campaña de Filmus se centra, según sus más allegados, en que su postulación no sólo suma al kirchnerismo sino que es mucho más amplia y que también suma al progresismo y a la centroizquierda. En ese rubro entran las dos listas colectoras que encabezan la gente ligada al bonaerense Martín Sabbatella, del Nuevo Encuentro, y la que lidera Aníbal Ibarra.
Para ratificar que cuenta con el total apoyo de la Presidenta, Filmus manifestó en uno de sus primeros discursos de campaña que, en caso de que la mandataria fuera reelecta, garantizará recursos y tierras para los puertos, hospitales y el transporte, en especial los subtes “a los que ya financia”. También señaló que impulsará “el traspaso de parte de la Policía Federal a la Ciudad”. Pero aclaró: “Eso y los recursos tienen que ser votados por el Congreso. Y la oposición se opuso”.
Pero los embates contra Macri no se detendrán en la supuesta ineficacia para gestionar. En la campaña se utilizarán todas las armas para vencer al enemigo, como sucede siempre, y el tema judicial regresará para quedarse. El martes de esta semana volvió a ocupar el centro de la escena la causa del espionaje porteño cuando se conoció la noticia de que el juez federal Norberto Oyarbide procesó como integrante de una asociación ilícita al ex ministro de Educación del Gobierno de la Ciudad, Mariano Narodowski. Y esto perjudica directamente a Mauricio, que está procesado por el magistrado y por la Cámara Federal. Además, tiene problemas con otra causa importante: la de la UCEP, el grupo parapolicial que agredió a personas sin techo.
“En plena campaña electoral estas cosas se van a usar”, confirmó un letrado que conoce ambos expedientes.
En las filas de Macri también cuentan con cartas que perjudicarán al postulante oficial. “Filmus tiene un lado muy vulnerable, que se llama Aníbal Ibarra, destituido por ser el responsable político de la mayor tragedia que vivió la Capital Federal: los 194 muertos de Cromañón. No hay que olvidarse que nosotros ganamos la elección a Jefe de Gobierno por más de 20 puntos porque los vecinos estaban muy disconformes con lo que fue su gestión. Es un quemo y ahí vamos a apuntar. Además, Ibarra es un traidor ya que no hay que olvidarse que pese a haber ganado la reelección por Kirchner, una vez que llegó al gobierno se olvidó de la mano recibida y lo ignoró”, le confesó a NU un alto operador macrista.
Este eje de campaña será utilizado por los dos hombres claves de la campaña PRO, el jefe de campaña y jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y el vocero de la misma y secretario general del Gobierno porteño, Marcos Peña.
Otro de los blancos donde harán hincapié los macristas se centra en la gestión, ya que, según sostienen los muchachos del PRO, cuando Filmus fue secretario de Educación porteño de la administración ibarrista la situación era peor que la actual. “A Filmus le vamos a responder con los hechos y con los números en la mano para demostrarle a toda la sociedad como estaban las escuelas durante su gestión y cómo mejoraron ahora con Esteban Bullrich en la cartera educativa”, señaló un político PRO.
Y también planean atacar a Filmus por su pasado por el gobierno porteño de Carlos Grosso y las denuncias que lo vincularon con el escándalo de la Escuela Shopping.
Luego de estos argumentos, queda claro que la campaña será fuerte. En ambos lados reconocen que no habrá límites. Será una guerra sucia



















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