Las primarias abiertas muestran el renovado idilio del electorado con la Presidenta. Buenos Aires también eligió a la candidata que supo hablarle con firmeza y directo al corazón.
Para el sociólogo Artemio López "el despliegue de la Asignación Universal por Hijo sobre segmentos vulnerables y la gestión sobre las segmentos vinculados a la producción agropecuaria permitieron que Cristina extendiera su contundente liderazgo de manera eficaz sobre electorados de diversas tradiciones político-ideológicas y recorriera, además, toda la pirámide de estratificación social". Curiosamente, el consultor estrella del PRO, el ecuatoriano Jaime Durán Barba, comparte la perspectiva de López: "Muchos dicen que Cristina ganó porque los opositores se equivocaron. Para mí, no es así. Algo debe haber hecho bien para que la elija un 50 por ciento de la población", interpretó.
Como sea, la Presidenta logró una amplia diferencia de 37 puntos sobre los que salieron segundos (Ricardo Alfonsín y Eduardo Duhalde), que apostaban a una fallida polarización. Ningún dirigente opositor consiguió despegarse del pelotón al que se sumó el gobernador de Santa Fe, el socialista Hermes Binner, quien cosechó un nada despreciable 10,26% y se colocó como el candidato con mejor proyección.
"La elección de Binner es un piso. Lo que han sacado Duhalde y Alfonsín son techos. Creo que estamos con las posibilidades intactas de salir segundos en las generales", dijo a Diario Z Roy Cortina, candidato a diputado nacional por la Ciudad del Frente Amplio Progresista.
En esta ocasión, el electorado porteño volvió a dar pruebas de su proverbial versatilidad. En el mismo distrito donde hace dos semanas Mauricio Macri ganaba el ballottage con el 64,3% de los votos, la fórmula Cristina Kirchner-Amado Boudou se impuso en 12 de las 15 comunas y resultó la más votada con el 30,08%, tres puntos arriba de los obtenidos por el candidato K a la Jefatura de Gobierno, Daniel Filmus. La misma ciudad en la que Elisa Carrió doblegó a la Presidenta en 2007 y que ahora la condenó a un oscuro sexto lugar, menos votada incluso que su candidata a diputada Patricia Bullrich. La misma que elevó la figura política del cineasta Fernando "Pino" Solanas en 2009 para abandonarlo drásticamente dos años después en su incursión como candidato a jefe de Gobierno.
Los resultados de las PASO en la Ciudad son materia de análisis para las distintas fuerzas. Para el kirchnerismo se trató de una elección inédita ya que -si se mantiene el actual caudal de votos- será la primera vez que el gobierno nacional resulte la fuerza más votada en la Capital. El efecto arrastre de Cristina Kirchner ayudó a que la lista de diputados encabezada por el viceministro de Economía Roberto Feletti obtuviera el primer puesto, con el 27,67%. La reestructuración del PJ Ciudad, luego de la derrota infringida por el macrismo el 31 de julio, tiene en el candidato a vicepresidente y ministro de Economía Amado Boudou a su estrella principal. Junto a Feletti planean un desembarco definitivo como los principales referentes del espacio peronista de la Capital.
Deshojar la margarita
Con el cuadro ya delineado, en el PRO descartan pronunciarse orgánicamente en favor de alguno de los candidatos presidenciales (un sector del partido que responde al peronista Cristian Ritondo anunció que votaría por Eduardo Duhalde). Está claro: Macri no querrá quedar pegado a lo que probablemente será una derrota apabullante de la oposición. No obstante, la performance de la lista para diputados nacionales encabezada por Federico Pinedo superó las expectativas del macrismo. "Nuestro objetivo era hacer la mejor elección posible y el 16% obtenido es un excelente resultado, hubo mucho corte de boleta", sostiene el ministro de Desarrollo Económico, Francisco Cabrera.
En el partido del jefe de Gobierno no salen del asombro por el enorme caudal de votos que consiguió la fórmula del gobierno nacional. Cabrera asegura que las PASO sirvieron para demostrar que "fue acertado que Mauricio Macri se concentrara en la Ciudad. Como están dadas las cosas, lo deja bien plantado como referente opositor". Otra de las consideraciones que resaltan en el PRO es -contra lo que se esperaba- la escasa cantidad de votos compartidos con el Frente para la Victoria. "Los votantes de Macri lo hicieron mayoritariamente por Duhalde", añade el ministro Cabrera, uno de los armadores electorales del partido. Según una encuesta exclusiva para Diario Z de la consultora Qualitative, del total de votantes del macrismo en la segunda vuelta porteña, un 32% eligió a Eduardo Duhalde. Alfonsín, Binner y Cristina Kirchner recibieron en partes iguales un 15% de los ciudadanos huérfanos de candidato a presidente por el PRO.
Las sorpresas, sin duda, fueron el Frente Amplio Progresista y el Frente de Izquierda. La fuerza que dirige Binner obtuvo un 14,5% en la Ciudad y quedó tercera. En tanto, la candidatura de Jorge Altamira triplicó la cantidad de votos obtenidos en las elecciones locales y llegó al 4,09%, a sólo dos puntos de la Coalición Cívica. La Capital también fue el distrito donde Eduardo Duhalde tuvo la mejor actuación respecto de todo el país: en las comunas 20112, 13 y 14 se impuso por sobre la Presidenta y alcanzó el 22,14%.
"Estas elecciones eran más una interna entre la oposición que otra cosa. La gente eligió el ´voto cuota´ ayudado también por una oposición bastante dispersa y atomizada que colaboró con la diferencia que se vio en los resultados finales", asegura en diálogo con este diario el candidato a diputado del duhaldismo, Martín Redrado. El ex presidente del Banco Central se muestra conforme con el 10% obtenido. "El resultado nos permite holgadamente estar en el Congreso", añade.
En el terreno de los fracasos, el más resonante es el de Proyecto Sur. Su candidata a presidenta, Alcira Argumedo, no alcanzó el 1,5% de los votos válidos emitidos del padrón nacional y quedó afuera de la pelea. Pino Solanas dilapidó en dos años un respetable capital político (había cosechado en la Ciudad un 24% en 2009) y la sucesión de errores lo llevaron a una situación de incertidumbre y confrontación con los que otrora fueran sus pares.
Solanas acusó a Víctor De Gennaro de haber oficiado de "monje negro" y de boicotear un acuerdo entre Proyecto Sur y el Frente Amplio Progresista y también cargó contra el líder de Libres del Sur, Humberto Tumini, a quien culpó de "cortarse solo en plena campaña".
Si bien los seguidores de Pino se quedaron sin referente nacional, el consuelo es la posibilidad de presentar candidatos a diputados en ocho distritos, incluida la Ciudad, donde Proyecto Sur alcanzó el 2,6%. Para Félix Herrero, que encabezó la lista de diputados porteños, la victoria de Cristina Kirchner responde al "proceso de derechización que están sufriendo Europa y América Latina. Esto tiene el carácter de conservadorismo propio del Gobierno, como política financiera, petrolera, sojera y minera a favor del capital concentrado extranjero".
Las explicaciones del fenómeno "avanti morocha" tiene aristas que van desde la memoria colectiva del colapso de 2001, la bonanza económica, una activa política social y el derrumbe financiero internacional, hasta la incapacidad de la oposición de constituirse como alternativa de gobierno. La realidad indica que la suma de los votos del peronismo -la Presidenta junto a Eduardo Duhalde y Adolfo Rodríguez Saá- alcanza al 70 por ciento. Un viejo apotegma utilizado por el general Perón avisa que "no hay que cambiar de caballo en medio del río". Cristina Fernández de Kirchner lo dijo a su modo: "No nos vamos correr ni un centímetro de este camino".



















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